Las guerras de LFG & Cía. explicadas.

No sé de donde saqué este artículo que explica el sinsentido de la guerra abierta por LFG, de la que se han librado algunas batallas en la piel de toro. Por si mis argumentos no hubieran quedado claros, este artículo, de mas de 10 páginas impresas, lo expone en mayor detalle. Es de lo más lúcido que he leído al respecto. Le hago un repaso a las principales ideas:

1.- El blog de LFG es de bastante poca sustancia. El rasgo más sobresaliente son las larguísimas cadenas de comentarios de los lectores, encauzados por el propietario del blog, Charles Johnson. Estos comentarios actúan como caja de resonancia. El único gran trofeo de Johnson –y no es poco- fue exponer la falsificación de Dan Rather, pero eso muestra cierta habilidad detectivesca, no una especial capacidad intelectual.

2.- Desde su blog, muy leído aunque insustancial, Charles Johnson ha adquirido una gran influencia, que ha usado para denunciar a quienes no considera suficientemente ortodoxos. El ataque más sonado es el que ha desatado contra aquellos que participaron en la reunión de la Counter Yijad. La razón alegada fue la participación de dos partidos racistas, el Vlaams Belang y el Sverige Demokraterna. Johnson ha vertido mentiras flagrantes contra ellos y ha hecho oídos sordos cuando se le ha hecho saber. Las mentiras han sido repicadas por otros, que también se niegan hacerlo.

3.- Falsedades e insidias aparte, los ataques, realizados desde la arrogancia del «fundamentalismo democrático», son imprudentes y suicidas. Para empezar, en principio, no hay nada escandaloso en que los flamencos quieran la secesión de Bélgica. Cualquiera que conozca la historia del país artificialmente creado tras los disturbios de 1830, sabe que se trata de un estado colchón metido entre Francia y Alemania para evitar que uno u otro dominen esta zona del continente. Además, la fragmentación de Bélgica tiene una ventaja adicional: haría descarrilar a la Unión Europea, que es una de las instituciones que está permitiendo (y promoviendo) el proceso de islamización de Europa.

4.- En todo caso, los «nacionalistas europeos» son los únicos que se oponen realmente a la islamización de Europa. No hay otros. A estas alturas es evidente que la mayor parte de la población (por pasiva) y la práctica totalidad de las élites políticas, económicas y culturales (por activa) se opondrán a quienes intenten detener el proceso. Gente tan bien informada como Johnson y sus secuaces no pueden pretender que no se han dado cuenta de esto. Así que si no se cuenta con ellos, Europa acabará islamizada. Por tanto, hay que sopesar los riesgos del apoyo y las consecuencias. Los riesgos -que lo hay- en ningún caso son comparables a las consecuencias de no contar con ellos: la islamización segura de Europa. Desde luego que hay riesgos, pero si alguien insiste en considerar al VB en el embrión de un partido nazi hay que darlo por intelectualmente amortizado. A mi me resulta difícil de ver como un partido que apoya a Israel y a los Estados Unidos, y que pide menos estado puede ser fascista. Desde luego, si eso es así hay que concluir que el fascismo ha evolucionado mucho desde el famoso «Todo en el estado, nada fuera del estado…».

5.- La consecuencia de aplicar el cordón sanitario a estos partidos, los únicos que se oponen al proceso de islamización, será por tanto la islamización de Europa, como indicado. Para cualquier europeo esto debe de ser razón suficiente para apoyar a estos partidos; críticamente, por esos riesgos. Aun si no se les apoya, lo que nunca procede es atacarles frontalmente, porque eso equivale, materialmente, a ponerlos a la altura de la amenaza islámica. Quizás no entiendan eso quienes analizan la situación desde la formalidad de algunos presupuestos dogmáticos. Típicamente, los presupuestos de los «derechos humanos», de la «democracia de mercado»… o de ese liberalismo que ha se olvidado de que es el padre de todos los genocidios. Sin embargo, así es: materialmente hablando, en las circunstancias actuales, atacar a esos partidos es favorecer objetivamente la islamización. Me permito recordar una frase que tanto me ha gustado: Su ideología liberal le impide tomar partido claro y distinto.

6.- Nótese que el autor no habla desde el punto de vista europeo (mucho menos desde esos presupuestos dogmáticos de las ideológicas citadas), sino norteamericano. Esto es una garantía de racionalidad, y de prudencia política práctica. Cuando se discute desde el punto de vista de los intereses de cada uno es posible la negociación, la acomodación de intereses, el compromiso, cuando se hace desde los principios el acuerdo es imposible. El bloguero se dirige a esa derecha norteamericana que considera que puede dejar que Europa se deslice hacia la islamización. Y advierte de que Francia e Inglaterra tienen cabezas nucleares y misiles intercontinentales. Creo que no hacen falta más argumentos al respecto.

7.- Pero hay más razones contra el «cordón sanitario». El aislamiento y los ataques de los conservadores contra los partidos «nacionalistas europeos» podrían, paradójicamente, aumentar el riesgo de radicalización que se quiere denunciar. Lo hemos visto con los ataques a Lionheart por su relación con el BNP. En muchos de esos partidos hay un ala moderada que quiere desprenderse de una vez del antisemitismo y racismo de cartón piedra de algunos de sus líderes. Para cualquier persona cabal preocupada por el futuro de Israel y de los judíos europeos, la prioridad casi absoluta en las actuales circunstancias es la contención del avanza de la islamización de Europa. Islamizada Europa, Israel tendría desaparecería ipso facto y los judíos europeos tendrían que abandonar el continente. Por eso, hay que tratar de cambiar esos partidos y de apoyar a quienes lo intentan, no de meterles a todos en el mismo saco, ni de atacar a quienes lo hacen.

8.- Lamentablemente no hay alternativa: Frente a la remota (yo diría delirante) posibilidad de una Europa fascista tenemos la inevitablidad de una Europa islamofascista. Por consiguiente, quienes denuncian cualquier colaboración -incluso la simple reunión- con partidos como el VB deberían proponer una alternativa creíble sobre cómo evitar el fascismo en Europa. Y si no la tienen deberían callar, incluso cerrar el kiosco. El mal que no se puede evitar hay que sufrirlo con cristiana y discreta resignación.

herding cats … the mouse that roared at little green footballs *** … the lizard wars on «personality» … european nationalists and civil behavior

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