Cuando lo lei en Cordelia (Racist E.U. Fails To Provide Undocumented Worker With Tall Blond Wife) me pregunté sui sería broma. No no es broma, lo publica el Times:
Esto es lo que tienen en mente los «hermanos» del zambo Josué. Tomemos nota.
Cuando lo lei en Cordelia (Racist E.U. Fails To Provide Undocumented Worker With Tall Blond Wife) me pregunté sui sería broma. No no es broma, lo publica el Times:
Esto es lo que tienen en mente los «hermanos» del zambo Josué. Tomemos nota.
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serge bacou plantea el tema desde una óptica acertada. No es tanto un problema de calidad (que si) como de un problema de cantidad (sobre todo).
Si en cualquiera de nuestras ciudades tuviesemos el 0,01 de negros, moros o demás, el problema tal vez ni alcanzaría a tener ese nombre. Aun en el caso de tratarse de negros inintegrables o moros irreductibles.
Los diferentes colectivos de inmigrantes (yo los llamaría mejor colonos) ya están llegando (si no lo han hecho ya algunos de ellos) a eso que se suele denominar «la masa crítica». No creo que se trate de un porcentaje fijo de la población total, pero es seguro que la enorme y creciente población extranjera es el vehículo en el que nos llega la semilla de la destrucción. El «equipaje» cultural, moral, espiritual, etc, que trae consigo un extranjero ajeno a nuestra civilización, no constituye una amenaza imposible de contrarrestar si estamos ante indivisuos aislados o en escaso número. Pero cuando estamos ante unas masas de millones de ellos, entonces el problema cobra una dimensión y una trascendencia muy distintas.
Una candidata al concurso Miss Costa de Marfil discriminada en razón de que es mestiza (o sea de piel más blanca).
http://news.abidjan.net/h/331564.html
Luis Carlos May 21st, 2009 at 12:14 EDT
Vamos a ver, Luis Carlos.
Perdona que te quite tu ilusión, pero ¿de verdad crees que los negros quieren mejorar, en el sentido que tu entiendes por mejorar?¿De verdad crees que ellos van a aceptar como buenas nuestras enseñanzas?
Perdona que te diga que los árboles no te dejan ver el bosque.
Una cosa es que un negro X haya prosperado (y en absolutamente todos los casos es porque ha hecho suya la civilización occidental que en todos sus aspectos han desarrollado los blancos), y otra es que la raza negra esté dispuesta a ser iguales en todo sentido a nosotros, y sólo necesitan «aprender y mejorar». Pues no, eso es imposible. Yo no aprendería a volar ni en un millón de años.
Ellos no pueden cambiar, desengáñate. Son como son, es algo genético y puedes sacar al negro de la selva, pero no puedes sacar la selva del negro.
Otra cosa: Lo exótico y lo diferente, lo extraño o extranjero, ya lo dice la palabra: no es nuestro, es de fuera y no tiene por qué gustarnos.
Yo te garantizo que a mí jamás de los jamases me ha gustado ningún hombre que no sea blanco. Es más, para mí sólo los blancos son hombres, en el sentido de parejas elegibles. Te garantizo que mis hijos jamás han sentido la menor atracción por ninguna mujer que no sea de su raza. Ni sus amigos tampoco.
Y te equivocas pensando a a los negros les gustan las blancas. Las desean para dominarlas y hacerlas sentir inferiores a ellos. Luego van y se acuestan con negras. Eso lo he visto mil veces. No es cuestión de amor, es cuestión de poder.
Desengáñate, Luis Carlos.
Arjun May 21st, 2009 at 16:49 EDT
Esa pregunta yo también me la hago. ¿Cómo una chica blanca joven y guapa, puede juntarse con un negro y parirle mestizos?
No tengo la respuesta, sólo puedo dar mi opinión. Creo que el tremendo daño que nos ha hecho desde hace mucho tiempo el progresismo (y su variante más extrema, el comunismo), en el sentido de culpabilizar de todo a los blancos. Somos culpables de racismo, de colonialismo, de imperialismo, de esclavismo, de transmitir enfermedades, de robar y de matar. Nuestra juventud ha sido despojada sistemáticamente del orgullo de la pertenencia a una comunidad racial, y se les priva de una historia objetiva de su pasado.
