Me envían esta cita de Juan Luis Vives sobre la necesidad de que Europa hiciera frente al Turco en el s. XVI:
Ante todo que trabajen en común para que el turco no se apodere de Alemania; si no, ya no hay esperanza de que todo Occidente no caiga en poder de los turcos y que los que se niegan a vivir bajo ese yugo no emigren en grandes oleadas al Nuevo Mundo: pero aun allí no estarán al abrigo desde ese tirano aguijomeado por el tábano de la avidez y de la ambición.
¡Qué extraña actualidad tienen sus palabras en un aépoca en que se negocia la adhesión de Turquía en la UE. Tras leerlas, me vino a la memoria un título de ese autor que había leído hace tiempo: ”Quam misera esset vita christianorum sub Turca”. Me puse a buscar en Internet una introducción sobre Vives, y encontré esta página sobre su vida y obra. ¡Qué interesante autor!
Luis Vives procedía de una familia marrana que sufrió persecución y muerte. Esta idea suya es tan judía como razonable: “Dejarás a los hijos abundantemente ricos si han sido instruidos en un buen oficio y en espíritu religioso”. Fue un humanista famosísimo en su tiempo, aunque no tan influyente como Erasmo. Escribió dos obras con ideas económicas; una socializante, De subventione pauperum, a favor de la beneficencia pública; otra, De communione rerum ad Germanos inferiores, contra los excesos de los anabaptistas y campesinos de Muntzer, que pretendían la abolición de la propiedad privada.
Actualmente se le recuerda sobre todo por su europeísmo y su pacifismo. En cuanto al europeísmo:
De todos los humanistas fue Vives el que tuvo una conciencia más clara de Europa y es el que más veces emplea tal nombre en sentido no geográfico. Piénsese, por hacer una comparación llamativa, en que en toda la extensa obra de Erasmo no aparece Europa con ese significado ni una sola vez. (…)
Antonio Fontán, que se ha destacado en el análisis del pensamiento político de Vives, afirma: “Quizá quepa al valenciano el honor de haber empleado por primera vez, o con más énfasis que nadie al principio de la edad moderna, la voz Europa con la significación de una entidad humana colectiva de bien diferenciada personalidad”. Ciertamente no fue Vives el primero en identificar Europa y cristiandad, pero sí fue el pensador que con más frecuencia en esa época utilizó el viejo nombre. En varios textos aparece clara la identificación por parte de Vives entre Europa y cristiandad. Así en la carta a Adriano VI expresa su preocupación por los problemas que acuciaban a Europa en aquellas fechas: las guerras entre los reyes cristianos y las disensiones religiosas:
“Pero mi preocupación nacía de que la cristiandad, tanto por las guerras como por las perturbaciones provocadas por hombres de malos sentimientos, había llegado a una situación tal que restituirla a su anterior estado era algo tan arduo y difícil como hermoso y dignísimo de toda alabanza”
Ante esos peligros Vives insitió en numerosas ocasiones en la necesidad de la unidad europea, amenazada, además, por el avance turco, como en estas líneas de su obra De concordia (lib. III):
“Desde Cádiz hasta el Danubio inferior, en el espacio que media entre ambos mares, tenemos una fortísima y muy poderosa europa, a la que, estando en concordia, no sólo no puedan cruzarse los turcos sino que con ella unida seríamos superiores en Asia, como lo demuestran tanto la naturaleza y el espíritu de los pueblos como los relatos de sus hazañas”
En cuanto a su pacifismo, hay que advertir que éste no se puede separar de su europeísmo, que le llevaba a advertir sobre los avances turcos en el continente. Su Summa pacifista (1529) está integrada por: De concordia et discordia in humano genere, De pacificatione y Quam misera esset vita christianorum sub Turca. En la introducción enlazada, vemos que su prevención frente al Turco no ha gustado algunos de sus comentaristas, como Carlos G. Noreña, quien escribe:
“Probablemente a causa de su fuerte sentimiento contra un estado musulmán, Vives no llegó a ver la necesidad de una política de acomodación y convivencia con el imperio otomano. Al contrario: se convirtió en uno de los cruzados idealistas y profetas alarmistas que continuamente exigían una alianza europea contra «las hordas invasoras de Asia». Su pacifismo cristiano no era lo bastante extenso como para abarcar a los soldados de Solimán, a quien consideraba como el azote de Dios y la perdición de la cristiandad europea”.
¿Acomodación con quien tenía a Viena en el punto de mira, con quien invadió Hungría y sitió Malta? ¿Alarmista quien prevenía contra los promotores de la piratería mediterranea? El artículo pone de manifiesto la falta de comprensión de la amenaza turca de quien eso escribe:
Con estas palabras, no demuestra que Vives tuviera sentimientos antimusulmanes, y mucho menos que fuera un cruzado idealista y un profeta alarmista. Ante un imperialismo como el turco, que en aquellos años había avanzado por Europa de manera alarmante, parece razonable que se intentara ponerle freno. Y no fue solo Vives el que lo hizo, sino también Erasmo e incluso Lutero, nada sospechoso de antipacifismo o de connivencia con la política imperial de Carlos V.
El propio Vives evolucionó, ingenuamente a una posición ejemplarista frente al Islam, posición que nunca ha funcionado.
Tags: Europa, Reflexiones, Turquía por AMDG
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