La formidable y duradera herejía mahometana (1). Introducción
En esta controvertida anotación, que trataba de ciertas sorprendentes coincidencias entre mahometanos y protestantes, rogaba a quienes se rasgaron las vestiduras que refutaran, matizaran o explicaran esas coincidencias. No ha habido respuesta, desafortunadamente.
Por suerte, he encontrado una lectura que arroja bastante luz sobre el asunto. Se trata de un extracto del libro “The Great Heresies” (Las grandes herejías), del británico Hilario Belloc (1870-1953), al que se califica de “apologista católico”. Me ha extrañado algo esto porque yo había oído de los “padres apologistas” (es decir, defensores, de la fe, frente a los filósofos antiguos) de la antigüedad, por otra parte es ciertto que la religión cat;olica neceita actualmente defensores, y los necesitaba en Inglaterra cuando Belloc escribía.
Presentaremos en los próximos días a nuestros lectores una serie de artículos con un resumen del capítulo del libro de dicado a la herejía mahometana. Así presenta el autor este capítulo de su libro:
I shall later describe the historical origin of the thing, giving the dates of its progress and the stages of its original success. I shall describe the consolidation of it, its increasing power and the threat which it remained to our civilization. It very nearly destroyed us. It kept up the battle against Christendom actively for a thousand years, and the story is by no means over; the power of Islam may at any moment re-arise.
Atención a la última frase: “la historia no ha acabado; el Islam puede resurgir en cualquier momento”. Tengamos en cuenta que esto se escribió en el año 1936, cuando el Islam carecía por completo de fuerza política. Más aun, en la “Politically Incorrect Guide to Islam”, se menciona otro libro de este autor, The Crusades: the World´s Debate, escrito en 1937, en el que se lee (traducción nuestra):
“En lo más importante, la religión, hemos retrocedido y el Islam ha mantenido su alma mientras tanto… Frente al mundo musulmán, estamos divididos (…) y esa división no puede remediarse porque el cemento que una vez mantuvo nuestra civilización unida, el cemento de la Cristiandad, se ha desmoronado. Quizás, antes de que estas líneas aparezcan impresas, la rápida evolución de la situación en Oriente Medio habrá significado un cambio notable. Quizás ese cambio se retrase, pero ahí estará, persistente y amplio. Tampoco parece probable que al final de ese cambio, especialmente si el proceso toma su tiempo, acabe perdiendo el Islam”.
Repetimos: estas palabras fueron escritas en 1937. Creo que se puede hablar de clarividencia.
Continuará.






