Constituido el «Foro católico-musulmán»

Esta es su composición:

Por la parte católica:

  • 1. Cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.
  • 2. Arzobispo Pier Luigi Celata, secretario del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.
  • 3. Monseñor Khaled Akasheh, jefe de la Oficina para el Islam, Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.
  • 4. Padre Miguel Ángel Ayudo Guixot, M.C.C.J., presidente del Pontificio Instituto para Estudios Árabes e Islámicos.
  • 5. Profesor Christian W. Troll, S.J., profesor visitante, Pontificia Universidad Gregoriana.

Solo he oído hablar de Troll, algunas de cuyas declaraciones muestran que sabe con quién se juega los cuartos. Por la parte mahometana:

  • 1. Profesor Jeque Abdal Hakim Murad, presidente de la Muslim Academic Trust, Reino Unido.
  • 2. Profesor Aref Ali Nayed, director del Royal Islamic Strategic Studies Center, Amán, Jordania.
    3. Doctor Ibrahim Kalin, SETA Foundation, Ankara, Turkey.
    4. Imán Yahya Pallavicini, vicepresidente, CO.RE.IS. (Comunidad Religiosa Islámica) de Italia.
  • 5. Señor Sohail Nakhooda, redactor jefe de «Islamica Magazine», Amán, Jordania.

El Vaticano debe saber que está siendo vigilado con lupa por los católicos y por todo el mundo y que NO se le perdonará ningún traspié. Y, para mí, no ha empezado bien. A la mínima cancelo toda mi ayuda económica a la Iglesia de Roma. Zenit recoge aquí las declaraciones de la parte musulmana:

Ante los riesgos de llegar a un encuentro con una lista de agravios, ya sea por parte musulmana que católica –lo que podría ser fácil y es un riesgo–, admitió el profesor Aref Ali Nayed, «es necesario no acusarse unos a otros» y apreciar los «signos de esperanza».

Vaya. En plena agresión de la Tercera Yijad, los mahometanos quieren que miremos al futuro. Desde luego, los agravios históricos son eso, históricos, y nunca es razonable tratar de compensarlos. Pero la agresión musulmana no es história, sino la más rabiosa actualidad. El mensaje no puede ser más desesperanzador para los cristianos que viven bajo la opresión musulmana.

2 comentarios

  1. AMDG, esperemos a ver qué pasa. Sin duda la Iglesia debe procurar la conversión de los paganos, musulmanes incluidos. Y eso no significa que se ceda en nada, pues en nada se puede ceder.

    Efectivamente las palabras del mahometano ese son de una hipocresía impresionante. Sobre todo el «no acusarnos unos a otros» es más bien «no nos acuséis de perseguiros y de mataros por creer en Cristo».

    También yo desconfío, pero quiero tener más confianza. Somos católicos y si nuestros pastores se equivocan es nuestro deber advertírselo.

    Y, Nacho, que no vengan los protestantes dando clases de nada, que su única existencia se basa en el odio visceral a la Iglesia de Cristo, fundada por Cristo y regida por Cristo.

    Un saludo

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