La policía danesa ha estado intentando reclutar a agentes procedentes de la inmigración. Los resultados no son esperanzadores. Tras participar en un arresto de un grupo de “jóvenes” (es decir, delincuentes musulmanes según la jerga multiculti) que fueron sentenciados a penas de prisión, dos agentes musulmanes están siendo acosados por sus “hermanos”, que les consideran traidores. A uno de ellos le pusieron una bomba en el coche.
Para los musulmanes un policía musulmán a sueldo de los infieles no tiene derecho (derecho islámico, obviamente) a detener a un delincuente musulmán.
Es lo típico de los islámicos, ellos no toleran nada, y aun así los politicamente correctos desean dejarlos entrar en Europa.
Realmente absurdo.