La Pasión de Cristo, de Mel Gibson

He leí­do muchos de los artículos que Kelley L. Ross, un filósofo libertario radical norteamericano ha publicado en este sitio, especialmente los de historia. Es un seguidor de Fries, un filósofo postkantiano alemán no demasiado conocido, como Kraus, aunque este consiguió una influencia muy grande -aunque nefasta- sobre la progresí­a española del XIX y XX.

Este artículo trata de la película de Mel Gibson sobre la Pasión de Cristo, y rechaza las acusaciones de antisemitismo hechas, paradójicamente, por la izquierda antisemita. El razonamiento es el siguiente: la película no puede ser antisemita porque está basada en los evangelios, y los evangelios no pueden ser antisemitas, porque están escritos por judíos que se sentían judí­os, aunque un tipo especial de judí­os.

Este ateo libertario rechaza también la acusación de que la pelí­cula renueva el asunto de la culpa colectiva de los judíos en la ejecución de Cristo. Para empezar, advierte que la «culpa colectiva» es mayormente una idea judí­a:

A true problem with an ahistorical approach is the particular self-righteousness that might now be expressed toward the Mediaeval doctrine of the collective guilt of the Jews. The collective guilt of the Jews is a significant feature of Judaism itself. The Israelites are condemened by God to 40 years in the desert because they (all? some?) venerated the Golden Calf while Moses was on Mt. Sinai. Later, when the 10 Tribes are deported by Assyria or the First Temple is destroyed by Nebuchadnezzar and the Jews Exiled in Babylon, the only theological explanation that would ever exist for these events, inflicted on the Chosen People of the Lord, is that they were punishment by God for the failure of Israel, or the Jews, to obey the Law. The Chosen People, after all, although God’s favorites, are also held to a higher standard, to be rewarded or punished by God to the extent that they observe His commandments and walk in His ways. It is not surprising then, but quite obvious, that early Christians would see the failure of their Jewish brethern to accept Jesus as the Messiah as another example of their previous disobedience to God.

Desgraciadamente, los cristianos hemos heredado esa nefasta idea de la «culpa colectiva» de los judíos. Además, Kelly recuerda que quienes se escandalizan de que otros asignen culpas históricas colectivas sean precisamente quienes más agitan culpas colectivas en el presente, para justificar la aplicación de las medidas polí­ticas de sus programas. En efecto, a esta tropa le gusta mucho echar la culpa de todo «al hombre blanco». Nosotros -es decir, tu y yo- serí­amos culpables de colonialismo, de la esclavitud, de la pobreza…

Critics of The Passion of the Christ, consequently, better be clear about whether they are actually for collective guilt or against it. I will not allow that Jews individually can be innocent, but white males cannot.

Pues sí­, les ha puesto frente a su contradicción. Nótese que los progres han heredado a su vez la ideas de culpa colectiva del cristianismo. Es patético que ahora nos estemos echando unos a otros los trastos a la cabeza, pero así es.

The Passion of the Christ

PS: Por cierto, si queréis leer un reseña de la película hecha con muy con mala baba, aquí­ va otra: «La pasión de Cristo» de Mel Gibson

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