El Islam negro de los EE. UU.
Es un fenómeno extraño. Nuevo Digital nos presenta algunos detalles curiosos de esta nueva herejía mahometana:
De siempre, el islam afroamericano fundado por Warith Deen Muhammad, desarrollado por Elijad Muhammad -ambos nacidos con apellidos anglosajones- y regido desde hace décadas por Louis Farrakhan -entre acusaciones de implicación en el asesinato de Malcolm X y virulentos ataques antijudíos- fue considerado una desbocada y extraña herejía por el islam tradicional, que sólo admite un cierto ‘problemilla’ interno en el enfrentamiento entre sunitas y chiítas. Para empezar, el islam americano es virulentamente racista. Nacido en un país gobernado por “blue-eyed devils”, los “demonios de ojos azules” que decía Malcolm X, para los fundadores de la Nación del Islam, Dios es negro y, por tanto, al crearlos a su imagen y semejanza, la raza humana fue creada negra. Gobernado el mundo por 24 científicos -negros-, uno de ellos se rebeló y creó la raza blanca hace 6.000 años, y la dio el dominio del mundo. En este contexto, poco podía hacer el igualitarismo -al menos teórico- del islam tradicional. Hasta ahora. Negros de la Nación del Islam y emigrantes procedentes de países islámicos unen por primera vez sus fuerzas en la reclamación de “derechos civiles”.
Léelo entero: Negros musulmanes y emigrantes islámicos en Estados Unidos se alían en la reclamación de “derechos civiles”




