Dhimmitud, el Pacto de Omar
No sé exactamente cómo debo escribir dhimmitud es español. He visto que Serafín Fanjul escribió dhimmí, con acento en la última i, en un artículo reciente del ABC. En todo caso quiero presentar sus orígenes.
Mahoma acabó pronto con todos los judíos de Arabia, que fueron expulsados, masacrados o forzados a convertirse. Pero la expansión militar del Islam hizo que pronto cayeran bajo su poder muchos territorios en que la práctica totalidad de sus habitantes era de otras religiones.
Uno de esos casos fue Siria. El califa Omar hizo un pacto con los cristianos de Siria. El pacto está detallado en este excelente artículo. Omar (Umar ibn al-Khattab) fue el tercer califa, depués de Mojamé y Abu Bakr. Traduzco los principales puntos de este pacto más que leonino:
- No construir nuevos templos ni repararlos aunque se arruinen.
- Alojar a los mahometanos de paso durante tres días.
- No manifestar su religión públicamente ni convertir a otros.
- No evitar que los parientes se hagan mahometanos.
- Mostrar respeto hacia los mahometanos, cediéndole los asientos.
- No imitar la vestimenta de los mahometanos.
- No montar sobre ensilladura ni portar armas.
- No vender bebidas alcohólicas.
- No tocas las campanas.
- No enterrar los muertos junto a los mahometanos.
- No lamentarse en voz alta en los entierros
- No contruir casas mas altas que las de los mahometanos
Propongo que las dos prohibiciones que están en negrita -ejemplos de los que se ha venido en llamar “tolerancia musulmana”- se les apliquen de oficio a los mahometanos que se vienen a vivir entre nosotros los infieles.
En todo caso, no he mencionado lo más importante: los “protegidos” deben pagar un impuesto adicional. Es “lógico”: quien ha renunciado a defenderse tiene que comprar la seguridad. Por supuesto, se le permite también que lo disfrace como una “Alianza de Civilizaciones” en la que una cede y la otra impone sus condiciones… incluso habrá quienes le elogien por ello.






