Liberales e islamistas (3). Inmigración.

Hemos notado en el pasado dos coincidencias de Liberales e islamistas. Hay una tercera, ambos son partidarios del libre movimiento de las personas. Por ejemplo, en este artículo, Fernando Schwarzt se congratula de que la inmigración servirá para desmantelar el “estado de bienestar”:

El otro revulsivo es el que los nacionales se sienten desplazados de los servicios sociales, educativos, de salud por los recién llegados. En España crece el resentimiento de los padres que no encuentran sitio para sus hijos en los colegios, de los enfermos cuya espera se alarga porque familias enteras de inmigrantes copan la atención de médicos y hospitales, de los jubilados que temen que las contribuciones de los recién llegados sean insuficientes para mantener sus pensiones. Lo dijo Milton Friedman: el Estado de Bienestar no puede sobrevivir a la libre inmigración; habrá que reformarlo.

¡Qué ingenuidad suicida! La inmigración musulmana en Europa acabará con el estado de bienestar porque destruirá naciones, si no se toman las acciones adecuadas. Este párrafo, de un texto que reseñamos aquí, pone de manifiesto los problemas de una sociedad en que no hay confianza entre sus individuos por falta de una cultura común:

In violation with nature’s laws is the Canadian Toronto, possibly the best example of a multi-racial society, which is almost entirely composed of immigrants.

But strangely enough the people there not only look scared and suspicious, but they also lack any form of contact, any friendliness, as if nobody knows what to expect of the other. The nationalities, as unmixable as water and oil, live in there own little area, sometimes with their own traffic signs, like little nations in a bigger nation, but no way they’ll integrate. The most remarkable acquisitions of the Canadian society is to be read black and white on the advertisements of lawyers pinned down in most of the public buildings, even in supermarkets, which they frequent as well. Posters where they invite the public to use their services for any kind of social inconvenience. Driving schools support the lawyers by teaching their cursists to, in the case of an accident, never admit their mistake, but always try to accuse the other party right away. The lawyers advertise themselves rich, in the realization that they couldn’t have picked a better nation with their profession. A nation where everyone gets into each other’s face.

En efecto, los costes de transacción en una sociedad de la desconfianza se disparan por las nubes, y en esa situación no hay manera de que los mercados funcionen de forma eficiente. Introducir el liberalismo importando musulmanes es una idea de muy dudosa eficacia.

11 comentarios

  1. Algunos liberales tienen ideas muy equilibradas, pero estos que son partidarios del libre movimiento de personas basándose en no sé qué derechos, me parece aberrante.

    Estoy totalmente de acuerdo que en un contexto de inmigración masiva y multiculturalidad hay que eliminar el Estado del Bienestar. Por dos razones:

    1) El Estado de Bienestar no es sostenible. No lo era antes de la inmigración, y por eso nos vendieron la moto que los inmigrantes pagarían nuestras pensiones pues nuestro sistema no era sostenible y necesitábamos importar población.
    El reultado es que los inmigrantes no sólo no van a ayudar a apuntalar el Estado del B., sino que van a ayudar a quebrarlo, pues no producen lo suficiente para compensar los costes sociales que ocasionan; menos van a pagar las pensiones de otros.
    (ILUSOS).

    2) Por otro lado, en un contexto de inmigración masiva, multiculturalismo y baja natalidad autóctona, no puede defenderse la justicia del Estado de Bienestar.
    El E. B. se basa en la idea que los que más tienen pagan más impuestos para ayudar a los que menos tienen. Esa es la idea original, aunque se ha corrompido mucho debido al fraude y a la demagogia.
    Esto tenía sentido cuando con los impuestos de cada cual ayudabas a los tuyos.
    Pero si ahora, después de pagar impuestos toda la vida, impuestos con los que se han construido carreteras, hospitales, ciudades, etc, encima ves que unos recién llegados que no han contribuido a ello tienen tantos o más derechos que tú, y encima tienes que pagar impuestos para que reciban ayudas, … pues va a ser que no.
    Si a ello juntamos el que suelen venir en plan exigente a «recuperar» antiguas posesiones, ya sea los nostálgicos de Al-Ándalus que tienen que castigar a la apóstata España, o los andinos que muchos vienen con exigentes pretensiones de que se los compense del «saqueo de América», pues mal vamos.

    Por lo tanto, no a la libre circulación de personas.

