Esto es de lo más curioso que he leído recientemente sobre el ateísmo. Se trata de –parece ser, el tema no está muy claro- presentar unos videos de Dawkings en que hace ateísmo militante. El título tiene su miga: El Papa de los ateos. A lo que se ve se han constituido en iglesia. No tiene desperdicio, así que le voy a hacer in fisking:
Onfray, Savater, ahora Dawkins sobre la más peligrosa idea que ha parido el cerebro de la especie humana: Dios. Los ateos salen del armario en Semana Santa.
Dios como idea peligrosa. Bueno, es un enfoque curioso. Habría que definir una escala de peligrosidad. No creo que el ateísmo, comunista, nacionalsocialista y simplemente laico, quedara demasiado bien parado. Si la peligrosidad se mide en muertes, los ateos nos ganan por goleada, y eso que empezaron solo en el s. XVIII.
Una encuesta de Gallup realizada en 1999 preguntaba a los americanos si cambiarían su voto y se lo darían a una persona bien cualificada que fuera mujer (un 95 por 100 lo haría), católico romano (94 por 100), judío (92 por 100), negro (92 por 100), mormón (79 por 100), homosexual (79 por 100) o ateo (49 por 100).
Este párrafo es un verso suelto que no enacaja con la argumentación del resto del artículo. Lo único que saco de él es que el pueblo de los EE. UU. –soberano desde hace varios siglos- no se fía de los ateos. Con buen criterio. Ya se sabe: “A la puerta del rezador no pongas el trigo al sol; pero si no reza nada, ni el trigo ni la cebada”.
Mientras que el libro de Onfray es una francesada, débil y retórico, el de Savater es interesante por su método irónico-fenomenológico. Coincide con el de Dawkins, orientado al cientificismo, en ponerse bajo el paraguas de Bertrand Russell y David Hume, a los que Dawkins añade la no menos peligrosa idea de Darwin, la selección natural, además del principio antrópico y la metafísica de los universos posibles.
Lo del método “irónico-fenomenológico” es todo un hallazgo. Imagino que culmina el desarrollo de la deriva de la razón ilustrada. Al principio era el Logos, al final hemos llegado a la ratio razón irónico fenomenológica. Si el antifranquismo era una fiesta, imagínate lo que le puede dar de sí al profesor la filosofía de la religión. Y no digo más.
Somos seres teológicos. Kant acertó cuando lo estableció como una categoría innata del Entendimiento, a la altura de la forma “espacio” o las categorías de “causa” o “sustancia”. Más tarde lo introdujo como un postulado de su ética (junto a los conceptos de “libertad” y “alma”, otros sinsentidos en los que había que creer para que la acción moral pudiese ser justificada). Nietzsche, comenzando el giro lingüístico, situó a Dios en los intersticios de la gramática (profunda) y vaticinó que nunca nos libraríamos de él (cambiar de gramática es como cambiar de piel, asunto de serpientes)
¿Seres teológicos? Si me dicen religiosos lo acepto; teológicos implica quitarle calidad de humana a la mayor parte de la especie Homo sapiens. La idea de Dios surgió relativamente tarde. Para Kant la idea de Dios es un producto inevitable de la Razón, no una Categoría “a priori” del Entendimiento. Como postulado de la razón práctica no “justifica la acción moral”, sino el sistema moral kantiano.
Realmente poca gente cree racionalmente en Dios, más bien un sentimiento, una emoción, una herencia cultural, un ritual, una identidad colectiva. Por lo que toda la argumentación de Dawkins para hacer ateos resulta poco eficiente. Más bien sirve para refinar los argumentos de los ateos, o convertir a los ateos intuitivos que son incapaces de explicar su ateísmo o de desmontar los argumentos de demostración de la existencia de Dios. La fe en que Dios no existe es tan irracional como la contraria (La mayor parte de la gente creyente cree según el siguiente razonamiento: “yo creo que Dios existe, luego Dios existe”. Algunos de los ateos que conozco siguen el siguiente razonamiento: “yo creo que Dios no existe, ergo Dios no existe” Sin embargo, nunca he encontrado un agnóstico no sofisticado).
Creer racionalmente es un contradiós. En realidad, la primera frase entera es un desastre, no hay por donde cogerla. El resto del párrafo no es mucho mejor. La mayoría de los agnósticos son ramplones a más no poder; por el contrario, algunos ateos alcanzan cotas sublimes intelectualmente, si se me permite la cursilería.
