Turquia, de entrada NO (4): Turquía es “la excepción laica” del mundo mahometano.
Es verdad, pero solo hasta cierto punto: además, Lo es cada vez menos. Repasemos la historia. El imperio otomano pasó por una larga época de decadencia –siglos XVIII y XIX- debido a que los tres imperios que podrían haberlo eliminado (Rusia, Austria e Inglaterra) se contuvieron unos a otros. Desaparece con la reforma de Kemal Ataturk, que abolió el califato, adoptó el alfabeto latino, prohibió las fraternidades islámicas y el velo, y dio el voto a las mujeres.El estado laico acabó ya con la derrota electoral del partido kemalista al final de los 40. En los años 50 se restablecieron las leyes confesionales (llamada a la oración, estudio obligatorio de la religión mahometana en las escuelas) y se reorientó la política hacia el mundo mahometano. En particular, las leyes turcas más recientes tienen como objetivo, precisamente, reconducir el golpe de timón laico de Kemal Ataturk, considerado un blasfemo por los islamistas que gobiernan Turquía actualmente.
Pero además, ¿se puede considerar “laico” un país que mantiene en nómina a 90.000 imanes de Turquía, financia las mezquitas, reserva de hecho la función pública a los mahometanos y hace figurar la religión en el carné de identidad? ¿Un país en el que el director de la última campaña electoral del partido actualmente en el poder ha escrito dos bestseller titulados “Viva la Saria” y “Hacia una sociedad islámica”?
En resumen, el laicismo turco es, cada vez, mas cosa del pasado. Peor aun, la entrada en la UE ayudaría a acabar de enterrar sus restos, como veremos.






