Moratinos, al servicio del teócrata marroquí

Lo cuenta la reseña (El ministro Moratinos, «entregado» a la autocracia marroquí, de pago) que hace Alí Lmrabet en El Mundo del libro de Ignacio Cembrero, Vecinos alejados, estas son las alegaciones:

Cuando el pasado mes de octubre Miguel Angel Moratinos pidió para Marruecos una «integración» en la UE «casi idéntica» a la que obtendría Turquía, el ministro de Asuntos Exteriores justificó esta apasionada defensa del país vecino arguyendo que defender la relación con Rabat no es «ponerse la chilaba» sino velar por los intereses de España.

(…)

Cuando por ejemplo Haizam Amirah, un analista del Real Instituto Elcano, publicó en julio de 2004 una investigación sobre el país vecino asegurando que «Marruecos se ha convertido en un país claramente exportador de terrorismo internacional» y que «es de prever que no deje de serlo en un futuro inmediato», el ministro Moratinos no dudó en llamarle personalmente para reñirle porque sus conclusiones, según el ministro, perjudicaban las relaciones con el reino alauí.

El ministro de Exteriores tampoco lo pensó dos veces cuando escribió una sorprendente carta al director del diario La Razón para advertirle de que las crónicas del corresponsal de su periódico en Rabat, Pedro Canales, un reconocido experto en el Magreb, incomodaban a las autoridades marroquíes.

(…) La gira de Moratinos por seis países africanos en diciembre de 2005, oficialmente para pedir a los responsables de esos países que luchen contra la inmigración ilegal, sirvió en realidad para solicitar a los mismos que ayuden al retorno de Marruecos a la Unión Africana, una organización continental de la que el reino alauí se retiró a comienzos de los años 80 para protestar contra la admisión de la República Arabe Saharaui Democrática.

(…) en octubre de 2005, se encargó a Josep Borrell, presidente del Parlamento Europeo, que maniobrara con las tropas socialistas para que Marruecos no fuera condenado por sus reiterados abusos en el Sáhara.

Lo de diciembre de 2005 es repugnante; nos estaban recortando los fondos presupuestarios “en el corazón de Europa” hasta dejarlos en nada y Mor-atinos trabajando para el moro.

Este mismo individuo se atrevió a declarar que sus vinos preferidos son los de Burdeos… ¿Qué se puede esperar de un ministro de exteriores trabaja para los dos principales enemigos de su país? ¿Y del propio país?

He visto también que Minuto Digital tiene una entrevista al autor del libro.

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