Eso combinado con una sublimación y edulcoración de las supuestas virtudes de otras razas (las demás razas no han cometido pecados, son amables, trabajadores y buenos), puede ser un factor en que estas chicas se tiren en brazos de extraños.
Oh, que lo extraño es interesante, pero siempre es ir, mirar, y confrontarlo con lo tuyo. Lo tuyo de lo cual tienes que estar muy orgulloso y dispuesto a defender tu identidad.
Si eso no lo haces, desapareces.
Luis Carlos May 21st, 2009 at 18:55 EDT
No, los blancos no somos mestizos. Somos la raza con más variedad, hay blancos con pelo negrísimo, con pelo muy rubio, con ojos azules y con ojos marrones, con narices grandes y pequeñas. Eso nos hace especiales. Por eso a mí todos los negros me parecen iguales, porque son prácticamente iguales, como las ovejas. Y los chinos, y los japoneses, y los indios….
Los blancos somos distintos en ese sentido.
Adoptar niños de otras razas sí que es una amenaza, porque crías hijos de razas ajenas a la tuya, por lo tanto la tuya mengua y la del extraño crece. Eso es absurdo y peligroso.
Ya una vez discutimos esto. No tienes la menor garantía de que un hijo de mahometanos o de negros santeros, va a renegar de sus antepasados y adoptar como suyos tus valores. No tienes la menor garantía. Mientras hay niños blancos pasando calamidades, muchas calamidades, ¿Por qué quieres criar a extraños?
¿Por qué no vas a Bielorrusia y ayudas a los niños necesitados, que son muchos? ¿Por qué salvarle la vida a un negrito de la selva y no a un bielorruso blanco?
Hace un tiempo ví en la tele catalana (con asco e incredulidad) cómo un periodista entrevistaba a un matrimonio que había adoptado dos niños rusos. Y les preguntó por qué no habían adoptado un «niño africano o indio», que si era por «racismo». Y ahí el matrimonio disculpándose por haber sacado de un orfanato a dos niños blancos y de ojos azules.
¿Hasta cuándo tendremos que soportar ésto? ¿Hasta que de nuestra raza sólo queden mis nietos?
Antiwahab, tú dirás si quieres criar a los hijos sobrantes de las negras de áfrica o a niños de tu propia raza, religión y cultura.
No es justo meter a todos en el mismo saco. Una cosa es criticarlos, aunque sean palabras duras, y otra muy distinta pensar que no pueden cambiar, evolucionar, que ninguno se puede salvar. Eso es como decir que todos los hombres son machistas, o que los niños que sacan buenas notas llevan gafas.
Hay que exigirles muchas cosas, como que acaben con su machismo, pero tambien hay que saber tratar con respeto a los que de verdad se esfuerza en vivir como buenas personas.
Los negroafricanos se sentiran como patitos feos, porque no son famosos de haber tenidos grandes civilizaciones como la china, la india, la romana, la azteca o la inca, pero tambien hay que saber decirles con las palabras adecuadas que en vez de echarle la culpa al hombre blanco deberian empezar a hacer autocrítica y corregir sus propios prejuicios (todos aqui ya conocemos la expresión «odio africano» y de como una tribu odia a muerte a su vecina con un racismo raro de ver en Europa.
Hay que darles caña a los que dan problemas, y la mano abierta a los que se esfuerza en comportarse bien. No importa que estos ultimos sean una minoria, sino que con el tiempo estos ayuden a cambiar a mejor y sean más y más.
Antiwahab, no se trata de justicia o injusticia.
Se trata de que los negros en sus países y los blancos en los suyos.
Si son buenos, magníficos y maravillosos, perfecto. Que hagan de africa una potencia universal. Si tienen prejuicios, hacen ritos atávicos, son racistas y supersticiosos, que lo resuelvan ellos. O que no lo resuelvan, que hagan lo que quieran, pero en sus países. No en Europa. Europa es de sus pueblos.
