¿Es el Islam compatible con la democracia?
De nuevo, publica Fjordman un artículo largo, verdaderamente un ensayo, titulado “¿Es el Islam compatible con la democracia?” (Is Islam Compatible With Democracy?). En él, aparte de mostrar la incompatibilidad, analiza el contenido de eso que llamamos democracia.
Generalmente se asocia democracia con la posibilidad de elegir al gobierno en unas elecciones. Hay quien va mas allá y llega a afirmar que la democracia es el “gobierno del pueblo”, aunque el pueblo no puede mandar, por definición.
Tiene razón Fjordman, hay una confusión grande sobre el alcance de eso que llamamos democracia, debido a que nos referimos con ese término a los sistemas constitucionales –aquellos en los que una ley fundamental limita la acción del gobierno sobre la sociedad y el individuo-, en los que casi siempre la ciudadanía elige al gobierno mediante el sufragio universal.
Pero la elección del parlamente y al gobierno por la ciudadanía no es suficiente para hablar de “democracia”. LO importante son los derechos individuales, la limitación de la acción del gobierno) en manos de la mayoría) sobre la sociedad, las garantías judiciales… Para mí estas últimas condiciones son más importantes que meter la papeleta en la urna. Especialmente cuando las papeletas me las hacen otros.
La respuesta a la pregunta del título es ahora inmediata. El Islam no es compatible con la democracia, porque discrimina sistemáticamente a los no musulmanes, las mujeres y los esclavos (sí, el Islam es eslavista), como nos cuentan aquí:
c) Las 3 desigualdades fundamentales del Islam.
Primero: El musulmán es superior al no musulmán. [Corán 3:110] “Sois la mejor comunidad que ha surgido en bien de los hombres. Ordenáis lo reconocido, impedís lo reprobable y creéis en Alá. Y a la gente del Libro más les valdría creer. Los hay creyentes, pero la mayoría se han salido del camino”. ¡Qué tengamos que oír esto mientras millones de ellos intentan venir a nuestras sociedades a vivir de nuestros impuestos!
Segundo: El hombre es superior a la mujer. [Corán 4:34] “Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros y en virtud de lo que (en ellas) gastan de sus riquezas. Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Alá manda guardar. Pero aquéllas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas. Alá es siempre Excelso, Grande.”. Y sin embargo, las feministas callan, incluso hablan de “feminismo islámico”.
Tercero: Los amos (los musulmanes) son superiores a los esclavos o siervos (cristianos y judíos). El Islam aún no ha derogado la esclavitud. Esta aún se practica en Arabia Saudita y Sudán, donde la trata de negros es tema de actualidad. El objetivo del Islam es establecer un califato mundial en el que los no musulmanes podrían elegir entre la conversión, la muerte o, en el mejor de los casos, la dhimmitud (estatuto de hombre inferior) para la Gente del Libro (judíos y cristianos). La dhimmitud es un estado de servidumbre del que hay más información aquí: Dhimmitud, el Pacto de Omar. El número de esclavos arrancados de África por los musulmanes fue muy superior al de los vendidos a EE. UU. Los piratas norteafricanos capturaron más de un millón de esclavos europeos en el Mediterráneo.
En conclusión, Islam no es compatible con la igualdad ante la ley, ni lo puede ser. Leedlo entero si tenéis tiempo. Traerá al blog algunos temas sueltos del artículo: Is Islam Compatible With Democracy?






