El origen de los vascos: una banda de bereberes cobardes.

Aquí nos cuentan que los vascongados son unos bereberes desertores del ejército de Aníbal que se refugiaron en la montaña Navarra y se dedicaron a atacar a los pueblos hispanos vecinos. A los soldados romanos, sin embargo, estos valientes chicarrones les portaban el equipaje. Es todo tan patético que produce asombro. Mandádselo a todos los vascos que conozcáis, si son nacionalistas, tres veces:

Ningún investigador cree hoy en el supuesto origen misterioso de la lengua y etnia vasca y todas las crónicas de la historia demuestran que aquellos hombres a quienes los celtas pusieron el nombre de vascones (barscunes que en lengua celta significa “los de lo alto” o “los de la cima”) y a quienes los romanos describieron como “guerreros salvajes de razas varias” y “de lengua y costumbres diferentes en todo a los pueblos celtas de la zona” (180 aC), no eran pobladores autóctonos del lugar donde los celtas les dieron el nombre sino que provenían de las tropas bereberes que abandonaron a Anibal (219 aC), cuando, a punto de atravesar los Pirineos, se enteraron que marchaban a luchar contra Roma.

Los comienzos no son demasiado honrosos… Atención a estas afirmaciones:

1º Los vascos no tenían nombre para denominarse a si mismos, lo cual quiere decir que carecían de identidad como tribu o grupo étnico (hasta que Sabino Arana inventó el término “eusk” para denominar a la nación vasca que propugnaba), lo que es claro indicio de que su presencia en las montañas navarras fue consecuencia de un hecho sobrevenido y no de su evolución natural como pueblo, tribu o grupo étnico de aquellos solares.
 

2º Los romanos describen a los vasconum como “hombres de razas varias” y de ahí que los celtas al apodarlos se refirieran solo a su situación en la parte alta y no a una característica o tipo étnico uniforme que los describiera.

 

La identidad del “pueblo más antiguo de Europa” es una invención reciente, a lo que se ve.
La “Raza” de los vascos

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55 Comments

  1. Hace tiempo que tengo el artículo completo (unas 20 pags.), y cuando se lo he posteado a algún vasco, no me han dado una réplica que no sea “español de mierda”; facha; antivasco o una larga lista de improperios. Contestaciones razonadas y/o argumentadas… muy pocas, a pequeños matices discutibles o directamente me han remitido a blogs que se atribuian hasta Altamira (y una M…).

    El artículo solo dá por supuesto una cosa sin prueba alguna y con muchos indicios en contra; que somos indoeuropeos. Cuando se pintaron las cuevas de Puente Viesgo (Cantabria), Francia, Alemania o Austria estaban enterradas bajo el hielo -imaginemos más al norte…-. Vamos, que al final, “el país del ocaso”, en el que situan su solar (ojo a la palabra), los egipcios o los helenos; aquel país del occidente extremo, va a acabar siendo el Paraiso, el Jardín de las Espérides… osea “She-Pharadis” o “Hesperia”…, léase Hispania. Que no por nada en Cantabria están cerca del 28% de todos los frisos rupestres del planeta, y Atapuerca ahí al lado. El País del sol poniente y solar de los cántabros Selenos, los adoradores de la Luna (She-Lene), los S-Helenos, de platón.

    La última ciudad de Francia antes de entrar a ESPAÑA por la costa cantabrica tiene un nombre curioso, que hace pensar… “Hendaya”, pronunciado en francés Enday… “End Day” en inglés, el fin del día. Si, claro “el Páis del Fin del Día”; el País del ocaso del Libro de los Muertos, el de las crónicas de Platón… El País de los At lantes (At lands=¿Los de la tierra…?). Rodeado de Sinus Okanus (la “Mar Oceana” de los antiguos); el Atlantico. La Atlántida, no es un mito.

    La atlantida no era una isla si no una península… y no se hundío, solamente, como nuestra historia antigua, cayó en el olvido, con la inestimable ayuda, eso sí, del resto del planeta. Pues a nadie, que no fuera español le gustaría contemplar la posibilidad de que la HUMANIDAD MODERNA tenga su cuna en ESPAÑA. En la tierra de los hidalgos (Hijos de Albo (el sol), no de “Algo” como dicen los memos de la RAE, que hasta las sanguijuelas son hijas de “algo”), la tierra de los “hijos del sol”, esos RUBIOS adoradores de “RAMÓN” (nombre español por excelencia), o si lo prefieren “AMON-RÁ”.

    Yo cuando me hablaron de la obra de Jorge Mª Rivero Meneses, me eché a reir. Leí el primer libro y se me cortó la risa. Con el décimo sigo buscando quien le rebata cona lógica y rigor documental … pero no lo hallo.

    Acaban de terminarse los estudios sobre el ADN mitocondrial de los cántabros, a ver que nos cuenta luego arsuaga de nustro origen austrolopitécido… (el suyo será).

    • Al pasar por los pirineos no pudieron quedarse desertores al igual que pudieron unirse a filas vascones? con lo cual lógicamente habría una mezcla de razas y de idiomas, ya que los vascones siempre fueron un pueblo que colaboró tanto con los romanos como con los moros mas adelante. Pueblo peligroso y valiente, pero también en algunos casos rozando cobardía o inteligencia a nivel politico

  2. Juanauf Dice:
    7/09/07 en 8:10 pm

    Yo cuando me hablaron de la obra de Jorge Mª Rivero Meneses, me eché a reir. Leí el primer libro y se me cortó la risa. Con el décimo sigo buscando quien le rebata cona lógica y rigor documental … pero no lo hallo.

    A raíz de tu comentario he buscado información acerca de este hombre y su obra, y me he encontrado con argumentos que ponen los pelos de punta y que rompen esquemas.

    Me recomiendas algun libro en particular?

  3. Sobre el origen de los vascos de momento hay hipotesis y corrientes preponderantes, que cada cual agarre la que mas satisfaccion sensorial le produzca. Pongamos la cruz.

    http://www.20minutos.es/noticia/209472/0/vascos/britanicos/origen/

    El tono con el que se redacta la entrada es excepcional, sigamos con el ejemplo y vallamos a reirnos de las peculiaridades de este u otro pueblo para asi construir una españa mas fuerte y cohexionada, con dos cojones como el Magnifico Sistani. Mañana echaremos risas a costa de los andaluces y pasao de los madrileños que tienen el ratio de patentes por millon de habitantes que es la mitad que tienen los navarros (bereberes).

    http://www.oepm.es/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Content-Disposition&blobheadername2=MDT-Type&blobheadervalue1=inline%3B+filename%3Daeoepm06.pdf&blobheadervalue2=abinary%3B+charset%3DUTF-8&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1150475306615&ssbinary=true

  4. hola a todos:

    No podemos saber si realmente los vascos tienen algo que ver con los bereberes, .. pero sería un palo gordo para la ideología racista de los vascos (desde los reaccionarios del pnv, hasta anv y eta).

    Lo que todavía no está descifrado es el lenguaje de los íberos, por lo menos no tengo ninguna noticia, … y parece que los íberos fueron los españoles originarios.

    En unos libros antiguos de razas humanas, siempre ponen a los españoles como ejemplo de raza mediterránea.

    Se menciona muchas veces la presencia de celtas en España, puede que fuesen gentes de “cultura o lengua céltica”, no de raza. Pues no veo muchos españoles con aspeco indoeuropeo clásico.

