La semana en que murió Inglaterra

La antaño pérfida y hogaño pánfila Albión no tienen remedio según algunos de sus ciudadanos, como este Paul Weston autor de un descorazonado artículo que publican en The Gates of Viena. Según él, en la semana del 15 al 22 de enero han sucedido cosas de vital trascendencia allí, pero los medios de comunicación y el público no les han prestado apenas atención. Destaca el caso del programa sobre lo que dicen los predicadores musulmanes cuando creen que los infieles no les oyen:

In another Channel Four programme, “Undercover Mosques” an intrepid journalist with a hidden camera put his life quite literally on the line and bought us news from various Mosques around the country. This news, essentially, was that homosexuals should be killed, paedophilia condoned, women as second-class citizens beaten — as should girls who do not wear the hijab, and lastly, Islam must take over the UK and run it under Sharia law whilst waging Jihad against the infidels.

To rub salt into the wound it transpired that some organisations calling for all the above have been singled out and praised by Tony Blair and the British police as role models for their inter-faith and multicultural activities. Perhaps this is why our politicised police, so keen to prosecute the BNP’s Nick Griffen for accusing Islam of being wicked, have done NOTHING in the face of Islamic calls for murder and conquest.

The viewing figures for this highly important programme were between 1 to 1.5 million people. Given the pre-release advertising and the importance that UK Muslims would put on such a programme it is probable that the vast majority of viewers were not of the race and faith singled out for extinction, but the Muslims themselves. Indigenous Brits may have numbered in the low thousands.

El asunto que ha llenado las portadas ha sido el trato racista de unos concursantes del Gran hermano hacia una actriz india: nueve millones de espectadores. En la misma semana se emitió el programa Undercover Mosque (Cámara oculta en el Mezquita), en el que se pudo comprobar en vivo y en directo que los musulmanes quieren acabar con los homosexuales, permitir la pedofilia y la violencia contra la mujer. También se pudo comprobar su seguridad en que algún día podrán reemplazar el actual régimen político por la Saría. Sin embargo, fue visto solo por un máximo de un millón y medio de espectadores, a pesar de la publicidad que se le dio.

The Week Britain Died

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