Mis amigos los inmigrantes
He tenido mucha suerte con las personas que me limpian el despacho, todos ellos inmigrantes.
La primera fue una chica negra, muy tímida. A través de una compañera de oficina -judía secular, comía cerdo- me enteré de detalles de su vida y empecé a hablar con ella. Es de Eritrea, lo que implicaba que pudiera ser mahometana. Se lo comenté a la chica judía, que lo descartó inmediatamente: “No, porque es muy bondadosa y afable”. Sobran los comentarios. Hice “la prueba del cerdo”, que lo confirmó. Es católica y tiene dos hijos; creo que no tiene marido, no se si está muerto o la abandonó.
Es además vecina, la he encontrado varias veces al lado de casa en dos ocasiones con la familia, una hija de 19 años y un hijo de 10. Son guapos, especialmente tienen unos ojos grandes, heredados del padre supongo. La hija habla cuatro idiomas, incluyendo alemán, ingles y francés. Está estudiando secretariado. Un viernes en que me los encontré iban de compras. Como casi todos los negros son muy elegantes aunque lleven trapos. Estos tienen una elegancia especial, por ser del este de África; son diferentes de los negros del oeste: labios finos, arco superciliar también fino, piel color café con leche. Como Ayaan Hirsi Ali.
Al cambiar de piso, me limpiaba otra chica, de Etiopía, más risueña. Supe que era cristiana por la cruz que llevaba. De oro, luciendo fabulosamente sobre su piel negra. Me dijo que era ortodoxa. Un día venía acompañada de otra chica que pasaba la aspiradora mientras ella miraba. Le pregunté la razón y me dijo que estaba embarazada… Ya ha tenido el hijo. Le he hecho un regalo por supuesto.
Durante varios meses estuvo también limpiándome un chico peruano. Lo conocía de antes pues trabajaba de electricista en el edificio. Me comentó que dependiendo de las necesidades hacen esto u otro y que a el no el importa. Teníamos una buena parrafada todos los días. Me contó que había trabajado en un banco en Perú durante la hiperinflación y que era de locos el calcular interes4s todos los días. Aunque trabaja limpiando tiene un café de Internet en Lima. Es técnico informático pero no se ha planteado trabajar como tal por el idioma. Un día me contó que su mujer se había vuelto al Perú; su madre estaba insistiendo. Se ha vuelto protestante y puritana y no quiere que beba, ni baile, ni mire a las mujeres por debajo del cuello… el chaval dice que de eso nada, que él es católico aunque no practique.
Actualmente me limpia una chica de Eritrea amiga de la primera. Muy risueña, también católica. Tiene cinco hijas, me enseñó sus fotos. La mayor está aprendiendo inglés este año en Inglaterra con una tía suya, la menor tiene nueve años. Está separada, la ha dejado su marido que ahora tiene otro par de hijos con otra. Le ha dado ropa de una hija mía de 11, me dijo que le valían las camisetas, pero no los pantalones. Es decir, que tienen más culo… Tengo un pequeño detalle con ella todas las semanas: aceite de oliva, una botella de vino, gominolas…
Trabajadores, con una familia que quieren sacar a delante, con unos hijos que estudian… no se puede pedir más. Un detalle, todos ellos cristianos.