    Es díficil de establecer, ya que encontrar razas puras, hoy en día, es muy díficil.

    Un saludo.

  5. “El Alá del Islam no es el Dios de la Biblia”

    http://www.conoze.com/doc.php?doc=7529

    “(…) ¿Qué dice la arqueología acerca de Alá?

    Los musulmanes afirman que en épocas pre-Islámicas, «Alá» era el dios bíblico de los patriarcas, de los profetas y de los apóstoles. De hecho, la credibilidad del Islam como religión está basada en su afirmación de la continuidad histórica que tiene con el judaísmo y el cristianismo. No sorprende, entonces, que muchos musulmanes se pongan nerviosos cuando las afirmaciones del Islam se someten a la ciencia dura de la arqueología.

    Porque la arqueología proporciona evidencia irrefutable de que Alá, lejos de ser el Dios bíblico de Abraham, Isaac y Jacob, era realmente el dios-luna pagano de tiempos pre-Islámicos. Sin embargo, es un hecho arqueológico comprobado que la adoración del dios-luna era la religión principal del antiguo Medio Oriente (…)”.

    • No puede ser el Dios de la Biblia porque el Dios de la Biblia en su quinto mandamiento manda “NO MATAR”, el Dios del Islam lejos de eso manda poner bombas contra los infieles por doquier … Hay cosas que son obvias , el dios del loco Mahoma no es el mismo que le dió a Moises las tablas de la ley.

      Saludos.

    • El Islam no existía aún cuando esa población emigró a Europa , si conoceis el “Cantar de Rolando” leereis que cayó en una emboscada mahometana , pero históricamente la emboscada se la tendieron las vascos que ya estaban aposentados allí desde siglos atrás.

      Saludos.

  6. Así me gusta Moha, que vayas aprendiendo. Repite de nuevo conmigo: “El dios Luna es Cacá”, “Alá a la mierda”, “Mahoma malo”. A lo mejor así, enseñándote como a los niños pequeños, conseguimos desprogramarte y hacer de ti un ser humano normal y aceptablemente cuerdo. ¡Vente al siglo XXI Moha!

  7. Hombre, Ribero Meneses hace de mi tierruca tantas cosas, que yo debo de ser descendiente directo de algún sabio atlante establecido en Torrelavega. Es un clásico popular entre los historiadores cántabros. Del humor, más que nada. Su afirmación de que el latín viene del castellano y no al revés, es cuando menos esperpéntica. Y sus teorías etimológicas y toponímicas, como mínimo muy discutibles.

    Historiadores acerca de Cantabria (de la prerromana, mayormente), hay dos básicos e imprescindibles: Joaquín González Echegaray y Eduardo Peralta Labrador.

    Y una cosa que me gustaría dejar clara y que muchos ignoran. Amaya, o Peña Amaya, es un castro situado en el norte de la actual provincia de Burgos. Fue, digamos, la “capital” de los cántabros, hasta que fue arrasada por el rodillo del Lacio. NO VASCA. De ahí que sea más que discutible el hecho de que el nombre “Amaya” sea vasco. Que aprovechen y vayan enterándose los gilipuertas proetarras de Izquierda Mirandesa, allá por Miranda de Ebro, también en Burgos, zona no muy alejada de Peña Amaya.

    Por cierto. Hace no demasiado tiempo, participé en una discusión vía “Cartas al Director” en el Diario Montañés en relación con el origen de los cántabros actuales. AMDG, si lees con cierta frecuencia mi blog, estarás al tanto.

    Cómo mola buscar las diferencias respecto del vecino de al lado. Eso sí, los carteles para apoyar a la selección de baloncesto que prácticamente te amenazan si no estás con Gasol y cía, proliferan como setas.

    País…

  8. hola a todos:

    efectivamente los íberos no eran indoeuropeos.

    Su lenguaje se ha perdido y todavía está sin descifrar.

    Siempre se ha dicho que procedían de África, …. posiblemente, hace unos 10.000 años aproximadamente se produjo un deshielo en Europa y entonces quedaron libres más zonas al norte, … con lo que el Sahara que fué una pradera se secó, y las poblaciones de allí emigraron.

    No puedo confirmar al entero este dato, .. es una de las hipótesis.

    Otra es la de una cultura megalítica que ocupaba desde Oriente Próximo hasta el Occidente europeo adentrándose en España, Francia y partes de la actual Inglaterra, de ahí vienen los emplazamientos megalíticos como Stonehenge.

    ¿es posible que descendientes de esas poblaciones fuesen los íberos? No lo sabemos.

    Lo cierto es que por la zona del Caúcaso, en la antigüedad había otra zona llamada Iberia.

    No sé si alguien tiene datos sobre esto.

    Un saludo cordial.

  9. Juanauf

    Soy vasco y me gustaria ver el articulo entero, dame algun link por favor. Me encanta pasar estas cosas por el morro de los nazionalistas.

    Con esto y recordarles su papel de “valientes” en Santoña, pierden los papeles pero fijo -:___D

  10. Ahora comprendo cuando veo el telediario y un dia si y otro tambien el pais vasco se parece mas a beirut, palestina, afaganistan…. autobuses ardiendo, energúmenos gritando cosas incomprensibles, bandas de asesinos encapuchados amenazando a diestro y siniestro, tiros en la nuca, pandilla de salvajes quemando contenedores o apalenado a policias…. Ahora lo comprendo, bereberes salvajes por civilizar.

  11. No hay razas humanas sino que sólo hay una raza, Homo sapiens sapiens, que llegó a Europa hace unos 40 mil años y que se asentó y sustituyó en todo el continente al hombre de Neandertal, con el que, por cierto, nada indica que llegase a mezclarse -si es que la constitución genética de ambas subespecies hubiese hecho ello posible- si no de modo excepcional o anecdótico.

    Esta colonización paleolítica europea seguramente se produjo en oleadas desde la encrucijada de los montes del Cáucaso con las áreas próximas del Oriente Medio, desde donde nuestra especie accedió, seguramente en número bien limitado, a vastas regiones europeas comprendidas entre las orillas del mar Negro y las estribaciones de las cordilleras Cantábrica y Pirenaica, y sin que se aventurara a ir mucho más al norte porque los hielos -o, cuando menos, el frío- ocupaban perennemente la mayor parte de esos territorios.

    Nuestro antepasado paleolítico era todo un artistazo que recolectaba frutos y cazaba bisontes, caballos y renos (que dejó pintados en Lascaux y Altamira), probablemente tenía una expectación de vida y una demografía muy pobres -y por eso no se extendió por el resto de la península Ibérica- y, no repugna en absoluto pensarlo, hablaría un idioma con fonemas y palabras que podrían haber llegado casi intactas vehiculadas en el euskera hasta nuestros mismísimos días.

    Estudios de la variabilidad genética efectuados con tecnología de RFLP de ciertos haplotipos -H, del DNA mitocondrial (heredado sólo por vía materna), y 15, del cromosoma Y (heredado sólo por vía paterna)- en diferentes poblaciones europeas abonan la idea de un sustrato genético común a toda Europa y norte de África, de origen caucasiano, extendiéndose, por tanto, del Atlas marroquí a Finlandia y de los Urales al Atlántico, seguramente en relación con sucesivas oleadas migratorias producidas hasta hace 20 a 25 mil años, en periodo Pleistocénico, y desde las referidas regiones caucásicas.

