La colonización de Europa. Enclaves musulmanes al margen de la ley
Traigo hoy una lectura larga, procedente del blog de Monmar, en la que se presenta un muy, muy meritorio extracto del libro “La colonisation de l’Europe”, de Guillaume Faye.

Merece la pena imprimirla y leerla despacio. Dos veces. Toda, toda la lectura es imprescindible. Aquí van unos extractos del comienzo:
La guerra étnica ha comenzado. Por lo bajo. Y, año tras año, se amplia. Por el instante, ha tomado la forma de una guerrilla urbana larvada: incendios de automóviles o de comercios, agresiones repetidas de europeos, ataques al transporte público, emboscadas a la policía o a los bomberos, razzias desde los suburbios hacia los centros urbanos, etc…
(…)
Desde que la población alógena alcanzó cierta proporción, la delincuencia ha hecho emigrar a los "petits blancs", acosados por las bandas étnicas. (…) Se calculan en más de 1000 estas zonas en Francia.
(…)
Las iglesias, la mayor parte de los partidos, una miríada de instituciones y asociaciones, el mundo del show-business, durante años, han abogado por la instalación de emigrantes, por la apertura de fronteras y por la inexpulsabilidad de los clandestinos. ¿Animados por un cierto etnomasoquismo? ¿Por xenofilia? ¿Por ingenuos adalides de la religión de los derechos humanos? ¿Por snobismo antirracista o políticamente correcto? ¿Por voluntad deliberada de mestizar Francia y Europa, por odio a la "pureza étnica" europea? Sin duda, un poco de todo.
(…)
No me cansaré de señalar que la mayoría de los inmigracionistas colaboradores y sus cabezas de fila proceden de la burguesía o pertenecen a las clases sociales perfectamente preservadas del contacto con las poblaciones alógenas, totalmente protegidos de la criminalidad en general. Su desprecio, su ignorancia de las condiciones de vida y de cohabitación del pueblo europeo real, de los "petit blancs", es inconmensurable.
Esta nueva izquierda, convertida al capitalismo, defiende con garras un socialismo virtual y un inmigracionismo real. En este cocktail, es difícil adivinar la parte de imbecilidad, de altruismo alucinatorio, de snobismo antirracista, de etnomasoquismo y de (peor todavía) cálculo político. El sentimiento que domina entre los colaboradores es el mismo que atrapó a las élites declinantes romanas en el siglo III: la ruindad y la cobardía, (…) y un egoísmo indiferente hacia su propio pueblo y hacia sus generaciones futuras.
Me permito recurrir al tópico para dejar mi comentario: Se puede decir más alto, pero no mas claro.
Lee el artículo entero: LA COLONIZACIÓN DE EUROPA (Lectura recomendada).




