Rusia, aumenta la natalidad, se introduce una fiesta del amor conyugal… y se construyen nuevas iglesias
Esos son los valores conservadores de toda la vida, los únicos realmente existentes: laboriosidad, piedad y familia; lo demás son cohetes de feria, contra los que no tengo nada cuando se usan solo como diversión, desde luego.
En Rusia había 65.000 templos antes de la revolución comunista, actualmente la iglesia ortodoxa tiene 29.000 (incluidas las del extranjero). En los últimos 20 años, han construido 18.000 iglesias. Las están construyendo sobre todo en los barrios dormitorio de los tiempos comunistas, donde hay mayores problemas de criminalidad, alcoholismo… Les doy mi enhorabuena a estos cismáticos.
La natalidad está pegando también un vuelco:
el Gobierno de Putin ha decidido invertir parte del inmenso chorro de dólares que recibe por sus ventas de hidrocarburos y armas en fomentar la natalidad. Así lo anunció el presidente en junio de 2006 en un discurso en la Duma. La primera fase de su plan, que se prolongará una década, entró en vigor mediante una ley en 2007 que, entre otras medidas, garantizaba a las madres el equivalente a 11.000 dólares por el nacimiento de su segundo hijo; el 40% del salario a la madre del primer hijo dos meses antes del nacimiento y dos meses después; y el pago de 300 dólares mensuales durante año y medio si renuncia a reincorporarse a su empleo[12]. A principios de este año, la ministra de Salud, Tatiana Golikova, afirmó que en 2007 nacieron en el país 1.602.387 niños, 122.750 más que en 2006. Éste es el número de niños nacidos más alto desde 1991. Golikova añadió que el Gobierno pretende que en 2011 los nacimientos igualen los fallecimientos[13]. Entre 2008 y 2010, el Estado prevé el desembolso de más de 19.000 millones de dólares en diversos programas demográficos que incluyen no sólo la natalidad, sino, también, la inmigración, la sanidad y los hábitos de vida.
La propaganda gubernamental a favor de la familia[14], así como el bienestar económico, han hecho que en Moscú sean frecuentes las parejas con dos hijos y nuevas costumbres como la contratación de partos con la asistencia del padre y el embarazo de mujeres después de seis, ocho y hasta diez años después de su primer hijo.
Por su fueran pocas las buenas noticias, una senadora ha propuesto que el 8 de julio se celebre en Rusia el día del amor conyugal y de la felicidad matrimonial. La proponen como respuesta rusa al S. Valentín. Se trataría de un día en que los enamorados “se declaren, se casen, funden una familia y se digan que se quieren“. Además se prevén premios para los matrimonios “de larga duración“. El día 8 de julio es la festividad de los santos Piotr y Fevronia, cuyo matrimonio fue duradero y dichoso. Le 8 juillet prochain : Journée de l’amour conjugal et du bonheur familial