    Hace entre 11.000 y 13.700 -la datación es muy exacta- aconteció en el hemisferio norte un cambio climático fundamental: el periodo de Bølling -Allerød, en el que las temperaturas ascendieron espectacularmente y los bosques boreales y el clima benigno sustituyeron en las planicies del centro y norte de Europa a la tundra y al hielo perenne.

    Como consecuencia de ello nuestro hombre paleolítico asentado en los valles y las cuevas de las penínsulas europeas meridionales encontró un momento idóneo para expandirse en dirección septentrional, persiguiendo a las manadas de rumiantes que le servían de sustento, y ocupando así toda Europa, hasta Finlandia; y ello lo hizo, fundamentalmente, insisto, desde un área geográfica comprendida entre Cantabria y Cataluña y el Ebro y el Garona.

    En 1998 se publicó (Am J Hum Gen 62: 1105-12) por miembros italianos de la escuela de Cavalli-Sforza (probablemente el antropólogo más reputado que existe) la teoría que acabo de enunciar, fundamentada en el estudio del haplotipo V del DNA mitocondrial de varias poblaciones europeas, según la cual, y resumiendo mucho, parecía deducirse que el hombre de Cromagnon se extendió por toda Europa a expensas de esta migración paleolítica al final del periodo de máxima glaciación y aprovechando ese otro periodo de 1.700 años de clima benigno.

    Restos arqueológicos de la edad de Piedra tan alejados del suroeste europeo como los de Bélgica, Alemania y Polonia así lo acreditan.

    Según Venneman y algunos lingüistas germánicos (véase, creo recordar, Revista de Investigación y Ciencia, número de Septiembre de 2002) esta expansión paleolítica tardía habría llevado un idioma protoeuskérico hasta los confines de Europa, de modo que algunas referencias toponímicas actuales en todo el continente con similitudes asombrosas entre sí tendrían esta explicación.

    De modo muy interesante, el referido haplotipo V del DNA mitocondrial que marca esta probable migración paleolítica europea está también presente en altísima proporción entre las poblaciones vascas, catalano-levantinas y norteafricanas actuales; ello, unido a otros marcadores genéticos autosómicos (del complejo mayor de histocompatibilidad) también presentes en las poblaciones vascona y bereber y a algunas similitudes lingüísticas entre el euskera y el idioma imazigh de esta última etnia hacen plausible la idea de una relación o contacto genético y cultural muy estrecho entre los pueblos ibéricos y sudoccidentales franceses (vascoiberoaquitanos, si se quiere) con los norteafricanos ya desde el Paleolítico tardío.

    En esta época prehistórica, paleolítica, cabe preguntarse: ¿el contacto se produjo desde Iberia (“Euskoiberoaquitania”, repito, si se quiere) al Atlas o desde el Atlas a Iberia?:

    Bien. Dejábamos a nuestro pariente paleolítico chapurreando quizás en protoeuskera -o así- hace 13000 años por las campas de POLONIA cuando sobrevino una nueva putada: la moderna glaciación (youngest Dryas), que duró desde hace 13000 años hasta hace 11.600 años.

    Es de suponer que nuestro antepasado europeo aguantó como pudo y pasándolas canutas pero, para entonces, ya debía dominar muy bien la técnica del fuego, la caza, la construcción, la confección de armas, utensilios y vestidos, y como resultado de ello pudo sobrevivir para que su huella genética nos llegara visible hasta hoy en día.

    Ya en el Neolítico (Mesolítico), en periodo geológico del Holoceno, con clima cálido – más calentitos, por tanto- la especie humana prosperó bastante .

    Hasta la península Ibérica y el Occidente de Europa debió de llegar una nueva oleada migratoria con cultura de la Edad de los Metales y, sobre todo, dominio del pastoreo y la agricultura.
    No repugna pensar, desde luego, que Asia Menor (Turquía) y el continente europeo así como, de nuevo, el norte de África y el correspondiente brazo de mar Mediterráneo fueron los orígenes y las vías de acceso del hombre neolítico pastor y agricultor a Iberia.

    Además, hace aproximadamente 8000 años aconteció otro fenómeno climático y ecológico transcendente: la desertización del otrora fértil en pastos y cultivos Sahara verde, con todos los monumentales movimientos migratorios que ello debió llevar aparejados.
    Que en ese escenario las poblaciones norteafricanas se vieran cada vez más empujadas hacia el norte y que, progresiva e imparablemente, colonizaran con su cultura avanzada el sur de Europa (y las islas Canarias, por cierto) resulta completamente lógico.

    Los iberos -ya coetáneos de los antiguos egipcios y griegos- tuvieron que ser forzosamente NORTEAFRICANOS y “neolíticos avanzados”.
    Y, para mí, las poblaciones más ancestrales preexistentes en Cataluña, los valles pirenaicos y la cabecera del Ebro hasta el País Vasco actual fueron colonizadas desde la costa mediterránea siguiendo el curso del “río Ibero” (Ebro) y de sus afluentes por estos pueblos pastores, morenos, mesocéfalos, hablantes de un idioma preindoeuropeo –un vascoibero rudimentario- y, por cierto, sexistas y taurófilos.

    Es razonable pensar que la fusión de los primeros pobladores paleolíticos caucasianos con estos otros colonizadores neolíticos norteafricanos originaron la raíz étnica vascoibérica de la cuenca mediterránea de nuestra península, incluyendo la Euskal Herria de hoy, y de la actual Aquitania francesa.

    Los pueblos CELTAS indoeuropeos vinieron a Vasconia y a la costa atlántica extendiéndose por buena parte de la España interior después. En el País Vasco actual, como en Salamanca o en Guadalajara, forzosamente hubieron de fusionarse con los pueblos iberos que les precedieron en su implantación dando lugar a una etnia -si es que eso existe- celtíbera.

    Que esa mezcla fuera apenas existente en los angostos valles de las estribaciones pirenaicas de Navarra, de Aragón y del País Vasco interior explicaría la preservación de una población autóctona vasca genética y lingüísticamente más definida y singular -del origen que he intentado explicar aquí- hasta nuestros días.

    Considérese, además, que la escasa romanización de ese País Vasco montañoso y rural y el escaso mutuo interés de los vascos con los visigodos, los moros y los judíos explican a la perfección la preservación del euskera y de los marcadores genéticos que aquí he señalado hasta ahora en las áreas más rurales del País Vasco.

    Yo -y acabo- así veo las cosas, y de todo lo anterior no extraigo ninguna conclusión sociopolítica como no sea que cada ser humano, cada individuo es maravillosamente singular e irremplazable, y que no hay más genes ni más lenguas ni más atributos sagrados que los de la dignidad humana, y los de la libertad, la igualdad y el afán de justicia, belleza y verdad que nos son inherentes a nuestra condición humana, pese a ETA.

    Para quien desee aclarar más dudas sobre el origen de los vascos y del idioma vascuence que vaya despacio y con paciencia por http://vascon.galeon.com

  12. El análisis linguìstico es irrefutable. La proximidad del Amazigh -hablado en la Kabilia magrebí- y la lengua vasca es absolutamente determinante. Existen estudios de principios del siglo pasado, que quedaron interrumpidos por el arabismo dominante a partir de los procesos de liberacion del Magreb, que prohibió la difusiòn y aun la mención del Amazigh. Sin embargo Francia promovio una alianza entre los bereberes y la potencia protectora que fue el principio del fin del dominio frances.
    Recordemos que fue la linguística la que permitio definir el parentesco entre el sanscrito y las lenguas eiuropeas, iniciando el estudio de la unidad linguistica indoeuropea y tambien sus excesos de interpretación racista.

