Aquí nos cuentan que en dos años hemos pasado de superávit a déficit en la producción de cereales:
Owing to weather conditions and other factors, world grain production is dipping, while consumption overall is increasing. In 2005, there was in fact a surplus of 49 million tons, with 1,649 million tons produced against 1,600 million consumed but in the two years since there has been a 74 million ton deficit while, for the current year, the forecast production is 1,656 million tons against expected consumption of 1675 million.
Already, this is having a significant effect on prices and the upwards trend is set to continue, with an inevitable effect on inflation. Now is not the time, it seems, to divert massive amounts of agricultural produce into biofuel, or indeed into biomass production for electricity generation (requiring potentially even greater land areas) to meet the overall renewables quota of 20 percent.
What the global situation does suggest is that we should be devoting more land to agriculture and focusing on food production but, here again, the big picture intrudes. Various estimates suggest that net immigration to this country has increased the population by over a million, which is creating huge pressure on land, with the current government planning major incursions on agricultural land to meet housing and amenity needs.
Add to that the land taken for windfarms – which must also increase dramatically to meet the 20 percent renewables obligation (adding substantially to our electricity bills) – and the continued «environmental» requirements of the EU (such as two metre «conservation» margins around fields, to say nothing of the continuing set-aside programme) and the actual land available for agriculture is set to decrease rather than expand, even as the number of mouths increase.
Not only, therefore, do we see the spectre of inflation, but the prospect of real food shortages.
Los planes para dedicar una mayor cantidad de cereales a la producción de combustibles, lo que aumentará la demanda, y hará subir los precios. Gran parte de la culpa de esta locura la tiene la Comisión, que quiere forzar una cuota del 20% de energías renovables.
Es de locos. Por si fuera poco, aquí nos cuentan que la Comisión financia a sus grupos de presión. Esto es el mundo al revés, sencillamente. Los grupos de presión son asociaciones que defienden los intereses de sus socios tratando de promover una política determinada. Que los políticos financien a quienes tratan de influir sobre ellos es la corrupción absoluta. No estamos ante un caso de corrupción personal, de un político que acepta favores de los lobistas, sino de corrupción institucional aceptada. Que cierren Bruselas. La cosa hiede.
Más sobre las contradicciones de las políticas agrícola y energética comunitarias: A contradiction of policies
Pues lo mismo que en España, donde los sindicatos, oenegetas y demás organizaciones parásitas son financiadas por las arcas públicas.
Con eso del 20% dependeremos algo menos del petróleo, ¿no?
Voy a disentir.
Nuestra dependencia del petróleo y del gas (venezolano, ruso, nigeriano, persa, árabe…) es de locos.
Tenemos que buscar fuentes alternativas de energía.
Una es la producción vegetal (biocombustibles y biomasa) (Brasil y campesinos europeos). Europa tiene excedentes alimentarios y además los produce muy caros (subvenciones de locura, que todos pagamos) por tanto lo que se impone es reducir la producción alimentaria (en Europa, sobran vacas y vides, entre otras cosas) y plantar plantas destinadas a la producción energética.
Otra alternativa es la energía eólica, que está infraexplotada, (tecnología europea, industria europea,…). Al precio que se paga actualmente 0’09 € el KWh se puede duplicar la producción usando aerogeneradores mayores y el mar, con precios superiores, (el petróleo cada vez será más caro), se podrá triplicar o cuadriplicar.
Las centrales hidráhulicas mini, debe ser otra pequeña contribución a nuestra independencia.
Descartar
La energía solar, producir las placas cuesta más que la energía que producen.
La energía atómica, la tecnología tiene dueños «extranjeros» (rusos, americanos…), la materia prima hay que traerla de allende los mares, siempre ocurren accidentes (miren Japón esta semana).
No se trata tanto del cambio climático, sino de nuestra dependencia estratégica respecto a la energía, piénsese que USA y Canadá siguen teniendo sus reservas bien protegidas (Alaska, esquistos bituminosos de Alberta y Manitoba), mientras que las reservas europeas son el Mar del Norte, y minas de carbón sobreexplotadas y de baja calidad.
Daos una vuelta por Castilla. Vereis miles y miles de hectareas de tierras fértiles abandonadas.
Quizá esa escasez, pueda derivar en una subida de precios como alerta AMDG, pero opino que quizá solo temporalmente, porque también repercutiría positivamente en la reactivación del sector agrícola español; que no podía competir en los mercados exteriores con el cereal de USA, Rusia, Canadá… y quizá en el mercado interno (se ahorra tranporte y tiempo de almacenaje), si que pueda colocar su producto.
No sé, hay muchos aspectos de la cuestión que analizar… de momento no me pronunciaré.
Eso de las hambrunas por falta de alimento a causa de laexplotación de tierras para conseguir biocombustible es una solemne tontería. Si algo nos ha enseñado la historia es que en la epoca moderna más recuroso globales de alimentos no siempre casan con más necesidades satisfechas (producimos más alimento y más variado que nunca y nunca ha habido más muertes por hambre). El petroleo está en tan malas manos que más nos convendría explotar alternativas como el reciclado de aceites de fritura para coches diesel. Si uno modifica su diesel atmosférico (lo de los tdi lo veo más complicado) y le pone un depósito extra con una llave para consumir diesel sólo para el encendido (a bajas temperaturas el aceite se solidifica y no se puede arrancar) se puede hacer funcionar el coche con aceite de freidora tras colarlo mucho (un uso más de ese aceite ya que poca gente hace jabón con el). De hecho el gobierno italiano tuvo que prohibir el uso del barato aceite de colza que usaban muchos conductores italianos por motivos fiscales. Y los italianos con lo vivos que son seguro que tendrían mucha razón.