Irán: Ninguno de los dos bandos es el nuestro

Os presenté aquí el análisis de Stratfor que lleva al escepticismo sobre la parte en rebeldía. El mismo medio noS ilumina sobre la situación de Irán, más allá de las simpatías y antipatías que unos y otros nos provocan (The Iranian Election and the Revolution Test):

The Western media misunderstood this because they didn’t understand that Ahmadinejad does not speak for the clerics but against them, that many of the clerics were working for his defeat, and that Ahmadinejad has enormous pull in the country’s security apparatus. The reason Western media missed this is because they bought into the concept of the stolen election, therefore failing to see Ahmadinejad’s support and the widespread dissatisfaction with the old clerical elite. The Western media simply didn’t understand that the most traditional and pious segments of Iranian society support Ahmadinejad because he opposes the old ruling elite. Instead, they assumed this was like Prague or Budapest in 1989, with a broad-based uprising in favor of liberalism against an unpopular regime.

Tehran in 2009, however, was a struggle between two main factions, both of which supported the Islamic republic as it was. There were the clerics, who have dominated the regime since 1979 and had grown wealthy in the process. And there was Ahmadinejad, who felt the ruling clerical elite had betrayed the revolution with their personal excesses. And there also was the small faction the BBC and CNN kept focusing on – the demonstrators in the streets who want to dramatically liberalize the Islamic republic. This faction never stood a chance of taking power, whether by election or revolution. The two main factions used the third smaller faction in various ways, however. Ahmadinejad used it to make his case that the clerics who supported them, like Rafsanjani, would risk the revolution and play into the hands of the Americans and British to protect their own wealth. Meanwhile, Rafsanjani argued behind the scenes that the unrest was the tip of the iceberg, and that Ahmadinejad had to be replaced. Khamenei, an astute politician, examined the data and supported Ahmadinejad.

Curiosidades. Primero, los neonazis europeos apoyan a Ahmedineya: German neo-Nazis praise reelection of Iran’s Ahmadinejad. Segundo, en Rebelión nos cuentan que el teléfono mobil es una forma muy efectiva de coordinarse, pero también de manipular a los usuarios (La CIA y el laboratorio iraní)

Una vez más, Irán es un campo de ensayo de métodos innovadores de subversión. En 2009, la CÍA se apoya en una nueva arma: el control de los teléfonos móviles.

Desde la generalización de los teléfonos móviles, los servicios secretos anglosajones han multiplicado sus capacidades de interceptación. Mientras que la escucha de los teléfonos fijos necesita instalación de cables de derivación, y por lo tanto agentes sobre el terreno, la escucha de los móviles se puede hacer a distancia gracias a la red Echelon. Sin embargo, ese sistema no permite interceptar las comunicaciones telefónicas vía Skype, de ahí el éxito de los teléfonos Skype en las zonas de conflicto (5). Así, la National Security Agency (NSA) acaba de hacer propuestas a los proveedores de acceso a Internet de todo el mundo para obtener su colaboración. A los que han aceptado se les ha retribuido generosamente (6).

En los países que ocupan -Iraq, Afganistán y Pakistán-, los anglosajones interceptan todas las conversaciones telefónicas emitidas por móviles o conectadas con ellos. El objetivo no es conseguir transcripciones de tal o cual conversación, sino identificar las «redes sociales». En otras palabras, los teléfonos son los chivatos que permiten saber con quién se relaciona una persona determinada. A partir de ahí se puede conseguir la identificación de las redes de resistencia. Posteriormente, los teléfonos permiten localizar los objetivos identificados y «neutralizarlos».

Por eso, en febrero de 2008, los insurgentes afganos ordenaron a los diversos operadores que detuviesen su actividad todos los días desde las 17:00 a las 03:00 h., para impedir que los anglosajones siguieran sus movimientos. Las antenas de quienes no cumplieron dicha orden se destruyeron (7).

Por el contrario (la central telefónica hormis resultó afectada por error), el ejército israelí se cuidó mucho de bombardear las antenas telefónicas en Gaza durante la operación Plomo Fundido en diciembre 2008-enero 2009. Aquí aparece un cambio total de estrategia por parte de los occidentales. Desde la guerra del Golfo prevalecía la «teoría de los cinco anillos» del coronel John A. Warden: el bombardeo de las infraestructuras telefónicas se consideraba un objetivo estratégico para sumir a la población en la confusión y al mismo tiempo cortar las comunicaciones entre los centros de mando y los combatientes. Ahora es al contrario, es necesario proteger las infraestructuras de las telecomunicaciones. Durante los bombardeos de Gaza, el operador Jawwal (8) dio crédito a sus abonados, oficialmente para ayudarlos, en realidad por interés de los israelíes.

Un paso más allá, los servicios secretos anglosajones e israelíes han desarrollado métodos de guerra psicológica basados en la utilización extensiva de los móviles. En julio de 2008, tras el intercambio de prisioneros y cadáveres entre Israel y Hezbolá, los robots lanzaron decenas de miles de llamadas a los móviles libaneses. Una voz en árabe advertía contra cualquier participación en la resistencia y denigraba a Hezbolá. El ministro libanés de Telecomunicaciones, Jibran Bassil (9), presentó una denuncia ante la ONU contra esa flagrante violación de la soberanía del país (10).

El resto lo podéis leer en Rebelión. Gracias Stern. Y para acabar (Staying Away From Tehran’s Dramavon Gates of Vienna von Dymphna). Este es Musavi:

It would seem advisable to feel one’s way into this story, particularly after picking up on the mullah-versus-mullah action, along with a few choice highlights of «opposition» candidate Mousavi’s resume. Mousavi (who defended the seizure of American hostages taken from the U.S. embassy there in 1979) served as the Ayatollah Khomeini’s prime minister (and is believed to have had a connection to the 1983 attack on the Marine Corps barracks in Beirut), reportedly initiated contact with Pakistan’s A.Q. Khan to launch Iran’s nuclear program, and, as John Bolton recently pointed out, «is fully committed to Iranian terrorism.» (So much for the Wall Street Journal’s uncontested mention of Mousavi’s «mercy Islam.») In a recent Al Jazeera interview, Mousavi revealed his opinion of Ahmadinejad’s genocidal intention to «wipe Israel off the map.» Mousavi said: «From the beginning, I objected to that phrase.»

Se trata de una guerra interna entre islamistas. Lo major que podemos hacer es atizarla, pero manteniéndonos al margen

1 Comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*