Las cárceles francesas están a rebosar. La ministra de justicia, con dos hermanos condenados en firme, se gasta los dineros en guateques; 11 de sus colaboradores han dimitido.
Primero, sobre las cárceles: Bulging Prisons. Algunas están al 200% de su capacidad. Algunas están estallando (Rébellion en prison)
La ministra de Justicia mientras tanto se lo esta pasando a lo grande, gastándose en “actos sociales” más presupuesto que nunca. Aquí la vemos en una fiesta:

El ministerio esta manga por hombro; muchos colaboradores –exactamente once- han presentado la dimisión algunos tras estar solo unos meses en el cargo (An Empty Ministry?). Dicen que el trato de esta elegante y festejera señorita resulta inaguantable, que es una energúmena y les echa unas broncas monumentales. Y encima a aguantar, no siendo que les acuse de no respetarla por mujer y marroquí…
Como ya contamos, tiene dos hermanos delincuentes. Uno de ellos es un traficante de drogas reincidente. El pasado mes de diciembre le condenaron en firme a ocho meses de prisión, sin embargo, le han puesto una pulsera electrónica y esta ya en la calle (Dati porte un bracelet électronique). En firme, dicen. La firmeza ya no es lo que era.






