El liberalismo, padre de todos los genocidios modernos y precursor del nazismo

Ahí están los hechos: el liberalismo organizó y ejecutó el primer genocidio sistemático de población civil desafecta.

Este primer genocidio tuvo lugar durante la Revolución Francesa, aunque las matanzas por Cromwell de población católica irlandesa podrían considerarse también un genocidio liberal. Nos lo cuentan en este artículo (RECORDANDO LA VANDEE) del que os extraigo estas citas:

A comienzos de 1794 la Convención de Robespierre decidió el exterminio de los vandeanos hasta el último hombre, mujer y niño. Si la Revolución francesa fue la primera ideología moderna, ¿fueron las masacres de la Vendée el arquetipo de los genocidios modernos?

El hecho de que las revueltas de la Vendée hayan sido populares pone en cuestión la misma naturaleza de la Revolución, con sus líderes aristocráticos y de clase media.

Al menos 300.000 personas fueron masacradas durante este tiempo, y aquéllos de los intrusos que se rehusaron a hacer el trabajo fueron fusilados o apresados con salvajismo. Pero aún así la gente resistía.

Al menos la mitad de la gente de esta tierra secreta, remota y bella murió durante ese tiempo terrible, pero su memoria aún existe.

Es un cuento que hasta hace muy poco tiempo era suprimido y negado. Generaciones de mentiras han significado que la mayoría del pueblo francés nunca haya conocido de él. Sólo la gente de la Vendée y Bretaña lo han mantenido vivo, a fuerza de nunca olvidar. Es sólo en los años recientes que los monumentos más importantes se han colocado en honor de los mártires vandeanos, y aún sólo por los gobiernos locales, nunca por el central; sólo muy recientemente es que la República Francesa ha comenzado a reconocer los horrores de lo que puede ser tal vez visto como el primer genocidio moderno.

Fue éste un levantamiento completamente popular; fueron los mismos campesinos los que tomaron la iniciativa y quienes sólo después persuadieron a algunos nobles nativos, que habían sido oficiales del ejército, a dirigir a algunos de sus ejércitos.

La nueva primera República reaccionó inmediatamente. Sería ésta una lucha a muerte, porque era una contradicción del mismo espíritu de la revolución. El hecho de que la revuelta vandeana fuese popular ponía en duda la misma naturaleza de la Revolución, con sus líderes aristócratas y de clase media. Más aún, se atrevía de oponerse al “despotismo de la libertad”. Los ejércitos republicanos dirigidos, las más de las veces, por sedicentes ex-nobles y príncipes, fueron enviados a la provincia revoltosa.

A comienzos de 1794 la Convención decidió el exterminio de los vandeanos, hasta el último hombre, mujer y niño. Y encontraron a muchos que estaban dispuestos a llevar a cabo estas órdenes.

“Nadie será dejado con vida.” “Las mujeres son surcos reproductivos que deben ser arados.” “Sólo los lobos deben dejarse para vagar por esa tierra.” “El fuego, la sangre y la muerte son necesarios para preservar la libertad.” “Sus instrumentos de fanatismo y superstición deben ser destruidos.” Éstas fueron algunas de las palabras usadas por la Convención al hablar de la Vendée. Sus científicos domésticos soñaban toda clase de nuevas ideas –el envenenamiento de la harina, el alcohol y los depósitos de agua, el establecimiento de una curtiembre en Angers que se especializaría en el tratamiento de pieles humanas; la investigación de métodos de cremación de grandes números de gente en grandes hornos, de modo que pudiese aprovecharse eficientemente su grasa. Uno de los generales republicanos, Carrier, despreciaba esta investigación: estos métodos “modernos” tomarían demasiado tiempo. Era mejor utilizar métodos más tradicionales de masacrar: el ahogamiento masivo de hombres, mujeres y niños desnudos, frecuentemente atados en lo que llamaban “matrimonios republicanos”; el hundimiento de botes especialmente construidos llenos de gente en medio del Loire; el pasar por las bayonetas a masas de hombres, mujeres y niños; el aplastamiento de cabezas de bebés contra las paredes; el “fusilamiento” de prisioneros usando cañones; las más horribles y desagradables torturas; el incendio y saqueo de aldeas, pueblos e iglesias.

