La rendición de Dakar y el asesinato de Bhutto

La primera ha sido una pasado inadvertida. Imagino que una rendición tan llamativa da tanta vergüenza que los protagonistas prefieren meter la cabeza en la arena, como los avestruces. Además, en este caso no vale tomar como disculpa “la guerra de Irak”, ni el imperialismo ni tonterías similares. Se trata simplemente de otro tanteo de los islamistas , dicen que no quieren que los infieles se diviertan impunemente en un territorio marcado como suyo, y han visto que estos, de nuevo, se han achantado. El GGES muestra la gravedad del hecho:

En tercer lugar, queda demostrado patéticamente que Occidente, con sus organizaciones y sus instituciones –incluso las lúdico-deportivas– está dispuesto a rendirse ante las amenazas yihadistas. Ahora ha sido la carrera africana, pero ¿por qué no huir cuando las amenazas afecten a otro tipo de intereses? Cada retirada occidental es un avance yihadista. ¿A alguien le cabe realmente alguna duda de que es cuestión de tiempo que las amenazas se centren en acontecimientos deportivos, culturales o sociales en suelo europeo? Lo peor no es ni que los terroristas se sientan satisfechos ni que algunos países se puedan ver abandonados; lo peor es la tendencia europea a ceder cada vez más ante el terrorismo islámico.

Este es el resultado de la soft diplomacy europea. Otro caso mas grave es el paquistaní tras el asesinato de Bhutto:

Toda acción terrorista es un acto publicitario y éste seguirá dando vueltas al mundo durante días. Pero más allá de los dominios de la propaganda no hay mayor éxito para los profesionales del terror que conseguir que la abyección de su crimen sea atribuida a quienes los persiguen y combaten, saliendo ellos de rositas, lo que ha sido el caso desde el primer instante. No se trata de arrimar ninguna ascua a sardina alguna, pero ahí están la hoguera y el pez y ciego es quien no sea capaz de verlo. «Perro» es el peor de los insultos en boca de un musulmán y «perro» ha sido el grito unánime que los fervientes seguidores de Benazir lanzaron y lanzan contra Musharraf, como movidos por un automatismo suicida.

 

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De momento, el tiro en la sien que se ha llevado a Benazir tan oportunamente para la causa de los guerreros santos ha dejado también malherido a Musarraf, el enemigo que después de todo más daño les ha causado. Y el pájaro de Washington tocado en el ala y quizás más profundamente. ¡Qué espléndidamente trágica carambola! Ese sí que ha sido un tiro.

Aquí la que está fallando es la diplomacia norteamericana, pero no por falta de cuajo; hay veces que las cosas se tuercen. En fin, realmente estamos viviendo tiempos históricos.

No te olvides se guardar al GEES en tus favoritos o agregador, es una referencia obligada.

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