¿Qué busca Zapatero con el viaje de los reyes a Ceuta y Melilla?

Qué busca el Gobierno con la visita de los reyes a Ceuta y Melilla es una pregunta que todos nos hacemos y que nadie acierta a contestar. Hay quien sostiene que tratándose de Zapatero el único interés que puede haber en juego es el estrictamente electoral. Puede ser, sin embargo hay que reconocer que es muy arriesgado y que no es Zapatero alguien que se enfrente con quien le puede atizar.

Creo que de haber interés electoral no está el objetivo en obtener votos en Ceuta y Melilla, tampoco entre los votantes del PP. Creo que el problema lo tiene el PSOE en Madrid. La sangría de votos sufrida en las municipales les ha hecho recapacitar y es posible que con la información de Telemadrid, en la que todos los madrileños conocen la marginación absoluta a la que les sometió el Gobierno en la elaboración del Presupuesto, se añada el conocimiento de los sucesos tremendos de la Cañada Real, de los que los madrileños tienen opinión formada y de la que deducen la responsabilidad de una gobierno que actúa como una auténtica banda de cretinos. Si el Gobierno no interviene llevando la iniciativa o dando una imagen de fuerza, aunque sólo sea aparente, será de temer una cuantiosa pérdida de apoyo entre las clases más populares, que son las que padecen directamente los problemas de la inmigración ilegal, y más teniendo en cuenta que tanto en Valencia como en la Cataluña del socavón, el PSOE no gana votantes, regiones donde los asentamientos de musulmanes y gitanos de Rumanía crecen por horas. Dado que además Marruecos está interesado en que Zapatero continúe en el Gobierno, es posible que todo esté pactado, como lo está, casi seguro, el acuerdo con ETA para antes y después de las elecciones. Tú agitas el nacionalismo marroquí ante los tuyos y yo consigo votos y te regalo más prebendas. Es posible. Se sabe, además, que no han puesto peros ni el lobby de Prisa ni tampoco Felipe González, como mayordomo de los intereses en Marruecos del que desde Julio de este año es el hombre más rico del mundo, Carlos Slim. Sin embargo el también masón Baltasar Garzón abre causa contra militares marroquíes por crímenes contra saharauis. ¿Qué pensar? Cualquier cosa, miren si no a Gómez Fantomas.

Otra posibilidad: el 11-M. El marroquí Zougam, que junto con el perturbado Trashorras se comen todo el marrón del atentado, no tiene más apoyos que el de su madre. No pudo demostrarse que conociera a ningún otro condenado, no es islamista, no es confidente, sus huellas dactilares y su ADN no aparecen por ninguna parte. Tan sólo lo señalan tres individuos que lo vieron simultáneamente en tres trenes diferentes y que aparecieron como testigos muchos meses después del atentado.

El primero que declaró como testigo fue éste, que finalmente reconoció que no sabía en qué parte del vagón iba. Todos los relacionados con los servicios secretos españoles –y posiblemente marroquíes- quedan libres. ¿Hay enfrentamiento con Marruecos o es todo pura fachada? La respuesta en la sonrisa de Pepeluís. A saber. Es que además coincide con el aniversario de la Marcha Verde. Quién sabe.

Ochenta años sin ir allí un rey español, y ahora resulta que va nuestro Juan Carlos, el que prometió a los saharauis que les iba a defender y luego les vendió miserablemente al entonces sultán Hassan II. (Fue exactamente así. Ocurrió cuando en el 75 notre Petit Prince y notre Antoine de Saint-Exupéry, puesto que el mismo principito pilotaba el avión, se personaron en Villacisneros y prometieron defender el territorio y a sus indígenas. Hassan preparó la Marcha Verde y puso decenas de miles de marroquíes en la frontera y dijo que el ejército español no tendría el valor de disparar contra gente desarmada. Y así fue. Después entró y se lo quedó. Tiempo más tarde metió al ejército y masacró a los saharauis. A día de hoy este país de Zetapencos lava su conciencia trayendo a los niños saharauis de vacaciones. Tenemos de gobernantes lo que somos. Y la táctica de Marruecos en Cañada Real es la misma).

Nada sabemos. Y a la nación le importa un comino a qué logia masónica pertenece su presidente y de qué Gran Maestro recibe órdenes, puesto que Zapatero no detenta ese cargo. Todo es sibilino y siniestro; ¡y a la gente le da igual! Le da igual hasta que empiece a tener que dormir deprisa para dar abasto a contemplar toda la obra del imprevisible y ladino Pepeluís. Después los lamentos y a buscar un culpable, que será Pepeluís si en ese momento el peronismo lo percibe como el más débil. Si no, siempre habrá por ahí un Zougam o un Trashorras.

Me lo pasa Pedro Martínez por correo.

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