La insoportable levedad del centro político

Me ha advertido mi amigo Gracias Aznar que el PP no es un partido de derechas, sino de centro-derecha, con cinco millones cada uno. Viene bien recordar en esto casos el estudio de César Molinas sobre los resultados de las elecciones generales en España:

Desde 1982 ha habido siete elecciones generales. En seis de ellas la izquierda (PSOE, IU y sus antecesores) obtuvo entre un mínimo de 2,3 y un máximo de 3,5 millones de votos más que la derecha (PP, aliados regionales y sus antecesores). Sólo en las elecciones de 2000, que tuvieron la tasa de participación más baja de la actual etapa democrática (69%), la derecha superó en votos a la izquierda: la diferencia fue de 1 millón de votos. En 2000 la izquierda perdió 2,7 millones de votos respecto a 1996, de los cuales 2 millones fueron a incrementar la abstención. Esos 2,7 millones de votos los volvió a ganar en 2004. La derecha ganó 0,6 millones de votos, alcanzando su máximo histórico de 10,3 millones, pero los volvió a perder en 2004. Me parece razonable utilizar estas cifras para cuantificar los colectivos que antes he denominado votantes centristas e izquierda volátil. Los primeros pueden estimarse en 0,6 millones, que son los votos que ganó la derecha en 2000 tras una etapa de gobierno en minoría del PP en la que hizo gala de moderación y de buena administración. Esta cifra coincide con los votos perdidos en 2004 tras una etapa de mayoría absoluta en la que la arrogancia sustituyó a la moderación y en la que se tomaron decisiones, como la guerra de Irak, alejadas del sentir de muchos ciudadanos. Cabe señalar que esos 0,6 millones de votos no decidieron las elecciones de 2000: el PP hubiese seguido gobernando aunque no los hubiese obtenido. Lo decisivo fue el desplome de la izquierda por la huida del voto volátil. Esta izquierda volátil puede estimarse en unos 2 millones de electores: los que votaron a la izquierda en 1996, se abstuvieron en 2000 y volvieron a votarla en 2004.

En resumidas cuentas, los votantes «de centro» no son 5 millones sino medio. Una diferencia considerable. Así acaba:

La izquierda volátil es un conjunto heterogéneo con pocos denominadores comunes, todos ellos negativos. Es común su rechazo frontal al PP y a todo lo que representa la derecha. Es común también su desdén hacia el PSOE, al que votan tapándose la nariz cuando le votan. Por lo razonado hasta aquí, el objetivo principal de una campaña electoral, de cualquier campaña electoral, en España debe ser para el PP que no vayan a votar los que le detestan y para el PSOE que acudan a las urnas los que le desprecian. ¿Son consistentes sus estrategias electorales con estos principios?

Al menos en el caso del PP, no: su estrategia de acercarse al centro -de ganar el último duro- puede poner en peligro el capital político. La derecha tiene que aceptar lo que hay, y resignarse a ganar cuando los errores de la izquierda hagan que su electorado se quede en casa. La expulsión de los díscolos catalanes y vascongados del Reino (o República) de España solucionaría también el problema, pero eso está más difícil, la derecha siempre preferirá una España roja que una rota….

Léelo entero: El poder decisorio de la ‘izquierda volátil’

4 comentarios

  1. Ese Cesar Molina ni tiene ni idea ni ha pasado por una dimision de Fraga como provocamos los votantes vascos que en el 86 votamos al CDS de Chus Viana para echar a Fraga y a Gallardon (entonces secretario general) tras el fracaso de CP en las elecciones del Pais Vasco pero claro para que el Cesar Molina sepa de esto tiene que haber revisado la historia; ya me avisara Usted que pasa el sabado Un abrazo

  2. GA, no acepto que me marquen la «linea editorial», sobre todo desde que tengo blog propio. Hasta ahí podíamos llegar 🙂

    Creo que los árboles no te dejan ver el bosque.

    Aún no te puedo decir del sábado.

1 Trackback / Pingback

  1. Conforme al guión, El PAIS llama al voto masivo “para responder al crimen de ETA” | La Yijad en Eurabia

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*