No sé si te das cuenta, que en tu comentario hay un tono tremendo de parternalismo.
En efecto Joana, las palabras de Luis Carlos están saturadas de paternalismo. El paternalismo proviene siempre de un sentimiento de superioridad, pero dirigido hacia una meta «bondadosa». El paternalismo busca siempre darse buena conciencia ante el objeto de sus desvelos. Se parte del supuesto indiscutido de la inferioridad del elemento tratado.
El hombre blanco no solamente es superior a las demás razas sino que tiene perfectamente concienciacde ese estado natural frente a los otros.
Pero una de las características propias de la raza blanca es su alto nivel de conciencia moral,su generosidad, su natural bondadoso y compasivo, su afán de dar, su vocación de servir, su capacidad de entrega y sacrificio, el sentimiento exigente de su dignidad. Estas cualidades son el patrimonio exclusivo del hombre blanco. El hombre blanco puede ser duro, cruel incluso, nunca será inhumano sin la mala conciencia de haber transgredido un límite que su jerarquía en la escala humana le ha puesto muy alto. El negro sigue viviendo al nivel de las más elementales especies animales.
La adopción de niños de otras razas pone de manifiesto ese signo distintivo del hombre blanco, que es la bondad ingénita de la especie. Sólo que aquí esa generosidad está totalmente desviada de una meta razonable, de un fin lógico. Pensar que la educación y un buen ambiente familiar y social harán de un hotentote o un zulú el igual que un retoño de la raza de Cervantes o de Phuskin es igual que esperar que poniendo un borrico en un establo de pura sangre, el pollino se transformará en un brioso córcel.
A este respecto el naturalista Buffon decía: «El negro es al hombre lo que el burro al caballo.»
Los blancos adoptan niños de todas las razas, pero las demás razas adoptan niños de cualquier raza. ¿Adoptan tan siquiera los huérfanos de su propia raza?
¿Los chinos adoptan niños indios? ¿Los árabes adoptan niños sudaméricanos? ¿Los turcos van a las Filipinas a adoptar niños desamparados?
Repito el comentario, esta vez con unos signos de interrogación faltantes en el anterior, que le cambian todo el sentido a la frase.
Los blancos adoptan niños de todas las razas, ¿pero las demás razas adoptan niños de cualquier raza? ¿Adoptan tan siquiera los huérfanos de su propia raza?
¿Los chinos adoptan niños indios? ¿Los árabes adoptan niños sudaméricanos? ¿Los turcos van a las Filipinas a adoptar niños desamparados?
Aqui hemos defendido la superioridad de los valores morales de la civilización humana. Bien, esta se basa en reconocer la dignidad humana de todas las personas, y juzgar a cada uno por sus acciones, no por su linajes u origenes.
¿Qué hay que decirles a los africanos que deben corregir unas cuantas cosas y mover su trasero en vez de echarle la culpa de todo al rostro pálido? Vale, todo lo que haga falta, pero lo que no podemos hacer es cerrarles las puertas a los que de verdad se esfuerzan en vivir como buenos ciudadanos.
En Sevilla está la hermandad de los negritos, una cofradia de las más antiguas, y que en sus origenes estaban formados por negros (de hecho hoy día algunos de esta raza son miembros). ¿Le puede ofender a un sevillano si le dicen que tuvo un antepasado de color hace siglos?
Una cosa es ser muy exigentes, y otra muy distinta en pensar que lo suyo no tiene remedio. Es cuestión de saber educar (con la disciplina y la autoridad necesarias) para quitar un montón de malos hábitos, como el machismo o las ganas de resolverla por malos modales.
Os pongo el ejemplo de Dambisa Moyo, de Zambia, ella podria haber sido modelo, pero títulos universitarios y masters en Economía y Políticas Públicas por Harvard y Oxford, y ha escrito un libro «Dead aid» donde critica las ayudas a Africa como contraproducentes.
Ayaan Hirsi Alí, nacida en Somalia, y que fué diputada holandesa. Es una de los nuestros porque se atreve a decir muy claro lo que piensa sobre el Islam.
