Todo esto está relacionado con la controversia que ha envuelto la blogosfera antiislamista, durante el que algunos blogueros norteamericanos denunciando el racismo de los europeos. No hay en los casos denunciados nada comparable a la ideología racista antiblanca que destilan las universidades norteamericanas. NADA.
El caso más flagrante es el de la Universidad de Delaware, recogido en Las Navas, en la que todos los alumnos son sometidos a un curso en que se escupe bilis negra sobre “el hombre blanco”. Casi todas las universidades norteamericanas tienen cursos como ese. Fjordman reseña diversos casos de ese racismo antiblanco (e indirectamente antieuropeo) que se estila entre las gentes “bienpensantes” de Norteamérica (incluidos los de derechas). Abróchense los cinturones:
“La clave para la solución de los problemas sociales es la eliminación de la raza blanca”
“La eliminación (dicen “abolicionismo”…) es además una estrategia: su objetivo no es la armonía racial, sino la guerra de clases. Al atacar a la raza blanca, los abolicionistas quieren derribar el principal pilar del capitalismo en este país”.
“La Mona Lisa fue pintada por un artista africano y robada de un museo en Etiopía. La mayor parte de las grandes obras de arte son de origen africano y han sido robadas por los blancos. Lo han hecho para instaurar el mito de la superioridad cultural de los blancos”.
Y esto lo dicen catedráticos de universidad… Fjordman acusa a LGF de paranoia. De una parte, creen que existe un Islam moderado, cuando no es cierto –los moderados son los primeros en negarlo- salvo casos aislados. De la otra, creen que Europa está llena de nazis, siendo así que los partidos nazis son grupos marginales. Fjordman los pone en la lista después de los islamistas, las izquierdas y la Unión Europea. Yo los pondría a la vez que la UE, que lleva apaciguando financiando a los terroristas desde mediados de los años 70, pero es solo un detalle.
En LFG, además de paranoicos, se están mostrando un tanto hipocritas, porque si utilizan ese rasero deberían descalificar también por racistas a los dos partidos hegemónicos, que adulan a los racistas hispánicos de La Raza (“Por La Raza todo. Fuera de La Raza nada.”).
Una vez más se hace urgentemente necesaria la respuesta a la pregunta que ya hicimos: El día en que los europeos decidan responder a la yijad ¿de qué parte se pondrán los norteamericanos? ¿Nos tratarán como hicieron con los serbios, mintiendo sobre la verdadera naturaleza de la agresión y poniéndose de parte de las supuestas víctimas musulmanas? Mucho me temo.
Hemos tratado aquí (La adopción entre los musulmanes, una práctica degradante e interesada, a veces sexualmente) de la prohibición por Mojamé de esa institución pagana que permite a los niños huérfanos tener un hogar familiar normal. No se entiende tal crueldad, y sin embargo, la podríamos tener dentro de poco en la Unión Europea si no se paran las pretensiones del Turco.
La dirección de asuntos religiosos del gobierno turco ha publicado un libro sobre la familia en el que acepta la adopción pero prohíbe dar el apellido al hijo adoptado. Además, cuando se hacen adultos el adoptante se puede casar con el adoptado. Una forma muy musulmana de evitar que el adoptado se sienta parte de la familia.
Para no crear una imagen negativa de la inmigración:
El Ararteko, Iñigo Lamarca, y el director de Inmigración del Gobierno vasco, Omer Oke, tienen claro que la nacionalidad es lo menos relevante. Por eso han solicitado a la Ertzaintza y a las policías locales que dejen de mandar su información oficial sobre actos delictivos aludiendo al origen de los presuntos delincuentes cuando éstos son de origen extranjero. Se trata de un dato que muchas veces sólo sirve para transmitir una visión negativa de la inmigración.
Y le llaman “defensor del pueblo”.