Lo veo mencionado de pasada en este artículo (The Miracle of Multiculturalism) y no me explico cómo no se le ha ocurrido antes. Con ustedes:
«Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. De ese modo nos haremos famosos y evitaremos ser dispersados por toda la tierra.» Pero el Señor bajó para observar la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, y se dijo: «Todos forman un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es sólo el comienzo de sus obras, y todo lo que se propongan lo podrán lograr. Será mejor que bajemos a confundir su idioma, para que ya no se entiendan entre ellos mismos.»
El multiculturalismo como castigo a Occidente por dejar de crecer y multiplicarse, de extenderse por toda la Tierra.

Ahí has estado fino.
Bah, se me encendió la lucecita 😉
Por cierto, qué envidioso el Yaveh ese:
> «Todos forman un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es sólo el comienzo de sus obras, y todo lo que se propongan lo podrán lograr. Será mejor que bajemos a confundir su idioma, para que ya no se entiendan entre ellos mismos.»
Queda como un tanto mezquino, ¿no creéis?