La modelo somalí Waris Dirie dirige una campaña contra la ablacción.
Mister T y Bill Cosby son muy queridos en USA tanto por blancos como gente de color u otras razas.
En libertaddigital hay articulos de Larry Elder, Thomas Sowell, ambos de color, pero que dicen cosas muy sensatas, y están en el mismo bando que nosotros.
Los hay que son un peligro público, y otros que realmente se han ganado nuestro respeto, y con los que deberiamos darnos apoyo mutuo.
Mecachis, no he mencionado al nuevo presidente del partido republicano, Michael Steele, de color, pero católico y defensor de los valores familiares.
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=12918
Occidente es superior porque reconocemos la dignidad de todos los seres humanos. Los hay que van por el mal camino y que necesitan mano dura, pero hay otros que aunque sean de otras razas han hecho meritos para que los podemos llamar hermanos.
Hay que saber separar el grano de la paja.
Otro santo de color, san Benito de Palermo.
4 de abril
SAN BENITO DE PALERMO (1526-1589)
A este San Benito se le llama de Palermo, por la ciudad en que murió, o de San Fratello o San Filadelfo por el lugar en que nació, o también el Moro o el Negro por el color de su piel y su ascendencia africana. De joven abrazó la vida eremítica, pero más tarde pasó a la Orden franciscana. No tenía estudios, pero sus dotes naturales y espirituales de consejo y prudencia atraían a multitud de gente. Aunque hermano lego, fue, no sólo cocinero, sino también guardián de su convento y maestro de novicios.
San Benito el Moro nació en 1526 en San Fratello, antes llamado San Filadelfo, provincia de Mesina (Sicilia), de padres cristianos, Cristóbal Manassari y Diana Larcari, descendientes de esclavos negros. De adolescente Benito cuidaba el rebaño del patrón y desde entonces, por sus virtudes, fue llamado el «santo moro». A los veintiún años entró en una comunidad de ermitaños, fundada en su región natal por Jerónimo Lanza, que vivía bajo la Regla de San Francisco. Cuando los ermitaños se trasladaron al Monte Pellegrino para vivir en mayor soledad, Benito los siguió, y a la muerte de Lanza, fue elegido superior por sus compañeros.
En 1562 Pío IV retiró la aprobación que Julio II había dado a aquel instituto e invitó a los religiosos a entrar en una Orden que ellos mismos escogieran. Benito escogió la Orden de los Hermanos Menores, y entró en el convento de Santa María de Jesús, en Palermo, fundado por el Beato Mateo de Agrigento. Luego fue enviado al convento de Santa Ana Giuliana, donde permaneció sólo tres años. Trasladado nuevamente a Palermo, vivió allí veinticuatro años.
Al principio ejerció el oficio de cocinero con gran espíritu de sacrificio y de caridad sobrenatural. Se le atribuyeron muchos milagros.
Se le tenía en tal aprecio que en 1578, siendo religioso no sacerdote, fue nombrado superior del convento. Por tres años guió a su comunidad con sabiduría, prudencia y gran caridad. Con ocasión del Capítulo provincial se trasladó a Agrigento, donde, por la fama de su santidad, que se había difundido rápidamente, fue acogido con calurosas manifestaciones del pueblo.
Nombrado maestro de novicios, atendió a este delicado oficio de la formación de los jóvenes con tanta santidad, que se creyó que tenía el don de escrutar los corazones. Finalmente volvió a su primitivo oficio de cocinero. Un gran número de devotos iba a él a consultarlo, entre los cuales también sacerdotes y teólogos, y finalmente el Virrey de Sicilia. Para todos tenía una palabra sabia, iluminadora, que animaba siempre al bien. Humilde y devoto, redoblaba las penitencias, ayunando y flagelándose hasta derramar sangre. Realizó numerosas curaciones. Cuando salía del convento la gente lo rodeaba para besarle la mano, tocarle el hábito, encomendarse a sus oraciones. Dócil instrumento de la bondad divina, hacía inmenso bien a favor de las almas.
