Europeos, estamos arruinados



Esto es lo que nuestros politicos nunca reconocerán. Porque son los responsables. Mirad este artículo y sobre todo la tabla de arriba, con la deuda pública de los países de la UE (Europa: una deuda agobiante):

Casi todos los gobiernos europeos invierten para hacer frente a la crisis financiera y económica. La otra cara de la medalla: la deuda pública aumenta irrefrenablemente.

Un suspiro de alivio recorre Europa. Los políticos registran con satisfacción que las economías del continente se están recuperando. Esas perspectivas le quitan a la actual crisis algo de su dramatismo.

En 2009, el producto interno bruto (PIB) de la Unión Europea disminuirá casi un cuatro por ciento. Pero el tobogán va nuevamente hacia arriba: para el 2010 se cuenta ya con un crecimiento económico de alrededor del uno por ciento.

La política financiera y monetaria de los gobiernos de la UE mucho ha contribuido a que en la mayoría de los países la crisis no pasara a mayores. Los bancos centrales apoyaron al tambaleante sector financiero con ayudas y garantías. Algunos gobiernos no vacilaron en nacionalizar incluso bancos transitoriamente para evitar un colapso del sistema en su conjunto. Bajas tasas de interés, “dinero barato”, estimulan la inversión y el consumo.

Por su parte, la política financiera recurrió a todos los registros para apoyar la coyuntura económica a través del gasto público. Vastos programas de inversión pública –en Alemania por ejemplo en la educación, la infraestructura de transporte y la comunicación de banda ancha– han oxigenado a la economía y evitado el desbarrancado de muchas empresas.

Los mecanismos de apoyo del Estado alemán a los empleados y obreros que debido a la crisis trabajan en horario reducido ayudaron a que las empresas pudieran mantener su plantilla casi sin despidos. Una inteligente política, que permite reaccionar rápidamente a un aumento de la demanda. Ello se refleja en la estadística de desempleo: en octubre, el número de desempleados descendió en algo más de 100.000 en lugar de aumentar, como podía temerse.

La Comisión Europea no puede tomar medidas

Pero las consecuencias para el erario público son insoslayables. Los apoyos del Estado se reflejan en el estado de las cuentas públicas. Los generosos programas y la reducción de la recaudación impositiva debido a la crisis han empujado al erario al abismo de las deudas. El déficit estatal en Francia, por ejemplo, alcanzará este año entre un 6,5 y un 7 por ciento; en España, más del 8 por ciento y en el Reino Unido incluso a más del 12 por ciento.

Volved a la tabla de arriba. La cifra que se indica al pie de las barras es el déficit del año, que equivale, más o menos, al crecimiento anual de la deuda. Irlanda y Reino Unido han multiplicado la deuda por dos en un año.  Esto es imparable. En tres años se producirá una debacle monetaria que dejará a Europa y los EE. UU. como un erial. Nos lo hemos buscado.

En lo que a nosotros concierne: cuanto peor, mejor.

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Los norteamericanos no están mejor, ni mucho menos. Estas son las cuentas públicas de los EE. UU.:

Esto es un desastre sin precedentes.

De aquí: Esta no es una de las crisis económicas “normales” en la historia

2 comentarios

  1. Sí que estamos arruinados económicamente. Pero eso es lo de menos. Lo peor es la ruina moral, social y el abismo demográfico en que estamos inmersos.
    El dinero viene y va, lo otro es destrucción segura y difícilmente reversible.

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