Matadero del grupo Coren introducirá rito halal.

Las asociaciones de ganaderos y agricultores se quejan con razón, porque ven en la promoción de la sanguinaria práctica musulmana del sacrificio una discriminación, ya que a ellos les han prohibido matar el cerdo como lo habían hecho toda la vida:

Los ecologistas de Adega exigen que todos los ciudadanos «sean iguais ante a lei», mientras el Sindicato Labrego Galego cree que «non é de recibo» que se persigan tradiciones arraigadas en Galicia alegando que son brutales y se permitan ritos «aínda máis sanguinarios».

Tratamos de ello aquí: La matanza tradicional del cerdo, penalizada; la matanza islámica del cordero, financiada. El matadero no va a permitir que se graben imágenes del procedimiento:

El protocolo Halal se ajusta a una antiquísima tradición, según la cual, para que la carne sea comestible, la res debe ser tumbada mirando hacia La Meca y, sin previo aturdimiento, degollada y sangrada en vivo. En el matadero lucense, la vaca será introducida en el «box de apuntillado» que se está instalando. Una vez dentro, la pondrán boca arriba, le inmovilizarán el cuello y una especie de sable le cortará la garganta, explicó un matarife. El asunto levanta tanta polémica que Novafrigsa afirmó ayer que no difundirá más fotografías del aparato.

El matadero es del grupo Coren, cuyos productos, por supuesto, van a dejar de contar con mi estima ipso facto.

Léelo entero: Polémica por la práctica del sacrificio musulmán en un matadero de Lugo

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3 Comments

  1. A ver…, el que en una foto aparezca mucha sangre no implica necesariamente que el animal haya muerto con sufrimiento excesivo. El rito musulmán del sacrificio del cordero, como tantas otras cosas, guarda bastante relación con el rito judío para que la carne sea considerada kosher.

    Para que la carne de un animal pueda considerarse kosher, efectivamente, la res tiene que ser matada con un cuchillo ritual que, también forma parte del rito, debe ser cuidadosamente revisado a fin de que no tenga melladuras, etcétera, que puedan ocasionar sufrimiento en el animal. De hecho, el que el animal sufra haría que su carne dejara de ser kosher, por lo que un judío practicante no estaría autorizado a comerla.

    La muerte del animal, desangrado efectivamente, debe hacerse lo más rápidamente posible, y aunque la imagen pueda parecer dantesca, no implica que el animal haya sufrido más que con los martillazos, disparos, electrocutamientos, etc., del “ritual” occidental. Una de las pruebas de este muchísimo menor stress del animal sacrificado según el rito judío es que no presentan sus músculos la contracción típica del animal que ha muerto habiendo sido consciente de ello.

    Repito que no soy experto en ritual musulmán, pero sé lo suficiente como para estar casi seguro de que el rito musulmán es lo suficientemente compatible con el judío como para que un judío practicante coma el cordero musulmán sin cometer infracción alguna a su religión.

    Tradicionalmente, hubo mucha cháchara antisemita sobre la supuesta crueldad del ritual judío del sacrificio, y apostaría que la cháchara, también, se pretenderá decir sobre el ritual musulmán.

    Realmente no me creo que la matanza del puerco sea menos cruenta con el animal que el rito musulmán. La situación debe ser bastante diferente.

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