    Y si hay escasez de mano de obra, eso es un incentivo para mejorar la técnica.
    Japón es un ejemplo. Con una tasa de natalidad muy baja y una inmigración nula, han desarrollado la robótica para suplir la mano de obra de la que carecen.
    Los ancianos japoneses en el futuro podrán servirse de robots, en vez de bolivianas sin papeles y por cuatro duros.

    En civilizaciones donde ha habido gran disponibilidad de mano de obra barata, la técnica ha quedado estancada. (v.gr.: el Egipto ptolemaico, donde la mayoría de los inventos no llegaban a aplicarse por no verse su utilidad, ya que la mano de obra abundaba).

  2. Esta es una discusión que puede dar mucho de sí o estar previamente condenada al fracaso.

    El liberalismo promueve muchas cosas en conjunto, no por separado. Tengo para mí que el punto esencial es que los propios interesados son los más adecuados para determinar el empleo más ventajoso de sus libertades, capitales y bienes, siempre y cuando no colisionen con derechos y libertades ajenas.

    No es aquí el lugar adecuado para dar un meeting, pero gran parte del confusionismo que actualmente padece la definición reside en que todos se dicen liberales: desde anarquistas, conservadores, pasando por los socialdemócratas.

    La libre circulación de personas, capitales y conocimiento no deduce ni la caída de fronteras ni la asunción de invasiones soterradas, puesto que garantizar los derechos individuales en un sistema liberal implica un pacto social en el que los individuos no renuncian a la totalidad de sus derechos y, cuando el sistema no sea capaz de garantizarlos, es legítima la resistencia.

    El problema surge cuando el sistema político se dice liberal (el parlamentarismo no implica necesariamente un sistema liberal) pero “juega” a otras cosas y confunde juntos por revueltos.

  3. Ibaia tiene mucha razón en cuanto a lo que dice sobre las ideas liberales. Es más, muchos de los liberales con los que he conversado tienen una posición que sostiene que cualquier tipo de cambiamiento forzado en una sociedad va contra los más elementales principios liberales, eso incluye el planteamiento de ideas colectivistas, tales como el socialismo o el islamismo. Desde el momento en que obligas a otro a seguir tus ideas, estás dejando de ser liberal.

  4. «tienen una posición que sostiene que cualquier tipo de cambiamiento forzado en una sociedad va contra los más elementales principios liberales, eso incluye el planteamiento de ideas colectivistas, tales como el socialismo o el islamismo.»

    En mi modesta opinión, no hay un «cambio forzado» a ideas colectivistas como el islamismo.
    La gente no está forzada (de momento) a adoptarlo.
    Son los inmigrantes islamitas los que tienen esas ideas, y eso ya de por sí es muy peligroso, pues creen estar hiperlegitimados para implantar su modelo, por las buenas o por las malas. Ese será el problema futuro.

    Por otro lado, hay otro tema que nada tiene que ver con el Islam.

    «tienen una posición que sostiene que cualquier tipo de cambiamiento forzado en una sociedad va contra los más elementales principios liberales»

    Efectivamente, el otro problema consiste en esto.
    En el cambio forzado que están imponiendo los políticos al permitir que millones de personas colonicen nuestro país.

    Algunos dirán: los ciudadanos lo permiten.

    Eso no es cierto: los ciudadanos no saben lo que se avecina y han sido engañados de múltiples formas: (que nos van a pagar las pensiones, que van a ayudar a que la economía no se colapse, etc.)
    falseando estadísticas sobre el número de inmigrantes que hay en España, claramente infravalorado, y mediante un aparato propagandístico enorme que demonice por «racista» a todo el que ose oponerse.
    Así, hemos tenido conocimiento de pueblos que, súbitamente, han padecido una epidemia de racismo colectivo: Ejido, Alcorcón, etc.

    Rápido las autoridades a taparlo: que no se sepa, todo es un hecho puntual, aquí no hay bandas «latinas», etc.

    Con el Islam lo mismo.
    ¿Quién sabe de las malvadas intenciones de los lobbys islámicos?
    No será porque ellos no lo dicen en sus webs…

  5. Guille, personas de carácter sumiso, fácilmente sugestionables hay en todas partes, no es necesario ir a buscarlas muy lejos. Uno de los problemas reside en que cada vez habrá más gracias a los brillantes sistemas educativos que padecen nuestros hijos.

    Posiblemente lo que voy a decir no gustará a muchos: ocurre que no disfrutamos de regímenes verdaderamente democráticos sino de auténticas partitocracias, más interesadas en el aletargamiento de eso que tú llamas ciudadano y en la imposición de un único pensamiento que se ha venido a denominar “políticamente correcto”.

