Testimonio Directo: Arabia Saudí – España
Como os contaba aquí al final me hice con entradas para el partido. Y no solo para mí, sino que también para mi santa y mi hijo. No pudo ser para la niña de mis ojos. Fue un error mío no haberlas solicitado a su debido tiempo -debido a mi relativo interés en el fútbol- ya que un acontecimiento como un mundial de fútbol sobrepasa el aspecto meramente deportivo.
En todo caso, con las entradas conseguidas, nos fuimos a Kaiserslautern, donde llegamos a eso de la una. Se trata de la población alemana con la mayor base norteamericana, estaban preocupados –lo siguen estando- con el repliegue de estos soldados que ya no hacen falta en Europa. Aquí tenéis una descripción de los sitios más interesantes de la ciudad con muchas fotos, en español.
Pudimos aparcar relativamente cerca del estadio, aunque tuvimos que andar unos 30 minutos entre una auténtica riada humana y rojigualda. Nos separamos cerca del estadio, ya que mi señora e hijo tenían entrada para una zona diferente de la mía. Yo estaba con tres amigos, uno al lado y otros dos muy cerca. Dos viajaban con nosotros, al tercero lo encontraríamos allí.

El estadio es un auténtico castillo situado en lo alto de una colina cubierta por un bosque. Es relativamente pequeño, ya que tiene una cabida para 46.000 espectadores. Teníamos una fila 29, en una de las esquinas del campo español de la primera parte. Mi familia estaba en el otro extremo. Esta foto muestra aproximádamente dónde estábamos:

Como os dije, además de la rojigualda, llevaba una bandera cruzada, la de Inglaterra. La razón por la que lo hice está aquí (Inglaterra: Miedo a desplegar la bandera): algunas compañías inglesas la están retirando de los logos ante las amenazas de los fanáticos mahometanos a los que irresponsablemente han dado entrada en su país, como también estamos haciendo nosotros.
Llegué a mi sitio. El ambiente era excepcional, el estadio estaría al 60% solo pero se notaba ya que el 95% seríamos españoles. Nunca he visto un despliegue de símbolos nacionales comparable (estamos preparando mas fotos). Empecé a agitar la bandera cruzada; mi familia, situada prácticamente enfrente de mí pudo reconocerme. Unos 20 minutos antes salieron los equipos a calentar, lo que también calentó los ánimos de los expectadores. Por descontado, no tanto como la presentación de los jugadores, la salida oficial y los himnos nacionales, con los que la grada alcanzó el delirio.
Las gradas están totalmente cubiertas, haciendo una caja de resonancia, así que los aullidos debían sonar atronadores sobre el cesped. Definitivamente, el 95% debíamos de ser españoles. Solo se veía una zona de "verde" junto con algunas de sus sectarias banderas verdes desperdigadas aquí y allá. Su zona estaba al sol, creo que fue una buena decisión, no echarían de menos el calor del desierto.
El partido careció del mínimo interés deportivo, como dicen en esta crónica de LD, que no acierta en lo del calor. Además, para nosotros, todo sucedió en la otra portería, porque en la primera parte atacó España y en la segunda los súbditos de la teocracia tribal de la familia saudí. Por el contrario, el ambiente fue más que fabuloso.
Os pondré hoy a mañana un reportaje gráfico. No salí en la galería de fotos de la BBC… porque evidentemente no se atreverían, pero aquí tenéis al cruzado con otro españolista expatriado.







