Había leído de pasada que el ayatola Jomenini residía en París en tiempos de la caída del Sha, pero no sabía que lo había hecho bajo la protección del gobierno francés y, en particular, de su Presidente, el masón Giscard D’Estain. Este artículo del Brussels Journal nos da más detalles:
Pryce-Jones demonstrates that French foreign policy has repeatedly arrived at nearly equally perverse results in the Middle East. When Saddam Hussein banished Ayatollah Khomeini from Iraq in 1978, France welcomed the turbaned zealot. In France, the ayatollah discovered limitless freedom to agitate: As he himself later said, “We could publicize our views extensively, much more than we expected.” Pryce-Jones quotes a study by Amir Taheri that the ayatollah gave 132 radio, television, and print interviews over the four months of his stay in France. He received almost 100,000 visitors, who donated over 20 million British pounds to his cause. In February 1979, the ayatollah returned to Iran in a chartered Air France jet; an Air France pilot held his elbow as he descended the steps to the tarmac.
(…)
The DST, the French secret service, opposed his entry but Giscard overruled them and granted Khomeini political asylum in France. He stayed in Neauphle le Chateau near Paris. From there, he distributed cassettes to Iran inciting against democracy, peace in the Middle East, the Jews and Israelis. He also called for jihad, a violent holy war. The PLO distributed Khomeini’s cassettes to Iran. When the American embassy in Teheran was attacked in November 1979, PLO members were among the perpetrators. Yasser Arafat was the first official guest in Teheran. He received a popular welcome as a great hero for supporting the Islamic revolution.
Cuando el gobierno francés se dio cuenta de que el gobierno del Sha iba a caer, Giscard instala a Jomenini en las cercanías de París. Allí pudo dar mas de 132 entrevistas, recibió 100.000 visitas y recaudó 20 millones de libras esterlinas. En Febrero de 1979 fue conducido a Teherán en avión fletado de Air France; el piloto le ayudó a bajar la escalerilla al sayón.
En fin, Carter ha sido considerado en una encuesta reciente el pero Presidente norteamericano del siglo XX, Giscard ha estado a punto de colarnos una constitución infame, quería pasar por el Jefferson de la Unión Europea.
A Carter le tocó una época muy difícil. Carter era un pacifista y una buena persona, no era el mometo para alguien como el.
Como todos sabéis poco después del acceso al poder de Jomeini, los estudiantes tomaron la embajada americana, capturando a todo el personal (52 personas, entre personal diplomático y de seguridad). Carter estuvo durante mas de 300 días negociando la puesta en libertad de los rehenes americanos. Durante la crisis los conservadores lo utilizaron para dar una imagen de un gobierno débil, pero Jimmy Carter, conforme a sus ideales, no quiso atacar Irán (como debió de haber hecho, al tratarse de una acción de guerra). El régimen iraní estuvo prorrogando la situación de un modo inhumano (porque usaba esta campaña de fanatización para mantenerse en el poder)… Hasta que el gobierno americano planeó una operación de rescate que resultó un completo desastre. Finalmente Jomeini los dejó en libertad (cuando Carter ya había perdido las elecciones); pero justo cuando iban a salir del aeropuerto la autoridades iraníes impidieron que el avión saliese del aeropuerto durante varias horas. El motivo: Que llegase despues de la proclamación de Ronald Reagan como presidente, ellos le negaron a Carter hasta el poder recibir a los secuestrados como era su deseo (la crisis duró un total de 444 días).
Estos despojos decadentes, estas sombras patéticas de una cultura antaño floreciente se sentían importantes por haber derribado a un presidente de los EEUU. Estas han sido las victorias de los integristas, contra Carter y contra Barak… O sea, que consiguieron derriber a jefes de estado pertidarios de diálogo por otros presidentes mas intolerantes. Eso sí, durante la guerra entre Irán e Irak Reagan hundió la mitad de la flota iraní. Al final cada uno recoge lo que se merece.
O sea, que consiguieron derribar a jefes de estado pertidarios de diálogo para poner en su lugar a otros presidentes mas intolerantes. Eso sí, durante la guerra entre Irán e Irak Reagan hundió la mitad de la flota iraní. Al final cada uno recoge lo que se merece.