La comparsa que el año pasado se vió envuelta en una controversia desmesurada por la letra de una chirigota (Los polluelos con pelo en los güevo’) ha tenido un gran éxito en las carnestolendas de este año:
A los gritos de «esto sí que es una chirigota», el público mostró su apoyo a la agrupación, después de que previamente otras chirigotas y comparsas hicieran alusión en su repertorio a la libertad de expresión y a la condena de la censura. «Yo no soy un racista» fue lo primero que cantaron estos once jóvenes que aparecieron de presos y sentados en una sala de vistas donde dejaron claro que «la libertad está para algo».
En su repertorio denunciaron que muchas personas «nos condenaron» por sus letras e hicieron alusión a la decisión del Gobierno de Ceuta de retirarles el primer premio, tras ser denunciados en los juzgados por atentar en sus cuartetas contra el colectivo islámico. Los chirigoteros centraron este año sus críticas en periodistas que les criticaron y en el Gobierno ceutí, además de hablar de la decisión del diputado Mohamed Alí de denunciarlos en los juzgados por sus canciones.
Al final, sus letras le permitieron este año alcanzar el segundo puesto y la ovación de las 500 personas que abarrotaron el teatro, entre las que estaba el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas.
Me alegro por ellos. Un segundo premio no está mal.
Pues yo creo que además de racistas son unos cínicos unos hipócritas unos cobardes y unos soberbios al tomarnos a los demás por gilipollas cuando dicen que la alusión a Hitler es por lo que hizo. ¿qué creen que somos? ¿tontos? Y encima el presidente de la ciudad que es el presidente de todos, tanto cristianos como musumanes poniendo su granito de arena en todo este lamentable altercado. Yo creo que hay que aprender a convivir con respeto aunque se esté en carnavales porque la libertad no implica que se tiene el derecho a denostar a los que tienes enfrente. Fatal.