Las grandes cadenas de comida fast-food están descubriendo la clientela de jóvenes musulmanes y ofrecen en sus cartas alimentos clasificados como «halal». La carne sacrificada a la manera musulmana ya es ofrecida por Mac Donalds en Gran Bretania, en USA y en Australia. También Pizza Hut, KFC y Burger King producen en cada vez más filiales alimentos «halal».
En europa hay cada vez más ofertas de productos «halal» y la edición de certificados que aseguran una forma «correcta» de producción islámica se ha transformado en un gran negocio.

Cualquier iman que pueda ser llamado como tal debe de prohibir taxativamente los Crispy Treats independientemente del metodo de su fabricacion, y el que no lo vea es que no ha entendido el coran.