Por otra parte, sería más interesante investigar “el gen de Dios” por parte de un biólogo evolutivo que se dedica a hacer filosofía “para todos” en un intento de suplantar a la filosofía en serio. Las raíces biológicas de lo que sospecharon Kant y Nietzsche. Aquí apunta Dawkins una aproximación, más bien cogida con los pelos pero que da que pensar, a la explicación evolutiva para la tendencia universal a creer en dioses.
Otra primera frase de antología, como antes. Es obvio que el artículo está escrito apresuradamente. En todo caso, proponer un gen teológico es de traca. ¿No decíamos antes que era una Idea?. En ese caso, yo lo buscaría más bien entre los memes. ¿Aumenta la probabilidad de superveniencia de un grupo humano la creencia en los dioses? ¿Qué tipo de dioses? Pues eso, yo lo investigaría como meme.
Respecto a la minoría creyente racionalmente, no asiste a misas, no ora, es completamente indiferente a los templos. Del mismo modo que Aristóteles, Spinoza o Einstein, son deístas o panteístas, con una concepción de un dios con minúscula, minimalista, autista respecto a nuestros sufrimientos, o el de las cucarachas, y vagamente vaporoso. Nada que ver con los histéricos dioses del desierto que nos abruman y que el capitalismo contemporáneo está comenzando a domar y limar en sus aristas más hirientes gracias a grandes dosis de consumismo y materialismo.
Anda, aquí teníamos una pista sobre el contenido de las “creencias racionales”. Lo que pasa que no son creencias, sino postulados, conclusiones de los razonamientos. Decir que el concepto de Dios “o [lo que es lo mismo] la Naturaleza” en Espinosa es “minimalista” da un poco de risa. Calificar de histéricos a los dioses del desierto (se refiere a los de las religiones monoteístas) no tiene sentido: Israel no es un desierto. Aunque sí que hay una relación clara entre fanatismo y desierto. El Dios de Israel se portó como un energúmeno en algunas historias que cuentan –también el Cristo echando a los mercaderes del templo-, sin embargo, de estas religiones surge la idea de “ley natural”.
Arcadi Espada publicó en su blog el prefacio de Dawkins, que no tiene miedo a la maldición que lanzó Jesús sobre los que escandalizaran a los pequeñuelos. Los vídeos de los que habla los tenéis aquí y aquí, convenientemente subtitulados (el judío neoyorquino que se fue a Israel para convertirse en colono, y ha terminado siendo un fundamentalista musulmán resulta tan el complemento perfecto a El creyente. Los caminos del Señor no son inescrutables, sino los de un bromista empedernido).
Vaya, qué valiente. Que insulte a los musulmanes como a los cristianos y nos lo cuente. El ejemplo ese es muy llamativo, una lotería para cualquier demagogo sensacionalista. El caso de los ateos progres europeos que se están haciendo musulmanes, o el de los ateos confucianos que se están haciendo cristianos: Revoluciones culturales: Mientras China se hace cristiana, Europa se vuelve musulmana. Tendrá unas consecuencias de mucho mayor alcance, y deja los argumentos de estos señores con las vergüenzas al aire.
Lástima que al final del segundo documental, El virus de la fe, Dawkins caiga en la trampa del sentimentalismo ateo pseudoreligioso, sustituyendo a Dios por la selección natural y a Mahoma por Darwin, tratando de fundamentar la ética, que en este caso es su moral, en la evolución, confundiendo el origen biológico con la justificación (para lo que necesita sesgar los comportamientos “correctos”).
No me queda claro lo que quiere decir. En todo caso, el imperativo ético queda en pura superstición sin una fundamentación teológica.
Siguen seis postdatas seis, sin numeración. Las postdatas se usaban cuando tras poner fecha a una carta se añadía algo –típicamente una novedad- que afectaba a lo antes escrito. En una bitácora todo queda antes de la fecha, así que no tiene sentido. Y después la conclusión, con una referencia al peligrosísimo fundamentalismo cristiano:
Y es que el libro de Dawkins es un libro con un núcleo político. Así su interpretación de los Padres Fundadores en conexión con la separación entre Iglesia y Estado, cuyo espíritu ilustrado y racionalista habría sido traicionado por la “revolución” religiosa de los evangélicos y otras sectas cristianas, con Bush a la cabeza. Que, como argumenta José María Marco, sea un fenómeno que afecta también a los demócratas lo que hace es aumentar más mi preocupación sobre el fundamentalismo religioso, de corte comunistarista, que afecta a los EE.UU, y que en su vertiente vaticanista empieza a afectar a Europa.
Esperamos que Santiago Navajas nos de más detalles de su preocupación por el fundamentalismo vaticanista.
Tags: Reflexiones, Religión y religiones por AMDG
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