Soldado norteaméricana, por el título de Miss América.

Es Miss Utah, sargento del cuerpo médico –aquí no vale el chiste “eso es un cuerpo y no el superior de policía”- y ha servido en Afganistán. Imagino que tiene muchos colegas pidiendo hacer guardias con ella, y que algunos marines se habrán disparado en el pie también. Seguro.

Puedes votarla aquí, hasta este sábado, si estás en los EE. UU., claro.

Dedicado a las chicas guerreras, aunque hayan abandonado, parece.

8 comentarios

  1. Es del cuerpo médico…

    Por cierto, pose de ama de casa y de buena madre de sus hijos en en vez del aspecto usual de puta de a +1000 EUR la prestación que tienen muchas de estas concursantas.

    Sí, me gusta el nuevo look.

  2. «Insisto: una sociedad que pone a sus mujeres voluntariamente en primera línea de combate es una sociedad de dementes»
    Me parece una soplapollez. Y además, me parece que delata un sexismo muy poco progre. Las mujeres pueden combatir y luchar de igual manera que lo puede hacer un hombre.

  3. Ya estamos mezclando la velocidad con el tocino. Y eso sí que es, Manolo, una soplapollez de campeonato.

    Recuerdo esos tiempos no tan lejanos en que yo también decía lo que se suponía que hay que decir por obligación, para ser un modenno-que-te-cagas y no llamar las iras del público femenino. Aunque fuera una chorrada irracional y en mi fuero interno lo intuyera.

    Aquí nadie ha hablado de capacidades, potencialidades ni desempeño. Aquí de lo que estamos hablando es de que una sociedad que en caso de guerra manda a un porcentaje importante de sus mujeres jóvenes en edad de ser madres al frente, y se arriesga a verlas morir por decenas de miles (cosa que afortunadamente todavía no ha pasado, pero que algunos enterados parece que están deseando que ocurra), es una sociedad de dementes, porque la erosión que eso produce en el tejido social de retaguardia (que es donde se ganan las guerras), la devastación psicólogica para sus compañeros varones y el desastre demográfico por la perdida de tantas madres, no se arregla con la adoración ciega de los mandatos del feminismo.

    Esperemos que no llegue el día. A ver qué dirían entonces todos los correctos del rebaño. En menos de dos días estarían enviando a todas las mujeres a retaguardia, como pasó en nuestra guerra con las milicianas.

  4. Ahora va a resultar que el comentario no estaba motivado por ser un convencido de la no violencia, sino que lo que te preocupa es que una soldado profesional se nos traume en el frente y ya no pueda ser mamá. Viva Agustina de Aragón.
    Las guerras se ganan en la retaguardia. Si eso no es progre, que venga Dios y lo vea. Yo no sé para qué los estadounidenses y los ingleses desembarcaron en Omaha, con lo bien que se estaba en la retaguardia.

  5. Qué montón de gilipolleces. Perdón, de soplapolleces.

    De momento me explicas esta incoherencia de aquí:
    «Ahora va a resultar que el comentario no estaba motivado por ser un convencido de la no violencia»

    Lo demás volveremos a repetirlo para los que leen las frases de tres en tres (o bien es que se hacen los listos y no están dotados para ello):

    Una sociedad que manda a sus mujeres a morir en el frente por miles es una sociedad de dementes. El espectáculo de ver regresar a las mujeres metidas en bolsas de plástico (cuando se han encontrado pedazos lo suficientemente grandes) destroza la moral del frente y de la retaguardia. Retaguardia (la civil, para los lentos) que debe creer en la justicia del esfuerzo bélico y estar dispuesta a arrostrar los sacrificios que ésta implica. Si no lo está o si se hunde su moral, la guerra se pierde se haga lo que se haga en la playa Omaha o en las playas de Benidorm.

    Y sí, no es lo mismo perder cincuenta mil hombres que cincuenta mil mujeres. Pero eh, no me contestes a mí, llévales la contraria a los dogmáticos de ciertas izquierdas que tuvieron que meterse sus dogmas por donde les cupo en nuestra guerra. Por poner un ejemplo concreto.

    P.S.: Agustina de Aragón no era precisamente «soldado profesional». Vaya tela.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*