En 1589 enfermó gravemente y por revelación conoció el día y hora de su muerte. Recibió los últimos sacramentos, y el 4 de abril de 1589 expiró dulcemente a la edad de 63 años, pronunciando las palabras de Jesús moribundo: «En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu». Su culto se difundió ampliamente y vino a ser el protector de los pueblos negros. Fue canonizado por Pío VII el 24 de mayo de 1807.
Luis Carlos May 22nd, 2009 at 09:41 EDT
La superioridad moral me gusta, Antiwahab. Pero no más que la supervivencia.
Los negros tienen mucha dignidad, valores y todo lo que tú quieras. Pero no pueden ir millones y más millones a vivir a Europa. Repito: Europa es de sus pueblos autóctonos. Puede ir un negrito o diez negritos, pero no cien millones de ellos. No importa si son buenos, buenísimos, maravillosos y geniales. No se trata de eso.
Te equivocas en tu consideración más básica. Tú dices: «»¿Qué hay que decirles a los africanos que deben corregir unas cuantas cosas y mover su trasero en vez de echarle la culpa de todo al rostro pálido? Vale, todo lo que haga falta, pero lo que no podemos hacer es cerrarles las puertas a los que de verdad se esfuerzan en vivir como buenos ciudadanos.»»
Lo primero es cierto. Hay que decirle a los negros que espabilen y dejen de culpar de todo a los hombres blancos. Que hagan autocrítica y se pongan a trabajar.
Pero si no lo hacen….. es problema de ellos Antiwahab. Y en sus países, no en los nuestros.
En lo segundo te equivocas por completo. Podemos (y debemos) cerrarles las puertas a los extraños. Millones de negros maravillosos, esforzados, trabajadores y demás, no caben en Europa. Es sencillo: hay (por ejemplo) mil adolescentes de 14 años inteligentes, estudiosos, educados, cariñosos…. y quieren venir a vivir a mi casa, pues yo les cierro las puertas. Serán estupendos, pero mi casa, mi comida y mis recursos son para mis hijos.
No puedes poner ejemplos aislados de negros magníficos, para argumentar que todos los buenos tienen derecho a encontrarse las puertas abiertas. Pues no.
Tu discurso es muy bonito, muy moral y muy ético. Pero peligroso y suicida. Los árboles no te dejan ver el bosque.
Saludos.
Aqui no se discute que sea necesario establecer un orden y unas reglas respecto a la inmigración.
Occidente se basa en los ideales cristianos, y estos exigen con tratar con caridad a los demás (pero sin echar perlas a los cerdos).
Las palabras de Joana son verdades evangélicas.
Bueno, en un tono menos jocoso, está es la simple realidad contra la cual se estrellan todas las buenas intenciones de las que el infierno esta saturado.
Debemos abandonar de una buena vez ese paternalismo hacia los demás pueblos y razas que se situan muy por detrás de nosotros. No tenemos ninguna responsabilidad hacia otros que los nuestros. Si todas las razas se valen, entonces que se espabilen y hagan algo por ellas mismas.
serge bacou
Hablando de la anatomía africana nos señalas las preferencias locales a ese respecto: «caderas amplias, grandes ubres, volumen en general».
Hay un refrán español que dice así. «Teta que mano no cubre no es teta sino ubre».
Intermedio cultural.
y otro Arjun: «malo es tener suegra pero peor si es negra»
Luis Carlos May 22nd, 2009 at 15:10 EDT
Exactamente. Valores cristianos. Ya lo dijo Jesucristo «no está bien coger el pan de los hijos y dárselo a los perrillos».
(la caridad bien entendida empieza por casa).
Mira amigo, está el refrán de que «el camino que va al infierno está empedrado de buenas intenciones» (creo que lo puse bien).
Yo sé que tú tienes buenas intenciones, pero hasta tu planteamiento es erróneo y dañino en su base. No sólo para los europeos, sino para los negros también.