  13. nik yo en basco nich yo en bereber rifeño aggur adios en basco ogurgh me voy en bereber rifeño ait es el antepasado de una tribu bereber por ejemplo ait waryaguil aita es padre en vasco
    solo estas tres palabras dicen mucho sobre el origen norte africano de los vascos

  14. El nacionalismo vasco afirma que siempre ha favorecido las libertades y los ideales democráticos. Sin embargo, en plena II Guerra Mundial, el “lehendakari“ Aguirre VIAJÓ A BERLIN, donde pasó cuatro meses tratando de buscar la forma de negociar un “PROTECTORADO “ vasco dentro de la futura Europa nazi que se daba por segura en todas las cancillerías europeas.

    El Euskadi Buru Batzar realizó un informe de respuesta a las propuestas nazis sobre la “cuestión vasca“, donde se revela la idea del PNV de que se cree una especie de “islote“ independiente en el Pirineo.

    El texto dice: “Creemos en el talento político del Führer, en su sagacidad, en su alto espíritu de comprensión y esperamos que en el nuevo orden a establecer en Europa y particularmente en España, el problema vasco será tenido en cuenta:

    1. Porque a Alemania le interesa la pacificación de España y no puede escapar a su recto sentido que no hay pacificación posible sin una solución favorable a los vascos.

    2. Porque el problema vasco está íntimamente ligado al problema racial alemán y por lo tanto es lógico y natural esperar que el Führer lo acoja y lo resuelva con la mayor simpatía.

    3. Porque nos damos perfecta cuenta de que las simpatías de Alemania en España están en decadencia, y por lo tanto es de extrema importancia para el Führer recoger y captar nuevas simpatías si no quiere perder toda su influencia en España“.

    “Hago el viaje con tres oficiales alemanes que venían de París. Amables y correctos. Llego a Colonia después de pasar la frontera a las dos y media. Tomo de milagro el tren a Hamburgo y dejo olvidada mi gabardina con la precipitación. En la frontera, concesión y facilidad. Viajo hasta Hamburgo con un simpático oficial de la Marina condecorado con las cruces de guerra. Sabe francés y me viene muy bien de intérprete. Llego a Hamburgo a las nueve cincuenta“.

    De esta manera tan gráfica relata el lehendakari provisional vasco, José Antonio Aguirre, su entrada en Alemania, el corazón del imperio nazi.

    Viaja solo en un tren, rodeado de simpáticos y amables oficiales nazis, sin ningún control de pasaportes, sin lentos ni molestos registros de las SS, la temida policía política y racial que dirige Heinrich Himmler, sin preguntas ni interrogatorios incómodos, sin la más mínima molestia.

    El país más vigilado y blindado del mundo abre las puertas al lehendakari vasco. Y luego le facilita excaparse de Franco (tras delatar a la Gestapo el escondite de Companys)via Noruega a Sudamérica.

  15. HECHOS IRREFUTABLES entre 1.181 y 1.501

    En los años 1181 y 1182, gobernaba Alava, Guipúzcoa y Vitoria, Diego Lopez de Haro II, bajo el reinado de Alfonso El Sabio, enfrentándose con este y posteriormente con los de Aragon y Navarra.
    Tras reconciliarse con Alfonso, participó en el triunfo de las Navas de Tolosa formando la vanguardia del ejercito cristiano contra los moros.
    A la muerte de Diego Lopez de Haro II, los Señoríos de Alava, Guipuzcoa y Vitoria pasaron a Lope Diaz de Haro (cabeza brava), noveno Señor de Vizcaya. A Lope Diaz de Haro(cabeza brava) le sucedió su hijo Diego Lopez de Haro, décimo Señor de Vizcaya, Alava y Guipúzcoa, que se enfrentó con el monarca castellano (Alfonso El Sabio) y pasó al servicio del de Aragon.
    A éste le sucedió Lope Diaz de Haro, que continuó al servicio del rey de Aragon. A este Diego Lopez de Haro, y a este su tío, del mismo nombre, con el consentimiento de Doña Maria Diaz de Haro, que le heredó tras su muerte.

    A este decimoquinto Señor de Vizcaya se debe la fundación de Bilbao, previa aprobación real en 1300. Su sucesora Doña Maria (La Buena, muy querida de los vizcaínos) se retiró en 1327 al convento de Perales y la heredó en vida su hijo Juan (El Tuerto) asesinado en Toro por orden de Alfonso XI.

    Le heredó su hija Doña Maria, casada con Juan Núñez de Lara, que gobernó en nombre de su mujer, enfrentándose al rey Don Alfonso y obteniendo después su perdón, llegó a adquirir tal autoridad que en peligro de vida del rey Don Pedro, que acababa de heredar el reino se pensó en Don Juan para sucederle en el Reino de Castilla.

    Cuando murió en 1352 su hijo Nuño de Lara tenía dos años, por lo que le heredó su hermana mayor Doña Juana de Lara que se casó con Don Tello, hermano del rey Don Pedro. Muerto Don Tello el señorío pasó a la Corona de Castilla por recaer en Doña Juana Manuel, mujer del rey Don Enrique, la sucesión de las casas de Haro, Lara y Villena, y aunque esta señora renunció a favor de su primogénito, el infante Don Juan , se incorporó definitivamente a la monarquía cuando éste ascendió al trono de Castilla, gestionando el señorío de Vizcaya Doña Maria Diaz de Lara, tercera hermana de Juan Núñez, casada en Francia con el conde de Etampes.

    Entonces se estableció en Vizcaya el Corregimiento, que ha llegado hasta el S. XIX, siendo el primer corregidor Juan Alfonso de Castro. A partir de estas fechas dieron comienzo cruentas luchas de linajes crímenes y horrores entre bandos encabezados por Berroetas, Zugastis, Leguizamones, Urquizus, Suzunagas, y cuantos tenían poder alguno o gentes que les siguieran.

    Mucho se trabajó para restablecer el orden para cuyo fin los alcaldes de la Hermandad propusieron al corregidor Juan García, que no consiguió poner orden y a quien sucedió Lopez de Burgos en 1465 y continuaron los combates sangrientos.
    Tuvo que ir Fernando el Católico posteriormente para restablecer la paz definitivamente otorgando a Bilbao las mismas ordenanzas otorgadas poco antes a Vitoria y en 1483 acudió la reina catolica a jurar los fueros bajo el arbol de Guernica.

    En 1501 los Reyes católicos otorgaron la carta real a las encartaciones de Vizcaya, y extendiéndose esta misma ley al reino de Galicia, principado de Asturias y villas y tierras de Alava y Guipúzcoa.

