El año pasado el Consejo de Estado decidió que no se merecían la subvención que les daban, porque los servicios que prestaban no lo justificaban. Además les acaban de abrir una auditoría.
A ver cuando se la abren a Ibarra, el comunista reciclado que lleva las riendas de SOS racismo desde que se fundó y al que el PP le dió la Cruz de la Orden de Isabel La Católica.
Esto es grandísimo, ¡grandísimo! Mucho más de lo que parece.
A mi también me hizo mucha ilusión la noticia. Muestra que la gente está empezando a estar hasta el gorro de estos parásitos.
Que vivan de las cuotas de los socios (si es que tienen), no de los impuestos de todos.