San Carlos Marx de Franz Mehring (1). Juventud, Berlin, París.

41-jYUztF7L._SL500_AA240_Tenía esta biografía en casa, así  que me dispuse a leerla antes de tirar el libro, porque necesito hacer espacio en las estanterías.

Se trata de un libro de la editorial Grijalbo, publicado en 1967. Sorprenderá a algunos que semejante hagiografía marxista se publicara durante la época de “la represión franquista”. No he leído entero el libro, porque empalaga y hay asuntos que no son de mi interés. Ya digo que se trata de una hagiografía. Os voy a dejar algún detalle.

Marx procedía de una familia de rabinos. Su padre era un abogado que apostató de la fe judaica para medrar socialmente. Estudió derecho en la Uuniversidad de Bonn, después en Berlín. Estuvo allí tres años, en los que entra en contacto con la filosofía de Hegel. Forma parte del club doctoral (no sé qué será eso) de los neohegelianos, cuyo “jefe” es Bruno Bauer. Transcribo esto:

p. 32: “Bruno Bauer demostró, en efecto, que en los Evangelios no se contenía ni un átomo de verdad histórica, que todo en ellos era obra de la inventiva poética de los evangelistas; y demostró, asimismo, que la religión cristiana, religión secular de la antigüedad, no le había sido impuesta, como se pensaba, al mundo greco-romano, sino que era el más genuino producto de este mundo.

Sr. Bauer, hágaselo mirar. Por cierto, lástima que no esté vivo, estaría bien un careo con Amenabar.

Marx se doctoró en Jena con una tesis sobre las diferencias de la filosofía de la naturaleza de Demócrito y Epicuro. Se trata obviamente de la “declinación” de los átomos.

p. 42: “Prometeo es el santo y el mártir mas sublime del calendario filosófico: así terminada este altanero prólogo de Marx, que hasta a su amigo Bauer infundió miedo. Pero lo que a este se le antojaba aún “un exceso de petulancia” no era más que la confesión sencilla y recogida del hombre que había ser con el tiempo, otro Prometeo, así en la lucha como en el martirio”.

Que yo sepa, este judío renegado, responsable ideológico de las mayores matanzas conocidas de la historia, murió en la cama. Si eso es un mártir…

En 1842 colabora en La Gaceta del Rin:

p. 46: “Resultó que dos de sus representantes jóvenes a quienes se había encargado el reclutamiento del cuerpo de redactores, dos abogados, Jorge Jung y Dagoberto Oppenheim, eran dos entusiastas neohegelianos, muy influidos por Moses Hess… ”

Oppenheim, Moses… con esos nombres y apellidos no es difícil adivinar la etnia de los muchachos.

p. 49: «Marx rompe por la libertad de prensa una lanza tan brillante y afilada como jamás se había esgrimido ni había de volver a esgrimirse nunca».

Ya me diréis si es injusto calificar a esto de hagiografía. Habría que advertirles a sus seguidores al respecto, porque -posiblemente por desconocimiento de la vida y milagros de su padre ideológico-  acaban con la prensa desafecta en cuanto alcanzan el poder. Por cierto, que debía de estar muy fuerte el tipo para esgrimir una lanza.

En todo caso, en 1843 las autoridades cierran el periódico. Marx se casa y se va a París, para publicar los Anales franco alemanes.

p. 69: “… la revista se consiguió una pléyade prestigiosa de colaboradores alemanes. Además de los dos editores, figuraban entre ellos Heine, Herwehg, Juan Jacoby…”

Otros dos de la etnia. ¿Será coincidencia?

p. 85 “… Marx leía mucho y trabajaba con una intensidad extraordinaria, pero sin acabar nada…”.

p. 86: “El arma más brillante y mas afilada que el Tercer estado esgrimía contra las clases gobernantes en el s. XVIII era la filosofía materialista… Helvetius y Holbach, los que transportaron el materialismo a la vida social, destacando como puntos capitales de su sistema la igualdad natural de las inteligencias humanas, la unidad entre el progreso de la razón y el progreso de la industria, la bondad natural de la humanidad y la onmipotencia de la educación, fueron también los astros que iluminaron los trabajos del joven Marx en París. Este bautizó su doctrina como el nombre de humanismo real”

Tenemos ahí todos lo tópicos de la herejía modernista cuyas consecuencias estamos sufriendo de lleno.

p. 87: “Pero lo característico de todos estos sistemas socialistas era que contaban siempre con el buen sentido y la benevolencia de las clases poseedoras…

¿Otra coincidencia?

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2 Comments

  1. existe mucha desinformación sobre el grado de libertades durante el «franquismno»:

    yo puedo testimoniar que en los años sesenta se vendia en las librerias

    una obra del stalinista (judio) Georg Lickacs («El asalto a la razón»). Yo lo compré

    en una «libreria alemana» que había en el Paseo de la Castellana. Se podia comprar a Sartre etc… Lo que ocurre es que la llamada «autocensura» de la prensa se limitaba a
    no atacar directamente al «Generalísimo» y poco más…
    Como siempre ocurre es la sociedad civil la que te permite hacer algo o por el contrario te fulmina con la mirada…
    —y en el «Comedor del SEU», de la Universidad Complutense se repartia (o vendia» «Mundo Obrero», órgano del PCE…

    PD: En 1974 yo compré en un kiosco de la Estación Central de Frankfurt/Main
    un ejemplar de «Mi lucha», en español… ¿Podría hacerlo hoy?

    Saludos

  2. «…destacando como puntos capitales de su sistema la igualdad natural de las inteligencias humanas, la unidad entre el progreso de la razón y el progreso de la industria, la bondad natural de la humanidad y la onmipotencia de la educación…»

    Igualitarismo biológico + mito ilustrado/burgués del progreso indefinido + buen salvaje rousseauniano + pulsión reconstructora del hombre y la realidad según esquemas abstractos ideales (idealismo alemán).

    Jajaja… así nos va. Eso es el «humanismo… ¡¡real!!» Jajajaja…. XD

    Escoria izquierdista. Panda de analfabetos fanáticos e iluminados.

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