Los bragados canónigos compostelanos han convertido a Santiago Matamoros en Santiago Cortaflores.

Los señores canónigos ya pueden tomar tranquilos el chocolatito de la merienda al rededor de la mesa camilla. Han encontrado la solución al dilema que se les planteó en su día: Cómo honrar al patrón sin ofender a los cada vez más numerosos mahometanos residentes en España. El resultado es un tanto ridículo; Santiago pasa de descabezar moros belicosos a cortar flores a espada limpia:

La foto nos la presenta Zapaterolandia (gracias Ignacio) y es conocida ya en Francia, donde empieza, precisamente, el “camino francés”. ¿Qué diría el obispo Gelmírez?

En 1125, actuando aún como legado pontificio, el arzobispo de Santiago hizo un llamamiento a la cruzada contra los musulmanes, desde el concilio reunido por su iniciativa en Compostela.

 

¿Qué diría el obispo Ximénez de Rada?

 

Desde Toledo influyó notablemente tanto sobre Alfonso VIII como sobre Fernando III. Tomó parte en la preparación diplomática de la batalla de Las Navas de Tolosa (1212), contra los almohades, en la que participó personalmente y de la que fue cronista.

 

En 1217 recibió de manos del papa Honorio III el encargo de organizar la cruzada de todos los reinos cristianos contra los musulmanes, en calidad de legado pontificio. Fracasó en sus expediciones contra Cáceres (1217) y Requena (1218).

 

 

¿Qué diría el Cardenal Cisneros?

 

Cisneros fue el paladín de las campañas africanas, participando en la conquista de Orán, al igual que en los tiempos de Isabel la Católica había participado activamente en la conquista de Granada. Sintiéndose muy enfermo durante la toma de Orán, se retiró secretamente a Alhama de Almería (Almería), donde recibió un tratamiento en el Balneario de la localidad.

Si alguien es hábil con el Fotoshop le pido que reemplace las cabezas de moros con las cabezas de los obispos gallegos. Sería interesante hacerla circular por la red.

Be Sociable, Share!

8 Comments

  1. Como cristianos debemos plantearnos que Iglesia queremos. El catolicismo tiene que cambiar y dejar de humillar a los cristianos con su búsqueda del islam. Nadie se merece esta caterva de traidores.
    ¡Benditos los Matamoros de España!.

  2. Gravedadcuántica, permíteme que te haga, de cristiano a cristiano, una importante corrección/precisión: los cristianos no tenemos que plantearnos qué Iglesia queremos, sino si queremos de verdad a la Iglesia. Esto vale también para los canónigos de Compostela, pero la Iglesia es exactamente lo que Cristo quiso que fuese. No es un partido político ni una asociación cultural.

    un saludo.

  3. Conclusión: la Iglesia es incriticable, aunque se autodestruya. Si la critica es con respeto y leal, es inaceptable. Si es modernista, o progre, o cristófoba, o comunista, o directamente musulmana, entonces tiene el efecto contrario: hacer sentir vergüenza de ser quienes son a los católicos y que cedan parcial o totalmente a las críticas llegadas desde tales lares. La historia de siempre.

    Un amigo mío, sensiblemente más joven, es el típico chaval que participa en actividades de su parroquia y está metido en todos los fregados. Las opiniones que se le transmiten por su parroco están a medio camino entre Küng, Esteban Ibarra y Almanzor Escudero. El cacao mental que tiene el chaval es pequeño.

  4. Lo que he dicho está muy claro, y no tiene nada que ver con lo que me contestais. Sois vosotros quienes estais confundiendo a la Iglesia con un párroco medio herético, unos canónigos cobardicas o un obispo politizado hasta las cachas.

    A la Iglesia se la ama o se la rechaza, pero eso de que la Iglesia sea lo que los cristianos queramos …

1 Trackback / Pingback

  1. Los bragados canónigos compostelanos han convertido a Santiago Matamoros en Santiago Cortaflores

Responder a AMDG Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*