Para el autor de este artículo, la razón de la Tercera Yijad no es el resentimiento por la Cruzadas y el colonialismo, sino el recuerdo de que en dos ocasiones estuvieron a punto de acabar con Europa, y esta puede ser la tercera y definitiva.
La Primera Yijad, fulminante, sucedió en el s. VIII. En aquella ocasión fueron detenidos providencialmente por Carlos Martell. La caída de los Omeyas, reemplazados por los Abásidas, dejó el oeste musulmán desconectado del centro. El Imperio Romano de Oriente (Constantinopla) resistió bastante bien los embates.
La Segunda Yijad, protagonizada por los turcos seléucidas y otomanos, fue menos fulminante, pero más tenaz y duradera. Duró desde el s. X al XVII, desde la batalla de Manziquert hasta el levantamiento del sitio de Viena, el 11 de septiembre de 1683. Se llevó por delante el Imperio Romano de Oriente.
En la actualidad, el mundo musulmán, a la vez que nos invade demográficamente y nos ataca con el terrorismo, juega la carta del victimismo, para que Occidente no se defienda. Las Cruzadas, que nunca fueron asunto historiográfico destacado en el mundo musulmán, son ahora objeto de insistente propaganda.
El texto presenta un punto de vista sobre el colapso del Imperio Romano de Oriente bastante diferente del que algunos bizantinistas nos quieren hacer creer. Resulta especialmente triste lo que nos cuentan de la decadencia de Anatolia tras la derrota de Manziquert:
The wars that followed were not a traditional conquest; the Turks were too few in number to thoroughly subdue a region only slightly smaller than Texas and containing millions of Christians. Rather, over time, their continual raids throughout Anatolia allowed them to expel, enslave, or impoverish the region’s Christian inhabitants. For the next 300 years the population plummeted by almost half, in spite of increasing Muslim migration to the region. Much of these formally fertile territories became pastureland for the still-nomadic Turks, while many cities fell into ruin. Just as southern Spain would be devastated 500 years later by the expulsion of its Muslim population, Anatolia became a wasteland under the rule of its new, religiously intolerant and alien masters. Furthermore, losing Anatolia permanently crippled Byzantium. The broken eastern shield of Christendom proved an easy target for the ghazis of the Dar al-Islam to evade and eventually shatter in the centuries following Mantzikert.
Su población cae a la mitad a pesar de la emigración turca; las tierras cultivadas son sustituidas por pastos… Se confunde respecto de España, cuyo sur tuvo un esplendoroso Renacimiento.
War Without End: A Brief History of the Muslim Conquests
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