Kosovo: Todos los estratos sociales están marcados por la corrupción. La sociedad es criminal en todos y cada uno de sus aspectos.

Tremendo (Kosovo: Lost to Serbia and to the West):

All these things happened to me – and much more – in the space of a very short stay last week. Ever since the United Nations took over Kosovo in 1999, indeed, the province’s endemic corruption has exploded, as I was able to confirm by talking to two American policemen who work for the international administration there. «Every level of society is corrupt,» one of them said. «Every single aspect of the society is criminal.» This is largely because the Kosovo Liberation Army, the US-backed Contra-style guerrilla force which runs the province and which controls the government, the army and the police, is also notorious for its role as a powerful organisation running drugs, guns and sex slaves to Western Europe.

Y todo a sido posible gracias a una operación de propaganda sin igual:

In 1999, to justify the attack on Yugoslavia, the US State Department published a document called «Erasing History» which documented the alleged genocide against the Albanians. Now we know that the bulk of that document was war propaganda, its claims unproven despite years spent trying to prove them at the International Criminal Tribunal for the former Yugoslavia in The Hague. Yet «erasing history» is precisely what the Albanians have done in Kosovo since NATO occupied the province, and on its watch. They have also erased democracy, human rights, and all the basic tenets of common human decency. The history of the last ten years in Kosovo is nothing but tragedy and hypocrisy blended into one – a true death of the West and all it stands for.

Hemos creado un foco de inestabilidad en el bajo vientre de Europa. Y se pagará muy caro. Lo están agradeciendo ya como suelen hacer, con ruido en la ONU: Kosovo: Ethnic Albanians reject UN plan

4 comentarios

  1. De verdad: estaba buscando una cosa que nada tiene que ver cuando voy y me encuentro con estos camaradas. Tengo que hacerles publicidad. Su heroica lucha lo merece. La ekintza es antigua, empero… 🙂

    «Hijos del maíz» siguen su lucha
    * Asumen el derribamiento de la estatua de Francisco Hernández, ya no de Córdoba, hace diez años
    * Indios cuiscomeños, monimboseños, subtiaveños y xaltevanos participaron en la acción
    * La espada permanece en manos del movimiento indígena

    Un grupo indigenista reivindica el derribamiento de la estatua de Francisco Hernández de Córdoba, que realmente no es De Córdoba -según Fernando Silva- bajo la consigna de que en este país que fue sometido a fuego, espada, tortura y muerte por los conquistadores españoles «no tiene nada que celebrar»; que más bien «el acto de la conquista fue un acto de lesa humanidad, un acto de despojo y masacre contra quienes habitaban el ahora continente americano».

    Este doce de octubre se cumplieron diez años del derribamiento de la estatua del capitán Francisco Hernández de Córdoba, conquistador español a quien se le reconoce haber fundado hace 481 años esta ciudad y la ciudad de lo que hoy se conoce como León Viejo. La estatua fue colocada en el mismo sitio, hubo persecución y cárcel para algunos de los participantes y la espada del conquistador no apareció.

    Dos de los participantes en la acción invitaron a EL NUEVO DIARIO a una entrevista, cubierta aún en la clandestinidad, en algún lugar de Granada, identificándose únicamente como «los hijos del maíz». Recuerdan que el 12 de octubre de 1992, unos 180 hombres y mujeres de diferentes comunidades indígenas de Granada y Masaya se lanzaron a la misión de tirar por tierra la estatua del conquistador.

    DESECHAN INTROMISION PARTIDARIA

    Según los entrevistados, que lucían medias nylon para cubrir sus rostros, ellos actuaron por la simple convicción de sentirse ofendidos con eso de «celebrar» el «día de la raza» o día de la hispanidad, por el triste antecedente que tal «celebración» tiene en las páginas de la historia de Nicaragua.

    Aclaran que ningún partido de derecha o izquierda los movió a realizar tal protesta, que fueron empujados por sentimientos ancestrales. Entre los rebeldes destacó la participación hasta de algunos niños, que se hacían llamar Nicarao, Shaka Zulu y Diriangén. Eso de Shaka Zulu fue como un homenaje a los esclavos negros que fueron traídos desde Africa a América, porque la india americana prefería no parir hijos esclavos.

    Recuerdan nuestros entrevistados que todos los detalles de la operación fueron estudiados una noche antes, reunidos por la Cruz del Siglo, a eso de la media noche. Hubo otro lugar, pero prefieren mantenerlo en el anonimato «porque parece que en esta ciudad se está reviviendo la influencia y poderío de los colonialistas españoles».

    Indios cuiscomeños, monimboseños, subtiaveños y xaltevanos participaron en la acción. Por supuesto que se sumaron gente no precisamente india, pero que reconocen que por las venas de todo nicaragüense, salvo algunas excepciones, corre sangre indígena.

    «LOS ESPAÑOLES NOS DEBEN MUCHO»

    Los entrevistados dejaron entrever en sus palabras que «los españoles nos deben mucho, porque ellos dispusieron de lo que es nuestro. Repartieron nuestras tierras entregando títulos reales a los ladrones y asesinos que fueron liberados de cárceles españolas para mandarlos a ganarse su libertad en la aventura que inició Cristóbal Colón y terminó con todo una civilización, una cultura y tribus enteras».

    Indican los entrevistados que los conquistadores «mataban, robaban, violaban a nuestras mujeres, destruían nuestras tribus, nuestros cultivos, nuestra raza, nuestra cultura y todo lo que evidenciara una civilización diferente a la de ellos. Nos impusieron una religión que no era la nuestra y nos hicieron creer a la fuerza en un Dios español».

    «Con esta espada que todavía conservamos de esa acción de hace diez años, queremos enviarle un mensaje a los nicaragüenses, a la humanidad entera, de lo que significó para nosotros y sigue significando la colonia española», expresan los activistas indigenistas.

    Desde que fue derribada la estatua, colocada en Plaza España, de esta ciudad, propiamente frente a las costas del Gran Lago, cuando era alcalde de Granada el señor Alvaro Chamorro Mora, la espada permanece en manos del movimiento indígena.

    Recuerdan que al darse el operativo hubo persecuciones y cárcel para algunos de los participantes, pero la espada no apareció. En esa fecha (1992) fueron allanadas varias viviendas, pero la espada no fue encontrada. Incluso, uno de los alcaldes de la década de los 90 dio a hacer una muy delgadita, que después el mismo alcalde la mandó a quitar, por temor a que se la robaran. Estuvo en la oficina del Alcalde y después desapareció. Pero la espada original está en manos de los indigenistas.

    El caso, como delito, según los mismos indigenistas, ya prescribió y no hay nada que temer, pero ellos prefieren «por si las moscas» mantener la espada bien guardadita.

    http://archivo.elnuevodiario.com.ni/2002/octubre/13-octubre-2002/nacional/nacional12.html

    Todo un ejemplo para quienes reclamamos reparaciones de cartagineses y romanos por los genocidios íbero y cántabro. ¡Contra el imperialismo guerra de clases!

    Ah, y anarquía y birra fría. ¿O lo había dicho ya?

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