La sublevación de Cataluña
Me refiero a la del s. XVII, que cuentan aquí, en la Wiki. Algunas cosas interesantes:
A esta situación enrarecida entre la Corona y el Principado hay que añadir la situación estratégica de Cataluña en la Guerra de los Treinta Años con la re-entrada de Francia en el conflicto en 1635, la cual cogió desprevenida a España y condujo a una mayor urgencia de tropas y dinero para mantenerlas, a lo cual el gobierno catalán se seguía oponiendo.
Así es la cosa. En la Guerra de los 30 Años, Francia entró al quite en apoyo a la Protesta cuando el bando católico –los Habsburgo- estaba a punto de alzarse con la victoria. Los catalanes aprovecharon los intentos centralistas (es decir, racionalizadores) del de Olivares para alzarse. Cuando las cosas se pusieron difíciles, Cataluña se puso a los pies del francés, que aprovechó -como es natural- para pisarles el cuello:
Luis XIII nombró un virrey francés y llenó la administración catalana de conocidos pro-franceses. El coste del ejército francés para Cataluña era cada vez mayor, y cada vez más se mostraba como un ejército de ocupación. Mercantes franceses comenzaron a competir con los locales, pero favorecidos por el gobierno francés que convirtió a Cataluña en un nuevo mercado para Francia. Todo esto, junto a la situación de guerra, la consecuente inflación, plagas y enfermedades llevó a un descontento de la población que iría a más conscientes de que su situación había empeorado con Luis XIII respecto a la que gozaban con Felipe IV.
En 1643, el ejército francés de Luis XIII conquista el Rosellón, Monzón y Lérida. Un año después Felipe IV recupera Monzón y Lérida donde el rey juró obediencia a las leyes catalanas. En 1648 con el Tratado de Westfalia y la retirada de sus aliados los Países Bajos de la guerra, Francia comienza a perder interés por Cataluña. Conocedor del descontento de la población catalana por la ocupación francesa, Felipe IV considera que es el momento de atacar y en 1651 un ejército dirigido por Juan José de Austria comienza un asedio a Barcelona. El ejército francocatalán de Barcelona se rinde en 1652 y se reconoce a Felipe IV como soberano y a Juan de Austria como virrey en Cataluña, si bien Francia conserva el control del Rosellón. Felipe IV por su parte firmó obediencia a las leyes catalanas. Esto da paso a la firma del Tratado de los Pirineos en 1659.
Esta inestabilidad interna y su resultado final fue tan dañino para España como para Cataluña. Por otra parte, Francia no perdió la ocasión de explotar una situación que le rindió grandes beneficios a un coste nulo.
Como resultado final Francia ocupó las tierras transpirenaicas de Cataluña e incumpliendo el Tratado de los Pirineos Luis XIV prohibió el uso del catalán así como los fueros.
La elite política de Cataluña no ha aprendido la lección, y le va a costar caro, al pueblo, por supuesto.





