Usa “la píldora de la virginidad” tu noche de bodas y haz feliz a tu morito
Muy fácil. Solo tienes que introducir el supositorio vaginal de gelatina roja cuando veas que tu morito se pone verriondo. Entretenlo un tiempo prudente, teniendo en cuenta que la gelatina se habrá vuelto fluida en unos 30 minutos. Y recuerda: hacerlo inolvidable es cosa tuya.
Es la recomendación -el estilo de anuncio entre cursi y chusco es una añadido- de la ginecóloga Ineke van Seumeren, del Centro Médico Universitario de Utrecht (Holanda) e inventora de la engañifa. Para ella, “el bienestar de la mujer es lo primero”. Además, niega que “esto tenga nada que ver con el Islam. En ningún lugar del Corán dice que la mujer tenga que sangrar en la noche de bodas”. Reconoce que las clientas son todas “de origen inmigrante”.
El razonamiento no me parece muy convincente. El Corán tampoco hace ninguna referencia a estrellar aviones contra rascacielos, señora doctora.





