Una mafia llamada Islam
Amenazan de muerte a quien habla mal del jefe.
Asesinan a los traidores que dejan el grupo de forma ritual.
Intimidan a la población con bombas, incendios y asesinatos, alternativamente le cobran por la “protección”.
Compran a los políticos, las universidades y los medios de comunicación.
Intentan imponer su propia ley en el territorio en que se asientan, y expandir el territorio.
Tienen una visión patriarcal de la familia en la que las mujeres no cuentan.