    Los habitantes de Bayona y Biarritz sujetos al monarca inglés enviaron en 1351 a Juan Lopez de Salcedo, Diego Sánchez de Lupard y Martín Perez de Garitano, representantes de las marinas de Santander, Vizcaya y Guipúzcoa para formar el 1º de agosto un tratado de treguas.
    Los fueros vizcaínos se escribieron por primera vez en 1342 con las Odenanzas de la hermandad aprobadas en Guernica con objeto de vigorizar los resortes de la autoridad frente a los desafueros de los banderizos, ya que seguían produciéndose los saqueos de las bandas de vascos.

    http://vascon.galeon.com

  16. Mira amigo no te aclaro nada simplemente porque a un ignorante no vale la pena aclararle nada, jamas comprendería, solo te recomiendo que estudies seriamente y razonando y no de esa forma visceral e infantil con que lo haces. Aclaratoria, no soy vasca.

  17. A ver señores, he empezado a leer el texto, no he tardado ni 3 parrafos en ver ya el primer error garrafal y que supone una gran manipulacion historica me refiero a esto :
    (hasta que Sabino Arana inventó el término “eusk” para denominar a la nación vasca que propugnaba)

    Esto es total y absolutamente falso, el termino Euskal Herria ya se utilizaba en el sigo XVI, cuando se econtro el primer texto que utiiza estas dos palabras para referirse al pueblo vasco.
    Si el que ha escrito esto ha mentido en algo tan obvio habra mentido tambien en casi todos lo demas.

    El origen de los vascos sigue siendo un misterio, y ningun iluminado derechoso de turno va a descubrirnos nada.

    Ese articulo es pura basura.

  18. Al mirandés: “fascista” soy, sí, pero cántabro, no cántabra.

    Miranda de Ebro de Álava, sí. Ya vemos el sinnúmero de mirandeses que están de acuerdo contigo. Y en Álava, además, se habla vasco con tanta profusión… En Miranda no digamos.

    Y Castro también vasco, ¿no? Si por pedir…

    Creo que en Madrid hay enterrados “unos cuantos vascos”. A reclamarlo también, ea.

    Anda que lo del Soviet, tela también.

    “El origen de los vascos sigue siendo un misterio, y ningun iluminado derechoso de turno va a descubrirnos nada”.

    Para descubrirnos el mundo ya están los iluminados izquierdosos que proclaman a Sancho el Mayor de Navarra “Rey de Euskal Herría”, no te jode.

  19. AJJAJAJAJAJAJAJ KE PENA DAIS LOS ESPAÑOLITOS DE MIERDA jejeje envidia de ke seamos una nacion mas antigua, con el idioma mas especial del mundo, y admirados por todos OS JODEIS, TRAGAOS VUESTRAS MENTIRAS Y AHI OS SUELTO LA VERDA DE LOS ESPAÑOLES: SOIS MEZCLA DE PADRE GITANO Y MADRE MORA Y LO SABEIS

  20. Ah bueno. Mi marido es descendiente de guanches.Por parte de madre y padre, aunque por este último mucho más puro por así decirlo. Su bisabuelo paterno (tatarabuelo de mis hijos) fué el último en la familia que se emparedó vivo voluntariamente para morir cuando entendió que llegó su hora.
    Hay cada historias acerca de ese bisabuelo que son sencillamente increíbles. Si no fuera porque mi suegro vivió con él cuando niño y me contó lo que había visto con sus ojos no lo creería.
    Los guanches eran altos, rubios y de ojos azules. Y muy fuertes. Mi suegro es el vivo retrato de su abuelo. Y uno de mis hijos es el vivo retrato de mi suegro, jejeje….
    Cuando veo lo que mi hijo es capaz de hacer comprendo que las historias sobre “el guanche”, son ciertas.
    Saludos!!

  21. Patrañadas, eso de primeras es una simple “teoria” me remito al comentario inicial, y no hace falta hablar de los vascos con ese grado de desprecio o en ese tono despectivo, que la mayoria de los vascos tenemos bastante mas educación y tolerancia que lo que hay pretendeis enseñar, y si de verdad quereis ver de donde vienen los vascos remontaros 20.000 años atras. Y estableced la base de vuestros argumentos en investigaciones de fundamento y no en habladurias.
    Datos fisicos y contrastados por espertos en la materia:
    http://servicios.laverdad.es/cienciaysalud/8_5_35.html

  22. 8. BIOLOGÍA Y FISIOLOGÍA
    8.5. Evolución y Genética

    Bohemio y aventurero, José María Iparraguirre (1820-1881) fue el gran bersolari o bardo vasco, y su canto más conocido, el Gernikako Arbola (El árbol de Guernica), estrenado en Madrid, se convirtió en el himno vasco más popular. Pero el carácter simbólico del árbol de Guernica en relación con la antigüedad del pueblo vasco, ya lo exponía Tirso de Molina en las espléndidas octavas reales de su personaje Diego de Haro, en una de sus obras más conocidas, La prudencia en la mujer: “El árbol de Guernica ha conservado la antigüedad que ilustra a sus señores”.

    Recientemente, en estas mismas páginas de divulgación científica, en una de las noticias breves, se resumía el resultado de unas investigaciones lingüísticas y genéticas sobre el origen del pueblo vasco y sus relaciones con el resto de grupos europeos. Hoy trataremos el tema con un poco más de detalle, atendiendo los deseos de algunos amables lectores, siguiendo la pauta de dos esclarecedores artículos que han aparecido en el reciente número del mes de enero de la revista Investigación y Ciencia.

    APROXIMACIONES. En ambos artículos participa, con una función integradora, la prestigiosa investigadora muniquesa Elisabeth Hamel, autora de diversas aportaciones interesantes en su campo de especialidad que es la prehistoria y la protohistoria. En el trabajo titulado “El vascón fue la lengua originaria del continente” su colaborador principal es Theo Venneman, actual profesor de germanística y lingüística teórica de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, quien con anterioridad ha sido profesor de la Universidad de California, en Los Ángeles, EE.UU. En cuanto al segundo trabajo, se titula “Tres cuartas partes de nuestros genes proceden de los protovascos” y, en este caso, la colaboración científica ha corrido a cargo de Peter Forster, actual profesor de la Universidad de Cambridge, aunque procede de Hamburgo, donde obtuvo su doctorado en Biología.

    Aparte del interés objetivo de las investigaciones en sí mismas, lo que cabe destacar es cómo aproximaciones científicas aparentemente tan alejadas como pueden ser la lingüística y la moderna biología o genética molecular, llegan a conclusiones totalmente coherentes e integradoras entre sí, opuestas a las predominantes hasta la fecha, que eran las de que la mayoría de los europeos actuales procedemos de grupos que inmigraron en los pasados diez mil años desde Asia Central o el próximo Oriente, importando sus lenguas indoeuropeas y sus técnicas agrícolas.

    Las nuevas ideas, por el contrario, sugieren que los tipos europeos más antiguos poblaron el sur del Asia occidental hace unos 50.000-80.000 años. Cuando llegó la glaciación, para sobrevivir, emigraron a zonas de clima menos extremo, concretamente a determinadas regiones de Ucrania y del sudoeste europeo, donde se asentaron. En la región franco-española correspondiente constituyeron el grupo denominable como protovascones. Desde hace unos 20.000 años, finalizada la glaciación, diezmada la mayor parte de la población del resto de Europa, los vascones fueron extendiéndose en un territorio que casi coincide con el que, próximamente, será la Europa ampliada. Y allí bautizaron los accidentes geográficos y permanecieron sus genes. Hasta la actualidad.

