Un artículo del Brussels Journal sobre el caso Ayan Hirsi Ali refleja bastante bien lo que pienso del asunto. lo resumo.
Los vecinos que denunciaron su presencia y sus correligionarios liberales se portaron como la canalla más cobarde. En particular, Hans Wiegel, presidente del Partido Liberal, el de Hirsi. Según el BJ: “un elitista del establisment que ha saboteado la aprobación de una ley que intentaba establecer el derecho de los ciudadanos a iniciar referendos declaró jactanciosamente: «Parece que no volveremos a oír hablar de ella, y no es que la vayamos a echar de menos»”. Sombran comentarios.
Igualmente, el “progresismo” de los rojiverdes -proislámicos, como siempre- quedó en evidencia con los ataques que le hicieron a esta inmigrante.
Sin embargo, engañó y fue descubierta. La Ministra Verdonk, aunque reaccionó de forma precipitada, hizo bien en descartar una excepción de ley que hubiera perjudicado la aplicación futura de esta. Ella superó todas las expectativas renunciando a volver a presentar una nueva solicitud de asilo –como se especuló a veces- y dando así una lección de dignidad a esos "estirados holandeses”. Así concluye el artículo:
Puede irse con la cabeza bien alta y mostrara a esos estirados holandeses que no les necesita. Veremos si no serían más bien ellos los que la necesitan. ¿Quién mantendrá viva la llama de la libertad y la resistencia contra la intolerancia y la agresión islámica?
Hirsi Ali tiene un porte muy elegante, como los negros del oriente africano. El artículo cuenta además que es muy inteligente y que hablaba holandés a la perfección.

Por esta mujer, por su valor, su sinceridad, por su capacidad para enfrentar situaciones difíciles, y por muchas cosas mas, siento un respeto absoluto.