«Soy un capitalista cultural. Si una cultura no puede sobrevivir en el mercado libre de las ideas, esa cultura merece desaparecerá»

Muy bien, muchacho; has dejado con la boca abierta a las señoras marquesas de la tertulia.

– ¿Le sirvo otro poco de té?

Una pregunta solo, ¿y si el «mercado libre de las ideas» no puede sobrevivir al propio «mercado libre de las ideas?Yo no me atrevería a dejar por escrito semejante afirmación ni el 28 de dicembre.

4 comentarios

  1. Y algo más: afirma tan campante que EE.UU tiene una «larga historia de asimilar poblaciones». Es una pena que sea mentira: en su propio artículo establece que su cultura fue creada por europeos; parece olvidar que tras la última gran oleada de emigrantes (hasta los años veinte) EE.UU. era un país en el que el más del noventa por ciento de la población era de origen europeo.

    Los indios fueron asimilados de puta madre, por ejemplo.

    Y me encanta la forma abstracta y voluntarista que tiene de esgrimir la asimilación de, por ejemplo, un coreano (lo que no impide a los coreanos vivir como una comunidad cerrada sobre sí misma) para extenderla a cualesquiera otros seres humanos sobre el planeta. Es ese tipo de ideologicismo y afan reconstruccionista de la realidad, basado en abstracciones, voluntarismo y planes maestros, tan típico de todo revolucionario. Es lo que tiene el trostskismo neocon. 😉

  2. Hay tantas cosas que comentar: «mercado libre de las ideas», dice el muy majadero. Por eso se está imponiendo el Cristianismo en Irak. Supongo que se basa en el extendido prejuicio segun el cual la cultura más elevada siempre se impone a la inferior, como si las luchas entre diferentes tradiciones y concepciones del mundo tuviera lugar en el escaparate de unos grandes almacenes. Hay que ser memo.

    Es una pena que eso no ocurra siempre. Ocurrió así parcialmente, incluso mediando procesos de invasión militar y migración, en el caso de las invasiones bárbaras del sur de europa o las mogolas de China (también porque la nueva élite dirigente era un grupo de población muy pequeño condenado a subsumirse en una población de destino mucho más grande). Sin embargo no parece que pasase lo mismo con el Imperio Romano de Oriente y su destrucción a manos de los turcos, ni con la mayor parte de la cultura hispanorromana bajo la tolerante y avanzada férula de la Sumisión. ¿Y qué ocurrió con lo mejor de la cultura persa? ¿A dónde fue a parar después de la sangrienta y violentísima conquista musulmana de Persia?

    Es lo que le pasa a todos estos aprendices de ideólogo; que intentan establecer esquemas generales de forma burda y claro está, se la pegan.

    También es muy buena esa idea según la cual expresar cualquier clase de preocupación por el destino de una raza (concepto problemático, sí, pero real) es algo «racista» per se. Supongo entonces que la única manera de no ser «racista»(!) a ojos de este trosko de pseudo-derecha es asistir impávido al desplazamiento de tus propias poblaciones, lo cual no deja de ser algo bastante racista (racista endófobo, claro está). Siguiendo con el ejemplo de los indios de Norteamérica habrá que reconocer que son unos racistas de mierda, dado que no parecen estar muy contentos con su proceso de cuasi-extinción.(Algo así insinúa de hecho sacando a pasear el ejemplo de Japón).

    Estará muy orgulloso de sí mismo : ya ha conseguido epatar a los colegas con su discurso de enfant terrible. 🙂

  3. Lo mas destacable del asunto «si una cultura no puede sobrevivir en el mercado libre de las ideas entonces, entonces merece desaparecer» es que es practicamente una tautologia, que nadie se lleve las manos a la cabeza, que si alguno termina reciviendo una somanta ha sido por adjudicatario de los merecimientos para tal suceso.

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