    LENGUA. Un gran investigador de denominaciones geográficas, Ernst Förstemann, en el siglo pasado, calificaba de “diamantes en bruto” los nombres antiguos de los ríos. En efecto, en el caso de ríos y otros accidentes geográficos existe una regla que indica que su antigüedad es paralela a su frecuencia, ya que lo normal es que los primeros pobladores de un lugar bauticen los accidentes geográficos con sus palabras y que estos nombres permanezcan como tales o levemente modificados, cuando ocurren posteriores asentamientos humanos que significan, incluso, el cambio de la lengua predominante hasta entonces.

    No se casaría bien con la teoría de fueron los indoeuropeos quienes dieron nombres a los antiguos cursos de los ríos el hecho de que en España muchos nombres de ríos, arroyos y torrentes poseen componentes léxicos muy semejantes a los de la Europa transalpina, ya que los indoeuropeos no alcanzaron nuestro país hasta el siglo I antes de Cristo. Además, casi siempre es fácil encontrar un emparentamiento con alguna palabra vasca significativa.

    A título de ejemplo cojamos el del río Ebro. Fue bautizado como Iberus por los romanos, en una época en la que en la zona que atravesaba todavía se hablaba el vasco. Por ello no es descabellado pensar que Iberus es una derivación de las palabras vascas ibai, que quiere decir río, o ibara, que significa campo junto al río. Lo curioso es que otros muchos ríos europeos también poseen nombres parecidos. En Serbia y Montenegro nos encontramos con el río Ibar. En Hessen un río Ibra. Más al sur de Alemania dos ríos Ebrach y diversos ríos Eberbäche. O en Austria el río y la ciudad de Ybbs.

    Otro ejemplo de entre los muchos disponibles: En vascuence ur significa agua y ura torrente. Ejemplos de posibles derivaciones serían: Urola, Urura (España); Urofia, Huriel (Francia); Ourte (Bélgica); Urwis (Polonia); Ura (Rusia); Aurach, Auerbach, Urach, Urbach (Alemania); Urula (Noruega), etcétera.

    GENES. La aproximación genética es totalmente diferente, aunque sus resultados sean concordantes. Nuestras células poseen unos componentes subcelulares que son las mitocondrias y éstas se heredan por vía materna, es decir, que los hijos/as poseen las mismas mitocondrias que la madre, sin relación con las del padre. Por otra parte las mitocondrias poseen algún material genético, algunos genes. Por tanto, los genes mitocondriales siempre son idénticos, vía matrilineal, a los de la madre, la abuela, bisabuela, tatarabuela, etc. hasta llegar a la hipotética Eva inicial.

    Como todos los genes, a lo largo del tiempo los genes mitocondriales también sufren mutaciones que perduran. Por ello, estudiando ciertas regiones variables del ADN mitocondrial en personas pertenecientes a diferentes grupos humanos, se pueden establecer árboles filogenéticos, que presentan múltiples ramificaciones y bifurcaciones. Las personas con genes mitocondriales más iguales tendrán una antepasada común más cercana que las que presenten una mayor divergencia. Los estudios, complejos, realizados sobre europeos actuales de diferentes procedencias, y sobre no europeos y habitantes del Próximo Oriente y del Norte de África, señalan que hasta tres cuartas partes de los actuales europeos proceden directamente, vía matrilineal, de los vascones, quienes a su vez habrían inmigrado a su reducido territorio inicial, desde el próximo Oriente, hace más de 20.000 años.

    La singularidad racial vasca parece, pues, no existir. La mayor parte de los actuales europeos, tienen un origen vasco (o más remotamente, del Próximo Oriente). Esos europeos fueron más móviles y emigraron en el pasado hasta sus localizaciones actuales, mientras que los más inmóviles permanecieron en su territorio, siendo meritorios la conservación de sus tradiciones y lengua. Pero los que se atribuyen la singularidad de vascos puros y diferentes, científicamente no andan muy acertados.

  23. Bohemio y aventurero, José María Iparraguirre (1820-1881) fue el gran bersolari o bardo vasco, y su canto más conocido, el Gernikako Arbola (El árbol de Guernica), estrenado en Madrid, se convirtió en el himno vasco más popular. Pero el carácter simbólico del árbol de Guernica en relación con la antigüedad del pueblo vasco, ya lo exponía Tirso de Molina en las espléndidas octavas reales de su personaje Diego de Haro, en una de sus obras más conocidas, La prudencia en la mujer: “El árbol de Guernica ha conservado la antigüedad que ilustra a sus señores”.

    Recientemente, en estas mismas páginas de divulgación científica, en una de las noticias breves, se resumía el resultado de unas investigaciones lingüísticas y genéticas sobre el origen del pueblo vasco y sus relaciones con el resto de grupos europeos. Hoy trataremos el tema con un poco más de detalle, atendiendo los deseos de algunos amables lectores, siguiendo la pauta de dos esclarecedores artículos que han aparecido en el reciente número del mes de enero de la revista Investigación y Ciencia.

    APROXIMACIONES. En ambos artículos participa, con una función integradora, la prestigiosa investigadora muniquesa Elisabeth Hamel, autora de diversas aportaciones interesantes en su campo de especialidad que es la prehistoria y la protohistoria. En el trabajo titulado “El vascón fue la lengua originaria del continente” su colaborador principal es Theo Venneman, actual profesor de germanística y lingüística teórica de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, quien con anterioridad ha sido profesor de la Universidad de California, en Los Ángeles, EE.UU. En cuanto al segundo trabajo, se titula “Tres cuartas partes de nuestros genes proceden de los protovascos” y, en este caso, la colaboración científica ha corrido a cargo de Peter Forster, actual profesor de la Universidad de Cambridge, aunque procede de Hamburgo, donde obtuvo su doctorado en Biología.

    Aparte del interés objetivo de las investigaciones en sí mismas, lo que cabe destacar es cómo aproximaciones científicas aparentemente tan alejadas como pueden ser la lingüística y la moderna biología o genética molecular, llegan a conclusiones totalmente coherentes e integradoras entre sí, opuestas a las predominantes hasta la fecha, que eran las de que la mayoría de los europeos actuales procedemos de grupos que inmigraron en los pasados diez mil años desde Asia Central o el próximo Oriente, importando sus lenguas indoeuropeas y sus técnicas agrícolas.

    Las nuevas ideas, por el contrario, sugieren que los tipos europeos más antiguos poblaron el sur del Asia occidental hace unos 50.000-80.000 años. Cuando llegó la glaciación, para sobrevivir, emigraron a zonas de clima menos extremo, concretamente a determinadas regiones de Ucrania y del sudoeste europeo, donde se asentaron. En la región franco-española correspondiente constituyeron el grupo denominable como protovascones. Desde hace unos 20.000 años, finalizada la glaciación, diezmada la mayor parte de la población del resto de Europa, los vascones fueron extendiéndose en un territorio que casi coincide con el que, próximamente, será la Europa ampliada. Y allí bautizaron los accidentes geográficos y permanecieron sus genes. Hasta la actualidad.

    LENGUA. Un gran investigador de denominaciones geográficas, Ernst Förstemann, en el siglo pasado, calificaba de “diamantes en bruto” los nombres antiguos de los ríos. En efecto, en el caso de ríos y otros accidentes geográficos existe una regla que indica que su antigüedad es paralela a su frecuencia, ya que lo normal es que los primeros pobladores de un lugar bauticen los accidentes geográficos con sus palabras y que estos nombres permanezcan como tales o levemente modificados, cuando ocurren posteriores asentamientos humanos que significan, incluso, el cambio de la lengua predominante hasta entonces.

