La conciencia divina de Jesús

El hecho fundamental del Cristianismo es la Encarnación que celebraremos pronto: Dios se hace hombre, lo infinito hecho finito. Es un absurdo de pleno derecho. Tratar de entenderlo dio lugar a las primeras grandes herejías de la cristiandad, en especial, arrianismo y monofisismo. Contra toda lógica, la ortodoxia afirmó que Cristo fue a la vez “Verdadero Dios y verdadero hombre”.

En esta anotación trataba del libro de Belloc, Las Grandes herejías, que trata de las implicaciones sociales determinantes de estos conceptos teológicos. En eso mismo volvía a pensar cuando leí este artículo de la sección Iglesia de LD:

Pero cabe preguntarse por qué no es indiferente, incluso de tejas abajo, para mi vida concreta, para la de cada uno y la de todos, que Jesús tuviera o no conciencia de su divinidad. El que hayamos podido ver que en la realidad además de cosas, hay también personas, es fruto de las reflexiones teológicas sobre la Trinidad. Si Occidente no hubiera sido cristiano, no habría podido hablarse de personas y, por tanto, difícilmente se habría podido pensar en derechos humanos. El hombre es una naturaleza, es un qué. Pero, a diferencia de las cosas, no sólo es un qué, además tiene ese qué. Esto es así porque también es persona, es un quién.

En efecto, los derechos humanos son una consecuencia de la teología y antropología cristianas. Si Dios no se hizo hombre, no hay derechos absolutos ¿Cómo podría un ser finito tener derechos absolutos? Sin esa encarnación la distancia ente Dios y el hombre sigue siendo infinita, solo queda la sumisión –es decir, el Islam- y el hombre queda reducido a la animalidad, más lo que Dios quiera concederle. La Encarnación eleva al hombre realmente por encima del resto de la naturaleza, además elimina el determinismo, haciendo del hombre libre y creador.

La conciencia divina de Jesús

2 comentarios

  1. Muy interesante…

    Mateo 7, 15-20.

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis.

    Lucas 6 43-45

    Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno.Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas.El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.

    ¿A que es una verdad como un templo? ¡y cuándo pienso en la batalla de Basora en el 650 entre el califa Alí y Aisha, la viuda de Mahoma…¿De verdad nos vamos a tragar que el Islam es paz?

    Y eso por no hablar del caso de Susana (Daniel, capitulo 13), que si hubiera sido juzgado por un tribunal islamico….

    http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=7693&id_seccion=27

    Lo que el cristianismo ha aportado a Europa, Occidente y al mundo

    Si el cristianismo y con él, la Iglesia, hubieran visto abortado su desarrollo histórico o quedado reducidos a un pequeño grupo, el mundo sería distinto y mucho peor. He aquí algunos de los grandes cambios que el pensamiento cristiano ha introducido en la cultura europea y a través de ella, y también directamente, a lo largo y ancho del mundo:

    La transmisión recreada y desarrollada de la cultura clásica greco-romana
    Un sentido de la religión radicalmente distinto: el de la interioridad y la conciencia, por encima del rito externo
    El concepto de laicidad; la autonomía de lo temporal, su desacralización
    La desacralización de la naturaleza, la liberación del ser humano, de su sentido de dependencia misteriosa de ella. De este y del anterior punto surgen otras derivadas importantes, como estas:
    El concepto de separación entre iglesia y estado, que no existe en otras culturas
    El desarrollo del pensamiento científico a partir del momento en que la naturaleza deja de pertenecer al ámbito de lo sagrado
    El desarrollo de las ciencias aplicadas y la técnica.
    El sentido de la historia como avance, como progreso, heredado de la concepción mesiánica del judaísmo.
    La trascendencia relacionada con la idea de un Dios personal, con la que el propio yo se relaciona.
    La importancia de la razón. La Iglesia siempre lo ha subrayado de San Pablo a San Agustín y Santo Tomas, hasta llegar a la “Fides et ratio”
    El concepto de democracia. En un libro todavía no superado a pesar de sus 40 años a cuestas, Joseph Needham, “La Gran Titulación” explica las diferencias del desarrollo científico y técnico entre Oriente y Occidente. Un elemento básico lo sitúa en la democracia, inimaginable en Oriente y que en Europa arranca y se extiende a partir de considerar a cada persona y a todas las personas –cosa que no hacía la concepción griega- como seres igualmente valiosos porque han sido creados por Dios, y se relacionan con El a través de la interioridad y la conciencia
    El universalismo encarnado a su vez en cada identidad concreta.

  2. Non credo che lo sviluppo della democrazia in Occidente proceda solo dal valore della persona umana in quanto creatura di Dio. Anche l’Islam professa la fede in Dio creatore e tuttavia le culture islamiche oppongono una forte resistenza alla diffusione della democrazia ed anche ai diritti dell’uomo e non hanno neppure elaborato un chiaro concetto di persona. Teoricamente anche all’interno delle culture islamiche avrebbero dovuto svilupparsi processi di demitizzazione e desacralizzazione della natura che avrebbero condotto anche quelle culture alla separazione delle realtà mondane da quelle soprannaturali, con conseguenze analoghe all’evoluzione culturale dell’Occidente, eppure così non è stato. Penso che all’origine dei diritti dell’uomo ci sia non la fede in Dio creatore ma quello di Trinità delle persone divine e quello della doppia natura di Cristo nell’unità della sua persona. Anche questo concetto, tuttavia, prima di produrre i diritti dell’uomo, ha dovuto subire una lunga elaborazione antropologico-filosofica per chiarire la relazione tra i concetti di individuo, persona, soggetto e soggettività da S. Agostino a Cartesio. Vedi nel mio blog: Della Città di Dio. L’Immagine della Trinità in noi (http://terradinessuno.wordpress.com).

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