Reflexiones sobre las elecciones norteamericanas o las tribulaciones de la derecha vegonzante

Frente a los ejercicios de confusión, ofuscación y ceguera de cierta derecha centro-reformista (¿qué tiene el centro -es decir, ¿qué le falta?- que siempre necesitan apellidarlo?), he leído dos reflexiones de la derecha conservadora (de la tradición, no de la revolución) con los que estoy en perfecta sintonía.

El primero es de El Manifiesto (Obama: victoria de las altas finanzas, de la prensa y de las minorías étnicas (I)). No llega a ejercicio de reflexión, pero pone unos datos muy interesantes:

  • Según los sondeos, recogió alrededor de un 90% de los votos de la población negra, los cuales representan del 11 al 12% del electorado. Se trata de un voto «racial», tanto más cuanto que, en la comunidad negra, era casi imposible pronunciarse, ni siquiera en Internet, a favor de McCain.
  • Obama también se benefició del voto de una mayoría de los 9 millones de electores hispanos, los cuales son por lo demás quienes inclinaron a favor de Obama el resultado electoral en Nuevo México, Nevada y Florida.
  • Según un sondeo preelectoral de Gallup, efectuado en octubre de 2008, un 74% de otra minoría, la comunidad judía, también se ha pronunciado a favor de Obama, el cual ha salido elegido en los Estados en los que hay una numerosa comunidad judía: costa Este, California y Florida. A diferencia de las anteriores minorías, se trata en este caso de una minoría rica, puesto que sus ingresos medios son dos veces superiores a la media estadounidense y tres veces superiores a los de los negros e hispanos.
  • Obama contó con el apoyo público y manifiesto de los multimillonarios Warren Buffett y George Soros, habiendo obtenido fondos por parte de los directores de los principales bancos de negocios de Wall Street… antes de que éstos desaparecieran. Y en Chicago, su cuartel general, uno de sus principales protectores fue Kennett Griffin, el director del Fondo especulativo Citadel Investment.
  • … la mayor parte de los 660 millones de dólares recaudados por Obama para su campaña electoral (record estadounidense y mundial) han procedido esencialmente de los norteamericanos más ricos. (…) Esta movilización del dinero de los ricos a favor de Obama le ha permitido a éste asfixiar la campaña publicitaria de John McCain en una relación de uno a cuatro, e incluso en algunos casos de uno a ocho, según el periódico canadiense El Deber .
  • el mundo de la moda, por ejemplo, se ha comprometido hasta tal punto a favor del senador de Illinois que el New York Magazine titulaba: «La recogida de fondos a favor de Obama por parte del sector de la moda constituye en sí misma un mini desfile».
  • El mundo del «arte» contemporáneo y el del rock también han apoyado a Obama, al igual que la mayoría de la gente del «famoseo», es decir los famosos que acaparan la atención de los medios y de la prensa rosa.
  • Los Estados con gente más pija de Estados Unidos han votado por Obama, el cual ha obtenido el 67% de los votos en Vermont (lugar de vacaciones de los pijos progres estadounidenses) y entre el 62% y el 63% en Rhode Island, Massachusetts y Delaware.

Pobre clase media. Despreciada por los multimillonarios y «las fuerzas de la cultureta» y sangrada por las clases bajas.

El segundo es del Semanal Digital (Bush votó a Obama, el RINO y una derecha acomplejada y cobarde, gracias Montcalm), y abre con estas rotundas afirmaciones: «McCain ha sido un fraude, el GOP está muerto y los botafumeiros españoles apagados.»

De hecho, a fecha de hoy, Norteamérica se encuentra en la peor crisis desde 1929, momento en que el 60% de la población cree que la economía es la cuestión número 1 y el 93% piensa que la situación económica es muy mala. (…) A esto «solo» hay que añadir el desastre estratégico de Irak y Afganistán, el antiamericanismo rampante de Pakistán, el fracaso en Oriente Medio, donde los cazas americanos han atacado objetivos en Siria, crispando aún más los ánimos en una región que bulle de odio anti-occidental. Es difícilmente imaginable una gestión peor que la de George W. Bush.

En estas circunstancias, resulta que John McCain, el hombre del «establishment», llega para salvar el caos que él mismo ha contribuido a crear. Solo Sarah Pallin, al revés que Bush y McCain, una auténtica conservadora, ha impedido que la victoria de Obama fuera aún más abultada. Por lo demás, en lo que a oratoria y capacidad organizativa se refiere McCain era muy inferior a Obama: no había más que escucharle.

¿Qué podría haber hecho un candidato republicano en semejante tesitura? Pues jugar sus cartas verdaderamente conservadoras. En California, Arizona y Florida los electores han rechazado, en contra de los jueces, los matrimonios del mismo sexo. En Missouri, una propuesta para hacer el inglés la lengua oficial ganó por seis a uno; en Nebraska, la prohibición de la affirmative action ganó por 58-42 y en Colorado perdió por 50-50.

(…)

En todos esos referenda, paralelos a la elección presidencial, las opciones conservadoras tuvieron un apoyo más amplio del que tuvo McCain como candidato. Pero McCain, que debería de haber estado al frente de la reivindicación de todos estos espacios culturales, políticos y morales, ha preferido jugar la carta de la tibieza o bien mostrarse, como en el caso de la amnistía a los inmigrantes ilegales, francamente en contra. El resultado es que por causa de McCain -al que muchos denominan en América RINO (Republican Only In Name o Republicano solo de nombre)- el pueblo americano ha votado antes contra Bush que por Obama.

Y no te pierdas el final…. En fin. Pobre derecha domesticada, borreguil, traicionada por sus líderes. ¿No se rebela? ¿No tiene reaños para  poner fin a la sangría financiera de «las minorías» y al ultraje afrentoso de «las fuerzas de la cultura»? Pues que se deje de quejar -que eso no soluciona nada- y que siga apechugando con las consecuencias; que pague sus impuestos y que presente la otra mejilla a quienes se los gastan. Y sobre todo, que no se queje, que a estas alturas ya no puede insistir que no le gusta.

* * * * *

Javier Monjas tiene también un artículo muy interesante: Estudio sobre voto presidencial de la comunidad musulmana en Estados Unidos: Obama, 90 por ciento; McCain, 2 por ciento

2 comentarios

  1. Interesante lo que nos pones, solo un pequeño apunte: un «conservador de la tradición» siempre se ha llamado «tradicionalista». Por el contrario, el término «conservador» siempre se ha entendido dentro del marco de referencia liberal y es por tanto un conservador de la revolución.

    Acuérdate de la archifamosa cita de Chesterton:

    «The whole modern world has divided itself into Conservatives and Progressives. The business of Progressives is to go on making mistakes. The business of Conservatives is to prevent mistakes from being corrected.»

  2. «Según los sondeos, recogió alrededor de un 90% de los votos de la población negra»

    Yo he leído por ahí que el 96%.

    «Obama también se benefició del voto de una mayoría de los 9 millones de electores hispanos»

    El 66% (dos tercios). Coincide extrañamente con las proporciones de «blancos y criollos» por un lado, y «amerindios» por el otro. Pero vamos, que es una coincidencia.

    Y otro dato, este bastante chusco: una de cada cinco alemanas dice que se acostaría con Obama porque él lo vale. No es Brad Pitt, no. Es Obama. Sin coña.

    Lewinskysmo vocacional.

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