    No se casaría bien con la teoría de fueron los indoeuropeos quienes dieron nombres a los antiguos cursos de los ríos el hecho de que en España muchos nombres de ríos, arroyos y torrentes poseen componentes léxicos muy semejantes a los de la Europa transalpina, ya que los indoeuropeos no alcanzaron nuestro país hasta el siglo I antes de Cristo. Además, casi siempre es fácil encontrar un emparentamiento con alguna palabra vasca significativa.

    A título de ejemplo cojamos el del río Ebro. Fue bautizado como Iberus por los romanos, en una época en la que en la zona que atravesaba todavía se hablaba el vasco. Por ello no es descabellado pensar que Iberus es una derivación de las palabras vascas ibai, que quiere decir río, o ibara, que significa campo junto al río. Lo curioso es que otros muchos ríos europeos también poseen nombres parecidos. En Serbia y Montenegro nos encontramos con el río Ibar. En Hessen un río Ibra. Más al sur de Alemania dos ríos Ebrach y diversos ríos Eberbäche. O en Austria el río y la ciudad de Ybbs.

    Otro ejemplo de entre los muchos disponibles: En vascuence ur significa agua y ura torrente. Ejemplos de posibles derivaciones serían: Urola, Urura (España); Urofia, Huriel (Francia); Ourte (Bélgica); Urwis (Polonia); Ura (Rusia); Aurach, Auerbach, Urach, Urbach (Alemania); Urula (Noruega), etcétera.

    GENES. La aproximación genética es totalmente diferente, aunque sus resultados sean concordantes. Nuestras células poseen unos componentes subcelulares que son las mitocondrias y éstas se heredan por vía materna, es decir, que los hijos/as poseen las mismas mitocondrias que la madre, sin relación con las del padre. Por otra parte las mitocondrias poseen algún material genético, algunos genes. Por tanto, los genes mitocondriales siempre son idénticos, vía matrilineal, a los de la madre, la abuela, bisabuela, tatarabuela, etc. hasta llegar a la hipotética Eva inicial.

    Como todos los genes, a lo largo del tiempo los genes mitocondriales también sufren mutaciones que perduran. Por ello, estudiando ciertas regiones variables del ADN mitocondrial en personas pertenecientes a diferentes grupos humanos, se pueden establecer árboles filogenéticos, que presentan múltiples ramificaciones y bifurcaciones. Las personas con genes mitocondriales más iguales tendrán una antepasada común más cercana que las que presenten una mayor divergencia. Los estudios, complejos, realizados sobre europeos actuales de diferentes procedencias, y sobre no europeos y habitantes del Próximo Oriente y del Norte de África, señalan que hasta tres cuartas partes de los actuales europeos proceden directamente, vía matrilineal, de los vascones, quienes a su vez habrían inmigrado a su reducido territorio inicial, desde el próximo Oriente, hace más de 20.000 años.

    La singularidad racial vasca parece, pues, no existir. La mayor parte de los actuales europeos, tienen un origen vasco (o más remotamente, del Próximo Oriente). Esos europeos fueron más móviles y emigraron en el pasado hasta sus localizaciones actuales, mientras que los más inmóviles permanecieron en su territorio, siendo meritorios la conservación de sus tradiciones y lengua. Pero los que se atribuyen la singularidad de vascos puros y diferentes, científicamente no andan muy acertados.

  24. He de decir que Soviet tiene razón. La raíz “eusk” no fue inventada por Arana. Hace referencia al idioma, el euskera, y así euskaldun era el vascófono y Euskal Herria el pueblo que lo hablaba, país de vascófonos, digamos. Lo que sí se inventó Arana fue su significado (el cual se desconoce por completo) y el nombre de Euzkadi. Esto lo sabe todo hijo de vecino y sale hasta en la Wikipedia. Pero de ahí a decir que la raíz “eusko” la inventó Arana va un trecho largo. Eso, de verdad, no sé de dónde lo has podido sacar y sospecho que de ningún sitio. Parece más bien que te hayas hecho un pequeño lío, sin más. Lo que invalida bastante tu artículo también es el tono que usas al referirte a los vascos, ya que se ve que los odias hasta bastante más de la octava generación. Incluídos Urtain,los requetés, el músico Tellería, Maeztu, Zuloaga, Unamuno, los carlistas del Goiherri, los liberales de Bilbao, Blas de Lezo, la monja Alférez, Juan Sebastián Elcano y no sería raro que algún anónimo antepasado tuyo. No llegas, claro, al pintor de las cuevas de Santimamiñe, que sería probablemente un celta de Queveda que fue por allí a trabajar. Curioso también el de llamarles racistas o de reírse de su racismo… ya diremos cómo quedan en esta historia de bien los bereberes que son usados casi como insulto, cayendo en las mismas chorradas en las que cayó Arana, que intentando despreciar a los españoles no-vascos puso a parir a los pobres y fenecidos fenicios. Insultos aparte, si la historia ya es una ciencia borrosa, no digamos nada la antigua. Como para pontificar alegremente. Poco importa si los vascos brotaron en una huerta del Pirineo, les hizo Dios con arcilla, vienen de bereberes, de sudaneses o de malvados extraterrestres. Ahí estuvieron y están con sus lenguas y tradiciones, y desde bastante antes de Arana con consciencia de ser un pueblo. El decir que “los vascos” son racistas o son “etarras” o son “cobardes” en nombre de una especie de España celta (sin vascos, claro), sólo da argumentos a tus quizás odiados nacionalistas vascos, y digo quizás porque a veces se leen tales burradas que parecieran escritas por quinta columnistas.

  25. No he visto en mi vida mayores insultos y falsedades històricas que en èsta www.
    Insultan a la raza baska ò sea al pueblo basko. Insultan al Sr.D. Sabino Arana, fundador del PNV, atribuyèndole cuestiones inexistentes, etc.etc.etc.
    El despropòsito es tal que, el individuo responsable de “estas ideas destructoras” de todo lo que representa la Naciòn Baska, y de cuyo nombre no me quiero ni recordar, ignora que en el siglo XXI todavìa no se ha llegado a una tèsis realmente sostenible en cuanto al origen de la raza baska, idioma etc.
    Universidades de los EE.UU como Yale, Stanford, etc. y otras de Europa todavìa siguen investigando tal tema del pueblo basco, ò de los baskones ubicados en el Pirineo navarro en su asentamiento inicial, para descifrar tal incognita.
    Tal mequetrefe al que me refiero y señalo como un facista convencido y frustrado, mejor harìa en arrepentirse de todas sus mezquindades pùblicamente y
    ponerse a bien con el Creador, para que pueda perdonarle todos sus odios y rencores. Por lo demàs hasta nunca desgraciado.

      • Para AMDG con “todo el respeto que te mereces”: Realmente aparte de ser una “mala bestia xenòfoba” das pena, puesto que
        tu vida es una pèrdida de tiempo y estas pasando por èste mundo terrenal como “una maleta cerrada”, incluyendo tus sueños de “kaskadas” que estan fuera de lugar y dicen mucho de tus preferencias personales . Pongo en tu dèbil conocimiento, si lo tienes, que, la raza baska no pierde el tiempo en tus delirios; tal vez si recurres a algùn otro descerebrado como tù adicto vicioso puedas conseguir “tus fantasìas màs sublimes y personales”…………..¡ pedazo de basura!.

