Galileo, la Iglesia Católica y el mundo moderno (I): El cocinero, las uvas y las togas

Así se titula un curioso artículo que firma, o perpetra, un tal Jorge Antonio Montemayor Aldrete. Unos detalles:

Hacia 1609, la relación entre ambos personajes pasa a primer plano por la necesidad de Galileo de proveerse de cristales de Murano sin defectos, los cuales eran de exquisita transparencia e incoloros, ideales para construir lentes ópticos ideales para la astronomía, ciencia que fundó Galileo con el desarrollo y el uso del telescopio óptico.

Sin comentarios.

En la época de Galileo el trabajo artesanal o manual de los siervos era visto con desprecio por las clases dirigentes e intelectuales de Italia. ¿Les suena una campanita en ciertos lugares de nuestro mundo actual dividido en clases donde unos los menos viven sin trabajar; y otros los más cuando tiene suerte trabajan sin vivir? Alrededor de 1623, personajes distinguidos lo visitaron en su villa de Bellosguardo, la cual tenía muchísimas habitaciones, jardín, huerta con árboles frutales y viñedos, amén de terrenos de cultivo. Los visitantes encontraron a Galileo arreglando su jardín en ropa de faena, y le preguntaron porqué un personaje de su categoría no contrataba a alguien para que hiciera el trabajo manual, a lo cual replicó: «De ninguna manera; entonces me perdería yo ese placer.»

Hay que ser romo para confundir la jardinería recreativa con el «trabajo». Lo que quizás no sepa, ni de lejos, el magín del que salió esto es que, en Europa, fue el cristianismo latino el que rehabilitó el trabajo manual. Lo que, desde luego, no quiere decir que todos lo rehuyamos cuando podemos, por supuesto.

El trabajo científico e ingenieril aplicado le generó también multitud de fuertes aliados que jugaron un papel fundamental cuando la Iglesia, como burocracia y poder terrenal, se negó a ver a través del telescopio y trató de aplicarle la misma medicina que a Giordano Bruno.

La relación del caso de Bruno con el de Galileo, no da para afirmar que la iglesia «trató de aplicarle la misma medicina». Esa Iglesia estaba mirando por el telescopio con tanta atención como Galileo. Es más, un jesuita descubrió las manchas solares a la vez que él.

Me sorprende que esta majadería haya sido publicada en El Revolucionario.

A propósito:  LO QUE HAY QUE SABER SOBRE GALILEO

3 Comentarios

  1. Vaya, parece ser que es en Oporto, y que hay algún subnormal que está lanzando una campaña masiva de mails para hacernos creer que ha sido en Barcelona.

    Aunque eso tambien puede pasar en Barcelona, claro.

    Siento AMDG meterte esto en este post. Borralo. si quieres.

    Lo siento.

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