A ver que os parece esta iniciativa: Los Jóvenes de San José. Misioneros en Barcelona.
De una parte, la de arena:
La tarde de aquel sábado se empleó en hacer bocadillos tanto de jamón como de atún, pues varios indigentes son musulmanes y no pueden comer carne de cerdo. La Cruz Roja donó una gran cantidad de alimentos a los JSJ.
Eso de que «no pueden comer» no es cierto. En todo caso, la de cal:
Llegamos ante la catedral y nos encontramos con los Misioneros de Cristo Rey atendiendo a los pobres. Hablamos con ellos ya que los JSJ quieren heredar su espíritu y quieren predicar de la misma forma que ellos lo hacen.
Al parar en Correos encontramos el grupo más numeroso de indigentes. Les dimos comida, conversación, compañía, consuelo y sobretodo procuramos acercarles más a Dios. En aquella misma parada uno de los pobres estaba borracho y tenía una cierta tendencia agresiva. Pero no pasó nada. Personalmente hablé con un hombre que había pasado por muchas situaciones adversas pero Dios era el centro de su vida y rezaba todos los días agradeciéndoselo.
Las dos últimas paradas fueron muy cortas y se realizaron en Raval y en la Estación del Norte. En esta última se les entregó a los pobres, además de la comida, unas medallitas de La Milagrosa junto con unas hojas que explicaban la historia de esta.
Advierten que están intentando formar un grupo en Madrid.
¿Qué problema hay en dar de comer a musulmanes? También la Beata Teresa de Calcuta les daba de comer, pues veía en ellos a Cristo…