  26. Los genes de los vascos no son diferentes
    El mayor estudio molecular de poblaciones realizado en España no encuentra distinciones entre los marcadores genéticos de habitantes de 10 regiones
    Los vascos no son diferentes genéticamente de cualquier otro español. Así lo confirma el estudio de genética de poblaciones más completo que se ha realizado en España, dedicado a comparar el genoma de los españoles de 10 regiones. Según los resultados, el genoma de los participantes no muestra diferencias geográficas en la Península, hasta el punto de que el genoma de un vasco se parece más al de un valenciano o un extremeño que al de un vasco-francés.
    “Los vascos no pueden considerarse un grupo genético aislado y las interpretaciones sobre su origen deben ser revisadas”, señala el estudio, dirigido por el investigador de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (UPF) Jaume Bertranpetit.
    El trabajo analiza marcadores genéticos de 300 personas
    Trabajos anteriores mantenían que los vascos permanecieron aislados durante siglos y no se mezclaron con el resto de poblaciones ibéricas. Era de esperar que escondieran en su ADN diferencias que podrían confirmar o desechar esa hipótesis. Una interpretación es que, mientras los españoles descienden de agricultores neolíticos, los ancestros vascos se remontan a cazadores y recolectores que llevaban mucho más tiempo en la Península.
    Hace casi 20 años, el mismo Bertranpetit fue uno de los principales valedores de la diferencia genética vasca. Se basaba en un análisis de marcadores clásicos presentes en la sangre, como el famoso Rh, que parecía diferenciar al pueblo vasco del resto de poblaciones europeas.
    Desde 1991, el progreso de las técnicas de secuenciación ha permitido examinar muchos más marcadores genéticos que los que analizó Bertranpetit. Otro estudio de este investigador ya mostraba, cuatro años más tarde, que el ADN que se hereda de la madre, el mitocondrial, era muy parecido o igual entre vascos y el resto de españoles, lo que apuntaba una mayor cercanía en sus linajes. Se destacaba en los vascos un predominio del haplogrupo H3, un linaje menos común que el H1 que llevan muchos europeos, pero que se remonta a un mismo origen en Oriente Medio hace unos 25.000 años.
    El genoma de los españoles analizados es casi idéntico
    Hace un año, otro estudio de 144 marcadores genéticos en franceses, españoles y pueblos del norte de África que incluía a vascos de España y Francia no encontró diferencias destacables.
    Bertranpetit y su equipo reniegan ahora del Rh y los otros marcadores clásicos. “No son marcadores ideales para trazar la historia de una población”, sentencian. Su equipo ha analizado ahora casi 300.000 marcadores que se extienden por todo el genoma. Estos marcadores, llamados SNP (pronunciado snips), son cambios de una letra en la cadena de ADN de los que se puede inferir el origen de una persona, o su predisposición a sufrir una enfermedad.
    El estudio dividió a España en 10 regiones: Galicia, Cantabria y Asturias, Catalunya, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana, este de Andalucía y Murcia, oeste de Andalucía, Extremadura y País Vasco. Se tomó ADN de 30 personas de cada región, con la condición de que sus cuatro abuelos hubieran vivido en ese mismo lugar, para conseguir el máximo arraigo posible. Después se compararon las secuencias de cada área.
    Los que más diferencias muestran son los extremeños
    “Los resultados del análisis por regiones muestran una falta de estructura geográfica de la variación genética en España y, en particular, que los vascos no se diferencian especialmente”, indica el estudio, publicado en la versión on-line de Human Genetics.
    Uno a uno
    En un segundo análisis se analizaron las 300 muestras de forma individual. “No reveló una separación detectable entre vascos y el resto de españoles”, destaca el trabajo. Aunque ninguna diferencia es significativa estadísticamente, los que demuestran más distinción respecto al resto en su ADN son los extremeños, seguidos por los valencianos y, en tercer lugar, los vascos.
    Demuestra “que no existen razas humanas”, dice un experto
    Estos últimos, son más parecidos a un español de cualquier región estudiada que a los franceses de origen vasco que viven al otro lado de los Pirineos, según confirmaron los autores del estudio, comparando sus datos con los de ciudadanos franceses recogidos por el HGDP, un proyecto internacional de genética poblacional.
    “Cuando se mira todo el genoma, los vascos no se diferencian particularmente del resto de poblaciones de Iberia”, comentan los autores. “Confirma algo que se había observado en otros lugares”, añade José Martín, de la Unidad de Genética de la Universidad Autónoma de Madrid, que no ha participado en el trabajo. También recuerda que “no existen razas humanas”.
    El más completo
    Es el estudio genético de poblaciones españolas más detallado hasta la fecha, explica Hafid Laayouni, un investigador de la UPF que ha colaborado con Bertranpetit en el trabajo. “Los marcadores clásicos te contaban la evolución de un gen y no la de la evolución de la población a través de todo su genoma”, comenta.
    Se basaban en el Rh o el HLA, indicadores muy cambiantes, pues están relacionados con el sistema inmune. Los cambios representan ventajas adaptativas, por lo que es probable que se pasen de generación en generación. Los nuevos marcadores han analizado otras regiones del genoma que no tienen función, por lo que, presumiblemente, se han mantenido así durante muchas más generaciones y su información alcanza un tiempo más remoto.
    Esos marcadores indican que los vascos se han mezclado más de lo que se pensaba con otros pueblos hasta el punto de no diferenciarse de la mayoría de españoles. “Si hubiera habido un aislamiento, hubiera afectado a todo el genoma, lo que no se ha observado”, comenta Layouni. Los datos deberán corroborarse con estudios en los que participen no cientos, sino miles de personas, reconoce el estudio.
    La mayor utilidad de este trabajo será en el campo de la medicina, añade el investigador. Los casi 300.000 marcadores analizados servirán para futuros trabajos en los que se busquen genes de enfermedades. “No se deben comparar enfermos gallegos con personas sanas de Catalunya, porque las muestras deben ser lo más parecidas posibles”, explica Laayouni.
    Ahora, los científicos disponen de una biblioteca de marcadores de 300 personas sanas de 10 regiones que servirán, entre otras cosas, para analizar los procesos de selección natural en los humanos que han poblado la Península.

  27. No puede hablarse de una España celta sin reconocer que el origen celta sólo se da concentradamente en Galicia, olvidando de paso la mezcla fundamental entre árabes, judíos y gitanos, cuyos genes están repartidos sin duda en toda la península ibérica. Por otra parte, no constituye ningún acto petulante decir que los vascos tienen otro origen, ya que esto es evidente: hablan un idioma que no es indoeuropeo, sus nombres y apellidos, los nombres de sus ciudades, pueblos y accidentes geográficos son propiamente vascos y sin relación con los de España. Tampoco hace falta ser genetista para darse cuenta de que vasco-franceses y vasco-españoles conforman un mismo pueblo, partido en dos por una frontera odiosa. No es de extrañar, por otra parte, que el euskara se hable poco en algunos lugares de Euskalerría, baste recordar el resultado desastroso para los vascos de las guerras carlistas y de la guerra civil española. Debe tenerse en cuenta que después de esta última el idioma ancestral y reliquia viviente de nuestro pueblo estuvo a punto de ser extinguido. Es un imperativo mantenerlo y difundirlo.

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