Porque veamos, si los mejores, los más civilizados y trabajadores y magníficos, ( como esos ejemplos que nos has puesto) se vienen a Europa, ¿qué se queda en áfrica? Cuántos serán esos negros ejemplares? ¿diez mil? ¿cien mil? No sé yo si tantos tendrán esas maravillosas cualidades de un santo elevado al altar.
Pues supongamos que los escogemos. Igual que se escoge a los caballos de carrera. Los caballos normales arrastran carretones, los caballos de carrera viven como reyes.
Entonces los escogemos por cualidades, así los tratamos como verdaderos animales y dejamos que los millones de africanos cada día sean más bestias.
Eso sería reconocer su animalidad, así que no se hará. ¿Qué otra opción queda? ¿Traer cien millones de negros indiscriminadamente, y luego escoger ya en Europa? Nos quedamos con cien mil…. ¿y los otros?¿los matamos?¿o dejamos que se apoderen de nuestras casas, nuestra cultura y nuestro futuro?
Mira amigo, los negros listos que levanten sus países y ayuden a sus hermanos.
Los blancos no necesitamos de su talento, somos más inteligentes, mucho más inteligentes como raza que ellos. No necesitamos sus virtudes. Sus virtudes las necesitan en Ruanda y en Angola, no aquí.
Volviendo un poco sobre el tema de las adopciones.
Muchas parejas españolas (y de otros países de Europa Occidental) adoptan niños de países lejanos porque no hay niños de su nacionalidad «disponibles» para la adopción, circunstancia de la que debemos congratularnos.
Antes que nada hay que señalar que hay parejas que adoptan aunque no estén incapacitados para tener hijos propios. En algunos casos extremos nos damos con parejas que renuncian a tener hijos propios, prefiriendo adoptarlos. Algunas parejas que ya tienen hijos propios se deciden a adoptar algún huérfano. Muchas veces eligen algún niño de otra raza, para dar un poco de «color» a la familia. Una vez ví una loca en televisión que decía que siempre había deseado tener varios hijos de razas y colores distintos y que iba a adoptar unos cuantos (como si fueran periquitos) Manifiestamente quería tener una colección lo más completa posible. Mientras tanto el imbécil del marido sonreía beatíficamente.
El problema reside en la elección de los adoptados. Pudiendo adoptar niños rusos o bielorrusos, haciendo las cosas conforme a las leyes de los países en cuestión, ¿por qué ir a Etiopía, Burkina-Faso, Vietnam o China a buscar niños tan diferentes a sus padres adoptivos?
Se trata de moda y de estupidez. ¿Cómo es posible que hayamos perdido hasta este punto el instinto de conservación de la propia especie, las defensas ante lo ajeno y diferente, la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo para uno mismo y los semejantes?
Hace falta tener estómago para adoptar el fruto de las fornicaciones de estas bestias negras y darle un sitio en el propio hogar al nieto de alguien que seguramente comía carne humana.
Por otra parte, en relación a los negros, hay que aclarar algo a la brevedad posible. En África no existen los huérfanos ni el concepto de orfandad. La familia como la entendemos entre nosotros no existe en África (un padre, una madre y los hijos). Allí existe una «familia» amplia, muy amplia. Los hijos no son de los padres (el hombre y la mujer que lo han concebido), sino del clan, de la tribu, de la etnia. Los hijos son criados por la madres, las hermanas, las tías, las primas, las abuelas, las otras mujeres de la tribu. Los hijos son hijos de todos. Así son considerados y así son tratados. Cuando un niño africano pierde el padre o la madre, o los dos progenitores, entonces los abuelos, los hermanos mayores, los tíos, los primos, los demás miembros de la tribu se encargan de el. Nunca un niño africano es huérfano. No hay huérfanos en África.
En cuanto a la diversidad, concepto tan sobado actualmente, debemos decir que los europeos somos una familia de pueblos con una gran variedad de tipos. No necesitamos más diversidad que la que tenemo y de la que puede resultar (y viene resultando desde siempre) de la mezcla de los diferentes pueblos europeos entre si. La mezcla entre similares, entre parientes, enriquece, la mezcla entre diferentes suele dar unos resultados catastróficos.