    El español, el francés, el alemán puede ser engañado de múltiples formas -no cabe duda- pero el engaño ha de pasar la prueba definitiva de la convivencia diaria y en muy pocos casos ésta tiene éxito. En ese contexto sólo los escasos habitantes de una aldea remota pueden alegar que ignoran la situación.

    Casi todo el mundo está al tanto, porque a cada día que pasa percibe peores servicios médicos, tiene mayores dificultades para hallar plaza en los colegios para sus hijos o acceder a la vivienda “social” y porque la policía ni se atreve a aparecer por los barrios donde residen los menos favorecidos. En competencia con el inmigrante, el europeo siempre pierde.

    El sostenimiento de todos esos servicios que el europeo no percibe o percibe deficientemente además conllevan el añadido de unos impuestos que merman notoriamente sus ingresos sin contrapartida alguna. Todos podríamos suscribir un seguro médico que, en cotización proporcional, nos brindaría una atención distinta; contratar planes de jubilación privados en las mismas -o mejores- condiciones, etc, etc.

    Lo que hay que diferenciar aquí es que el “estado del bienestar” no es una sociedad liberal, ni siquiera pseudoliberal. Así que no llamemos liberales a quienes no lo son. La sociedad que con los impuestos de sus ciudadanos financia la invasión de su propio país es una sociedad idiota.

    Todo el mundo percibe esto. Es su preocupación primordial de puertas adentro, pero en público resulta más cómodo ser multiculti o políticamente correcto. Have a drink on me.

    Pues no. Lo correcto aquí es ser políticamente incorrecto.

    Claro que, como bien dices, el precio que se paga es que te cuelguen el cartel de racista xenófobo, fascista y cosas por el estilo.

    Toda inmigración conlleva problemas. Problemas se produjeron con toda seguridad entre españoles, franceses, suizos y alemanes cuando nuestros compatriotas emigraron allá. Pero no de tan elevado índice como los que ahora se producen.

    Preguntas ¿Quién sabe de las malvadas intenciones de los lobbys islámicos? Sólo puedo responderte que quien no esté enterado es porque no quiere saberlo. Desde mucho antes de la década de los setenta del pasado siglo Faisal ya ambicionaba y predicaba el renacimiento del poderío árabe. El petróleo le dio las armas que necesitaba.

    Un saludo.

  6. Totalmente de acuerdo con Guille.
    Respecto a la escasez de mano de obra se puede paliar con el desarrollo de la tecnologia,en especial de la robotica y no solo se hace en Japon tambien en España
    http://www.electronicafacil.net/Article5926.html
    Desde luego que si una minima parte del dinero que se gasta en «integrar » al inmigrante se emplease en automatizar la produccion seguramente se tendria un aumento de la productividad y menos problemas de integracion social.
    En el post original:
    «pone de manifiesto los problemas de una sociedad en que no hay confianza entre sus individuos por falta de una cultura común:»
    Aqui http://isteve.blogspot.com/2007/01/fragmented-future.html comentan ese asunto tambien

  7. Obviamente, el imperio Otomano junto a Al-Ándalus son un modelo de como puede vivir una casta en la más absoluta opulencia manteniendo un enorme imperio económicamente improductivo, basando sus únicas ganancias en el saqueo a las demás naciones.

    Ya se sabe, el tráfico de esclavos a gran escala es obra del muslimerío.

  8. Y otra cosilla sobre el libre tránsito: amigos europeos en general, y españoles en particular, parecen olvidar que muchas de las normativas de inmigración que desearían ver implementadas, de haber sido hechas por Venezuela (hablo en particular de mi país, no conozco otros casos) durante la gran entrada de europeos entre comienzos y mediados del siglo XX, muchos de los que venían de Europa no hubiesen entrado al país. La mayoría de esas personas venían si una educación formal, desconocían el idioma o tenían una cultura diferente a la nuestra; incluso muchas llegaron a formar bolzones de gente de la misma extracción, ejemplo de esto es la zona de La Candelaria en Caracas, zona tradicionalmente española. Y en cuanto a la integración, bueno, he de decir que muchos de mis compañeros, tanto de escuela como de universidad, se vanagloriaban más de ser portugueses, italianos o españoles que de ser venezolanos, a pesar de que todo lo que el país les había dado.

    La ingratitud del inmigrante no es única de los musulmanes.

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