La apostasía entre los seguidores de Mojamé.

El caso de Abdul Rahman ha puesto este tema sobre la mesa. En 14 países es un crimen la apostasía. En ocho de ellos se aplica la pena de muerte al apóstata (solamente a quien abandona la religión mahometana, claro está). Son Afganistán, Irán, Pakistán, Arabia Saudita, Sudan, Yemen, Mauritania y Comores.

Pero incluso en aquellos países en que no está incluida en el código penal, la apostasía sigue siendo “perjudicial para la salud”. No solo por el rechazo social, sino porque las agresiones que sufra quien abandone la secta van a quedar impunes en la mayoría de los casos. Hay además otras formas igualmente sutiles de perseguir la apostasía.

En Egipto, quienes abandonan el Islam pueden ser acusados de “desprecio a la religión”, penado con hasta 5 años. En Malasia, el abandono del Islam está simplemente prohibido: los malayos (la etnia mayoritaria y la que gobierna el país) solo pueden ser musulmanes. En resumen, no hace falta incluir la apostasía en el código penal para impedirla.

Los mahometanos moderados están, como acostumbran, sembrando la confusión al respecto. La Universidad de Georgetown (Washington D.C.), de los jesuitas, tiene un capellán (foto) que afirma que el castigo a los musulmanes es “absolutamente anti-islámico, absolutamente ilegal según la ley islámica” y que “contradice las enseñanzas del Profeta”. Va más allá el muy jesuita -perdón, quería decir hipócrita- y afirma que “no hay ni una azora del Alcorán (..) que diga que quienes abandonan el Islam deban ser ejecutados”.

Démoslo por cierto. Se olvida el capellán de los hadices, la otra fuente del derecho islámico, que dejan suficientemente sentado que el apóstata ha de ser castigado, generalmente con la muerte:

Ikrimah said: ‘Ali burned some people who retreated from Islam. When Ibn ‘Abbas was informed of it, he said: If it had been I, I would not have them burned, for the Apostle of Allah (may peace be upon him) said: Do not inflict Allah’s punishment on anyone, but would have had killed them on account of the statement of the Apostle of Allah (may peace be upon him). The Apostle said: Kill those who change their religion. – Sunan Abu Dawud, Book XXXIII, Kitab al-Hudud

La realidad legal y social de los países islámicos sigue estos hadices, por mucho que el capellán mahometano-jesuítico intente confundirnos con los procedimientos habituales de la taqiyya.

Esto que he escrito hasta aquí es un resumen de este post de Western Resistance.

He tratado de investigar por mi cuenta. Y me he encontrado con los mismos intentos de confundir por parte de los mahometanos dizque moderados. He encontrado un buen ejemplo en webislam.

Un plumilla de Webislam concluye que el Islam no persigue a los apostatas; para ello tiene que resolver la contradicción entre Corán y Hadices:

Transmitido por ibn Mas’ud: el Mensajero de Al-lâh (saws) dijo: No es lícito la sangre de un musulmán, salvo en uno de estos tres casos: el casado que comete adulterio, vida por vida, y aquel que abandona su religión y se separa de la Comunidad» (Los cuarenta hadices, Iman Nawawi, hadiz 14)

Sobre muerte en caso de apostasía, está en clara contradicción con el Qur’án:

«No hay coacción en la religión» (Qur’án, 2, 256)».

«Y si tu Señor quisiera creerían todos los que están en la tierra. ¿Acaso puedes tú obligar a los hombres a que sean creyentes? Ningún alma puede creer si no es con permiso de Al-lâh». (Qur’án, 10, 99-100).

La conclusión:

Cuidado con los hadices carentes de rahma, cuidado con las tradiciones puestas ahí como por arte de magia, y que le viene bien al poder para justificar lo injustificable.

Existe la certeza de que hay muchísimos hadices inventados, y de que cada gobierno ha difundido aquellos que más le interesa, en este caso para justificar una serie de prácticas radicalmente contrarias al Corán y a la Sunna de Muhámmad, que la paz sea con él: el asesinato de musulmanes molestos al poder por un supuesto delito de apostasía, y la muerte en caso de adulterio. Control del cuerpo, control de las ideas.

Es cierto lo de los hadices (Los hadices del Profeta y otras bulerías), pero se aplica también al Corán, con el que hay que tener el mismo cuidado, o más.

El autor tuvo que escribir posteriormente otro artículo “de aclaración”, ya que algunos moritos se debieron enfadar con la descalificación del hadiz como falso. Para ello alega que tiene derecho al “libre examen”, recurriendo a otras azoras del Alcorán. Todo muy gracioso, pero como aclaración, resulta bastante floja.

3 comentarios

  1. No se de que te extrañas. Hasta hace no mucho si renegabas abiertamente de la religión cristiana te mandaban a la hoguera. No es un asunto de religiones sino de países. En ese sentido están atrasados pero en parte por culpa de nuestro interés en que los gobiernos nacionalistas laicos no avanzaran en oriente próximo porque se les consideraba una cabeza de puente para el comunismo. Es decir parte de la culpa de su atraso ha sido nuestro favoritismo hacia dictadores que no son nada populares entre la población. Es lo que hay. Iran hoy día sería quizá una democracia moderna si no nos hubiese dado por meter al Sha de Persia. Arabia Saudia quizá tres cuartos de lo mismo si no hubiesemos impuesto la maldita monarquía. Afganistan quizá sería una república comunista pero sin duda con mucha más popularidad entre la población que el terror talibán. Egipto tendría elecciones libres y sería abiertamente anti israelí pero sería un país democrático para nada alineado con EEUU. Irak nunca habría entrado en guerra con Iran pues jamás habría recibido los incentivos ni las armas y el gas de occidente para efectuar ese ataque aunque por otra parte como tampoco hubiese llegado jamas al poder jomeini tampoco este tendría ya razón de ser. Sería una república democrática. Y así casi todos los países que antes de que les metiéramos mano para asegurar la supremacía de Israel en la zona iban camino de democratizarse de una u otra forma. Pero cuanto menos sus poblaciones veían con esperanza los cambios.

  2. No estoy de acuerdo, Vespasiano: si tengo que elegir entre un régimen talibán y un régimen comunista, ¿sabes qué hago?. Me voy a vivir a la Luna.

    Un hijo de puta no justifica a otro hijo de puta.

    Además, no te engañes: ¿desde cuándo los islamistas son refractarios al comunismo?. A pesar de ser supuestamente antioccidentales, han tomado de la más putrefacta retórica marxista lo que han querido y más. Y es normal que así haya sido. Siempre lo he dicho: a un totalitario no le importan tanto las ideas que sostiene como el totalitarismo en sí mismo.

    • ¿De verdad estás diciendo que no preferirías un régimen comunista antes que uno islámico? Prefiero mil veces un Afganistán comunista a un Afganistán talibán o incluso sin talibanes pero muy islámico. O puede incluso que al ser conquistado por la URSS se convierta en una república capitalista al igual que el resto de países que se independizaron de los soviéticos. En fin, cualquier destino que hubiese tenido Afganistán habría sido mejor que el de ahora, con talibanes e Islam.

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