Creo que no hace falta seguir. Atención a la parte destacada. Pone de manifiesto que el nazismo no es hijos de la extrema derecha, mucho menos de la tradicionalista. El nazismo es también un progresismo.

9 comentarios

  1. Con todos los respetos, me parece erróneo llamar liberalismo a la guillotina de Robespierre y sus antecesores criminales.

    Son los precursores del nazismo y del leninismo, no de la democracia más o menos liberal.

  2. Primero los vandeanos (chouans), luego los carlistas, más tarde los cristeros. Todos somos parte de la misma tradición católica y contrarrevolucionaria.

    Guille- Antes de definirse como liberal conviene enterarse de lo que significa eso. El hecho de que esté tan de moda ya debería ponernos en guardia. La guillotina es la consecuencia lógica de una supuesta «libertad» sin Verdad, igual que los campos de exterminio nazis, igual que el Gulag. Es así de triste y así de real.

    Ser liberal no significa amar la libertad, significa utilizarla como eslogan para conseguir disfrutar del poder. Mira si no tú al más liberal de todos los liberales españoles: Fedeguico. Un tipo que no permite que en la COPE se haga propaganda electoral de partidos políticos que puedan suponer un peligro para el suyo. Esa es la libertad de los liberales.

  3. Guille: es que el liberalismo es el precursor del nazismo y del leninismo. El liberalismo nace como una rebelión que levanta el puño amenazadoramente contra Dios, que asesina a sus gobernantes y a quienes les apoyaban, que profana las tumbas de la Historia para que no quede ni rastro del pasado (los revolucionarios franceses profanan las tumbas de los reyes franceses, desde los merovingios a los capetos en Saint Denis, como hacen los etarras hoy en día), y sus postulados teóricos se llevan a la práctica por primera vez en la Francia de 1789.

    Más información:

    http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=1839

  4. Embajador, es que tu no entiendes el liberalismo.
    Eso es consecuencia del ejercicio del derecho de propiedad. Derecho que exigió, claro está, la mayor expropiación de la historia, la Desamortización. Primero un ronbo masivo y despúes código civil, y al que robe una gallina, horca.

    Los tradis no os enteráis 😉

    Avieno, ¿sabías que la culpa del atraso de España fueron las cuatro guerras carlistas del s. XIX? Sí, cuatro, has leído bien..

  5. Madru, me has leído el pensamiento. Estoy preparando una andanada contra la brigadas vorzevianas, de donde procede lo de las 4 guerras 4 carlistas…

    Una de las cosas que voy a decir es que todos los gobiernos liberales del XIX empezaron con asonada, levantamiento, revolución… Curioso ¿no? Y ahblan del golpismo de la derecha, los moderatis.

    Por eso digo, por qué se quejan tanto de la EpC si la llevan puesta y asumida, incluso propalan las mentiras de la misma.

  6. El liberalismo tiene dos vertientes diferentes: una inicial de origen masónico que es la que triunfa en la Revolución Francesa y que desemboca en la Vendée (entre otros sitios, por no citar la guillotina de Robespierre).

    Existe otra tendencia del liberalismo de origen protestante es la que triunfa un poco antes en las colonias americanas y da lugar los EEUU. Esa tendencia se encarna en los valores cristianos y del librepensamiento que tuvo sus orígenes en la Reforma. Desde el punto de vista católico son muchos los que hablan de la necesaria separación entre la Iglesia y el Estado, la libertad del individuo frente al Estado, etc.

    Decir que el nazismo es fruto del liberalismo (cuando lo es de la derecha hegeliana y el marxismo de la izquierda hegeliana), es como decir que Hegel fuera el responsable en ese caso: son perversiones de una corriente de pensamiento… nada más

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